lunes, 15 de julio de 2013

Catatumbo: que Santos renuncie a la violencia para hacer política. Por José Antonio Gutiérrez Dantón






Lunes, 15 Julio 2013 / La situación en el Catatumbo reventó hace exactamente un mes y dos días porque tenía que reventar. Los campesinos salieron a tomarse las rutas de la región porque se cansaron de los engaños y abusos por parte del Estado, de la falta de alternativas y de esperar en medio de una miseria abyecta. Nadie puede decir que sus demandas son descabelladas: exigen que se frene la locomotora minera que está destruyendo el ambiente y las comunidades, que se pare la erradicación forzosa de cultivos ilícitos mientras no se den alternativas reales a los campesinos para no pasar hambre, que se frene la militarización de la región, que se apruebe el proyecto de desarrollo sostenible que han desarrollado los propios campesinos y que se apruebe la zona de reserva campesina en el Catatumbo, la cual ha sido vetada ilegalmente por el ministerio de defensa.

La respuesta del Estado a las demandas de los campesinos ha sido de naturaleza militar; su estrategia ha combinado la violencia con el engaño. Por una parte, la respuesta violenta a la protesta social ha dejado decenas de heridos, cientos de presos y cuatro muertos: Dionel Jácome Ortiz, Edwin Franco Jaimes, Diomar Angarita y Hermidez Palacio. Esta respuesta militar ha sido azuzada desde los medios de comunicación oficiales que se han hecho eco de una serie de señalamientos irresponsables de personeros del gobierno y del ejército en contra de los campesinos, de su organización así como de quienes se han solidarizado de ellos.

Por otra parte, también se ha utilizado el engaño: mientras a los campesinos les destruyen sus pertenencias y les llueven plomo, granadas de fragmentación y gases, el gobierno demagógicamente anuncia a los cuatro vientos su supuesta “disposición” al diálogo. Un diálogo autista, en el cual lo único que los representantes del gobierno quieren escuchar es su propia voz, a la vez que ignoran olímpicamente las propuestas que los campesinos han desarrollado. Lo único que responden a todas las propuestas del pueblo es “NO”. [1] Las comisiones de gobierno que han ido a la región, en lugar de negociar en base a las propuestas campesinas, se han dedicado a sacar propuestas mágicas de la manga, ignorando la lucha campesina y la profundidad de la crisis. Los campesinos se burlan de esta actitud diciendo que estas delegaciones se han dedicado a hacer una verdadera “danza de los millones”, en las que sus ministros y funcionarios, como si estuvieran negociando con niños chiquitos en lugar de campesinos organizados, hacen “ofertas multimillonarias (…) en las que nadie cree.”[2]

A las propuestas emitidas por la organización de los campesinos (ASCAMCAT) sobre el Programa de Desarrollo Sostenible, PDS, “el gobierno respondió con una oferta institucional y un supuesto aporte de 80 mil millones de pesos para el Programa Regional de Inversión para el Catatumbo. Dinero que se esfumó cuando se le propuso destinar esos recursos a un Fondo Campesino, para financiar las iniciativas del PDS de la [Zona de Reserva Campesina] en el marco del PRIC. (…) Cuando al gobierno se le propuso observar la posibilidad de financiar los proyectos del PDS y escuchar una propuesta de Ascamcat [para] financiar estas iniciativas con recursos del presupuesto, la respuesta del gobierno fue nuevamente un no.” [3] Es decir, en Colombia se gobierna en la mejor tradición del despotismo ilustrado, según la máxima demagógica que reza “todo para el pueblo pero sin el pueblo”. Cualquier iniciativa popular debe ser descartada de antemano, porque es un precedente peligroso de empoderamiento y de madurez política, que amenaza la visión paternalista del gobierno según la cual los “pobres” deben ser depositarios pasivos de la caridad y mover la colita de alegría cuando les den cualquier migaja.

Tal vez pocas cosas deben molestar al gobierno tanto como la dignidad, la organización y la capacidad para articular propuestas concretas que tienen los campesinos del Catatumbo. El gobierno no soporta ver a un movimiento campesino activo, creador, constructivo, protagonista. Por eso se dedican a poner palos a la rueda a la solución de la crisis, dilatando las negociaciones para desgastar al campesinado y buscar el momento propicio para una solución de fuerza. La actitud del gobierno es característica: se levantan de la mesa de negociaciones, envían al ESMAD a meter más garrote contra los campesinos, ponen condiciones ridículas para seguir “negociando” (como que se levante el paro) y finalmente, dos días después, envían al vicepresidente Angelino Garzón a que, ahora sí, avance el diálogo –a la vez que siguen violentando a los campesinos [4]. Pretenden dar así la imagen de un gobierno magnánimo, generoso y abierto a dialogar que se ha topado con unos campesinos brutos, agresivos, obtusos y tercos, sino manipulados por supuestos intereses ajenos a ellos. Ante estos “engendros”, lo único que quedaría es “darles una lección”, igual que hace un padre autoritario con un niño malcriado.

Los campesinos han exigido al gobierno que no dé solución militar a un problema que es de índole social. Represión y diálogo autista por parte del gobierno son dos caras de la misma política de guerra contra el campesinado, mediante la cual se busca su desgaste. Santos hoy habla de paz, pero militariza; le es muy cómodo negociar en medio del conflicto, pues así agita la rama de olivo o el garrote según sea su conveniencia. Es necesario exigir a Santos que renuncie a la violencia como una forma de hacer política. Tradicionalmente, el Estado colombiano ha respondido mediante la violencia a la más mínima demanda popular. Esta respuesta violenta a cualquier movilización está en la base del conflicto social y armado que hoy se vive en Colombia. No es otra cosa sino esta tendencia histórica a la violencia por parte de la oligarquía colombiana lo que estamos viendo hoy en el Catatumbo. Esta situación nos recuerda que, al hablar de la paz, lo más importante no es si las guerrillas abandonan o no las armas, sino que el Estado abandone la guerra sucia y el terrorismo contra la población, sobre todo en el campo.

La fuerza de la resistencia popular es el único dique de contención contra la violencia estatal y el ejercicio ilimitado del poder por parte de la oligarquía colombiana. ASCAMCAT ha respondido a la violencia oficial y a las dilaciones mediante el diálogo autista, con la movilización de 20.000 campesinos más que se unirán en estos días a los 15.000 que ya están movilizados en la región [5]. Pero los campesinos del Catatumbo se enfrentan a fuerzas muy poderosas, a las cuales no derrotarán aislados. Es imprescindible que a esta altura, en que cualquier perspectiva de solución puntual a la crisis del Catatumbo parece haberse empantanado, la solidaridad que han recibido los campesinos desde todo el país se convierta en movilización activa. La lucha del Catatumbo no es una lucha aislada, sino una lucha por cuestiones que afectan a todo el campesinado colombiano. Su victoria, es la victoria de todos. Por ello es importante que el conjunto de las Zonas de Reserva Campesinas, legalmente constituidas o por constituirse, asuman esta lucha como su lucha: esa es la importancia del llamado que se hace desde ANZORC para que se constituyan ZRC en todo el territorio nacional. La crisis del Catatumbo debería servir como un catalizador para articular la protesta popular, ahora que se viene una nueva movilización cafetera por incumplimiento de acuerdos por parte del gobierno, movilizaciones mineras y un llamado a movilizaciones agrarias a mediados del mes de Agosto [6].

Hoy en Colombia se necesitan muchos Catatumbos… y se necesita unirlos, articularlos y coordinarlos. Convertirlos en un poder capaz de crear realidades donde en otras ocasiones hemos logrado, a lo sumo, promesas incumplidas. El Catatumbo puede y debe convertirse en un nuevo punto de inflexión en las luchas de los oprimidos por su liberación.

Notas:
[1] http://prensarural.org/spip/spip.ph...
[2] http://prensarural.org/spip/spip.ph...
[3] http://prensarural.org/spip/spip.ph...
[4] http://prensarural.org/spip/spip.ph... http://prensarural.org/spip/spip.ph... yhttp://www.elespectador.com/noticia...
[5] http://prensarural.org/spip/spip.ph... http://www.elespectador.com/noticia...http://www.elespectador.com/noticia...
[6] http://www.pacocol.org/index.php/co... 




viernes, 12 de julio de 2013

Catatumbo, Santos se atraviesa a Zona de Reserva Campesina. Por Horacio Duque.

Balas del Ejército Nacional disparado en Catatumbo




En el colmo de la mediocridad e incompetencia, el señor Santos ha salido, por todos los medios de comunicación, a descalificar y descartar la demanda de los 200 mil campesinos del Catatumbo para que se de vía libre allí a una Zona de Reserva Campesina con su Plan de desarrollo social integral, elaborado directamente por los labriegos y sin el apoyo de las instituciones correspondientes, que siempre la han bloqueado.

Su argumento manido consiste en afirmar que no acepta las vías de hecho, para referirse a la huelga que adelantan los pobladores, desde hace ya más de un mes y con varias personas asesinadas por la policía, después de años de reclamos y demandas exigiendo la solución de sus graves problemas, entre ellos el de la violencia ejecutada por sangrientos grupos paramilitares que con el apoyo de la Fuerza Pública, asolaron la región con masacres, despojos y desplazamientos de miles de familias, que hoy se encuentran en condiciones infrahumanas en Cúcuta y su Área Metropolitana, donde también deben soportar la indolencia del gobierno y la ineficacia de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, convertida en la palanca de los politiqueros para la expansión de sus latifundios electorales, pues las reparaciones por 22 millones de pesos que se deben entregar a cada víctima son del manejo discrecional de los directorios políticos santistas. 

Ese es el Estado de derecho del que se ufana el doctor Santos.

Por supuesto que en Colombia, no solo en el Catatumbo, millones de seres humanos deben recurrir legítimamente a la movilización, rebelión y presiones para obtener sus derechos, ante el derrumbe del Estado y de sus instituciones, capturadas por las mafias de la corrupción politiquera, que lo canalizan para favorecer sus intereses privados y dinásticos. Eso ocurre con la vivienda, con la salud, con la educación, con la tierra, con la seguridad humana y con muchos otros derechos que son negados por las burocracias al servicio de maquinarias electoreras, de poderosos terratenientes, banqueros y paraempresarios .

Se necesita cinismo, mucho cinismo, como el del Jefe de la Casa de Nariño, para afirmar que aquí El Estado, el derecho y las instituciones funcionan a la perfección, porque esta "democracia" de papel es un lujo que envidian los ojos del mundo. En que país vivirá este caballero. En Londres debe ser.

La propuesta de Zona de Reserva Campesina del Catatumbo/ZRC, no es un proyecto inventado a última hora. Lleva años de preparación e impulso, con asambleas, talleres, seminarios, apoyo de expertos y elaboración de planes concretos. Todo dentro de los términos de la Ley 166 de 1993, que las institucionalizó. El obstáculo siempre lo han colocado los burócratas del Incoder y del Ministerio de Agricultura. Por supuesto se oponen los militares que tienen su negocio montado con la Zona de Consolidación y Recuperación Territorial Estratégica, donde actúan sin control y como si fuesen un Estado soberano, para gastar a discreción y atropellar la población conjuntamente con los paramilitares de las Autodefensas de la Frontera, que comanda Alias Chang y financia el cartel de los "Pepes Álvarez" (herederos del Pulpo), dueños de medio Cúcuta y de casi toda las haciendas de Puerto Santander, a los ojos de todas las autoridades que conforman la institucionalidad que el señor Santos nos pondera en sus peroratas televisivas.

Las multinacionales de la Locomotora Minera que saquean el carbón, el petrolero y los recursos forestales, son, obviamente, enemigos jurados de la ZRC. No aceptan las exigencias agrarias y populares para que se protejan los recursos naturales de la región, como los ríos la fauna, la flora, los vientos y los bosques. Eso es un peligro para los negocios del extractivismo que patrocina la Prosperidad Democrática.

Decir, en un perfecto galimatías, que no se aceptan las exigencias de los campesinos porque las decisiones administrativas devienen en situaciones legales, es de una pobreza mental que lo pone a uno a dudar sobre la salud del Jefe de la Casa de Nariño. Quien le hará los discursos a este personaje. Obvio, que las decisiones legales deben ser acompañadas de actos administrativos, para decirlo de otra manera. Lo mismo que en el pasado el sujeto del Estatuto de Seguridad, afirmaba con un descaro absoluto, que las cosas no eran ni lo uno, ni lo otro, sino todo lo contrario. Es la ridiculez de la discursividad oficialista. Dan ganas de llorar.

Afirmar que en el Catatumbo se han invertido dos billones de pesos a lo largo de su gobierno, provoca risa. Lo que resulta obligado preguntarse es ¿en qué se invirtieron esos dineros? ¿Cuáles son las obras realizadas? ¿A qué población se favoreció? Pues, en el Catatumbo lo que se observa es pobreza, miseria, terror y desolación que es justamente lo que propició la reacción indignada de los pobladores.

Es cierto que en los últimos meses se anunció la expedición de un Conpes por los burócratas de Planeación Nacional, pero todo eso se ha quedado en el papel, y lo poco que se ha dado se lo llevaron para sus bolsillos los políticos, senadores y representantes, unos verdaderos magos en el arte del enriquecimiento veloz y criminal.

Una afrenta al país es lo que hace Santos cuando se le atraviesa a la Zona de Reserva Campesina del Catatumbo. Hundió todavía más su reelección presidencial.

A los campesinos no les queda más alternativa que seguir adelante con su lucha democrática y masiva hasta alcanzar sus objetivos. Esa es la experiencia de este país. Acá nada se consigue por las buenas. Cada derecho ha sido conquistado con mucha lucha y sangre. O sino que lo diga la martirizada Unión Patriótica. O los sindicalistas. O los desplazados. O las víctimas de la violencia militar y paramilitar.

Exigimos la Zona de Reserva Campesina del Catatumbo, sin más dilaciones y mentiras del señor Santos.



Aguachica, 12 de julio de 2013




jueves, 11 de julio de 2013

Catatumbo, sigue la tormenta. Santos juega al desgaste. Por Horacio Duque.

La respuesta del gobierno de JM Santos es enviar más tropas a Catatumbo y levantarse de la mesa del diáologo.





Con el comportamiento del gobierno en el conflicto sociopolítico del Catatumbo se desenmascara su falaz retórica en el tema de la paz. Mientras en La Habana proclama su adhesión a la democracia y al respeto por la diferencia, en los conflictos sociales reales niega los derechos y hace uso de la violencia para aplastar las demandas populares.

En la explosión campesina del Catatumbo Santos ha mostrado su verdadera naturaleza autoritaria y neoliberal en favor de las multinacionales mineras, el militarismo uribista, las mafias del narcotrafico y la corrupción de la clase política nortesantandereana.

El comportamiento de los delegados oficialistas está plagado de cinismo, demagogia incoherencia e intolerancia frente al pliego y la movilización rural ocurrida en Tibu, Ocaña, San Calixto, Convención, El Carmen, Ábrego, Teorama, Tarra, La Laya, La Gabarra, Zulia y Sardinata.

Hoy las conversaciones están en un callejón sin salida.

La eminencia gris que mando la Casa de Nariño (para reemplazar el borracho de los chistes malucos), un empresario de Tras Milenio en Bogota, dizque experto en solución de conflictos, ha hecho todo lo contrario de lo que sugieren los protocolos universales conocidos para las negociaciones concertadas. Lo primero que le pidió a los delegados agrarios era que suspendieran su huelga y guardaran el pliego de peticiones.

Con esta jugada sometió, durante cinco días, a un desgaste la protesta popular.

No obstante que el Ministro del Interior anunció, con bombos y platillos, que pagarían la deuda social del Estado con los campesinos, ordenaron excluir el tema de la Zona de Reserva Campesina y su Plan de Desarrollo, único proyecto que permite proyectar con seriedad las soluciones a los graves problemas de casi 300 mil ciudadanos de la zona.

El señor Santos no tiene voluntad democrática y bloquea las soluciones en el Catatumbo.

Igual sucede con los otros asuntos incluidos en el pliego.

No acepta revisar el punto de la Locomotora minera y sus graves daños sobre los ríos, el bosque y recursos naturales. Prefiere que las multinacionales sigan con el saqueo del carbón y el petróleo, que abunda en dichas tierras, pero es una desgracia para sus pobladores porque los únicos beneficiarios son los capitales extranjeros y los políticos del régimen que se roban las pocas regalías que quedan.

No admite debatir ni analizar la situación de los derechos humanos, en una región martirizada por el militarismo que impera con la zona de consolidación y recuperación estratégica, donde los militares fascistas imponen su ley con empadronamientos continuos y con la instalación de batallones en escuelas, hospitales, iglesias y las viviendas de los campesinos.

Impone un enfoque equivocado en el punto de la erradicación de los cultivos de coca porque ha estigmatizado los raspachines como grandes narcotraficantes, mientras mira para otro lado frente al Cartel de los "Pepes Alvarez", la mafia que se adueño de Puerto Santander y de medio Cucuta, donde lava dineros de la exportación de coca por Venezuela, con la construcción de lujosos conjuntos residenciales en el Oriente de la Ciudad. Misma mafia que reactivo los paramilitares organizandolos como las Autodefensas de la Frontera, comandadas por alias Chang, un siniestro y criminal personaje que se mueve en Cucuta y la frontera con la complicidad de las autoridades penales y policiales que lo visitan con frecuencia para tomar Whisky en su masion del conjunto siguiente a Prados del Este.

Y omite la corrupción de los políticos de la región senadores y representantes, con diputados, gobernadores, alcaldes y diputados, que saquean los dineros de las regalías de la Ley de victimas y de la reconstrucción de Gramalote que nunca se dio.

Ocaña es un ejemplo de corrupción en el Catatumbo. Allí el representante ultragodo Ciro Rodriguez dispone a su amaño y capricho de instituciones y presupuestos que desvia para su beneficio, el de sus amigotes de directorio y el de sus familiares. Y Santos lo celebra y recompensa con jugosas prebendas ministeriales.

Sigue la tormenta en el Catatumbo y los campesinos requieren de la solidaridad de todos.

Tiempos de guerra, tiempos de Paz. Allende La Paz, Cambio Total




Allende La Paz, Cambio Total.

Dicen los abuelos que « todo tiene su tiempo ». Hasta la muerte. Y ello pareciera ser cierto si contemplamos el escenario nacional. Aunque a decir verdad un tiempo se superpone al otro y opaca al primero.

La guerra ha tenido su tiempo. Desde 1948 hemos soportado la guerra y sólo en cortos intervalos hemos tenido los « tiempos de Paz ». La guerra ha sido adelantada desde el Estado contra el pueblo. Ello ha significado sufrimientos y dolor, violaciones de derechos humanos por el Terrorismo de Estado de la DSN, ausencia de políticas en favor de las mayorías, además de 500.000 víctimas y más de 5,6 millones de desplazados en todo el territorio nacioanl, convirtiendo a Colombia en el primer país del mundo productor de desplazados.

Todos los presidentes han ganstado ingentes cantidades de pesos y dólares para aceitar la maquinaria de guerra. El resultado militar ha sido el nacimiento y fortalecimiento de las FARC, hoy FARC-EP, y la derrota de cuanto plan militar les han puesto enfrente para acabarlos. El resultado político ha sido la más estruendosa derrota política porque hoy estamos viendo a las FARC-EP sentada en la Mesa de Conversaciones de La Habana presentando y discutiendo propuestas políticas de solución dialogada al conflicto interno.

Se dice que todo aquel que se embarca en una aventura guerrerista debe tener como norte la Paz. No ha sido así en Colombia. Los agenciadores del estado solo contemplaban una única alternativa: la derrota de las fuerzas insurgentes armadas populares. Por ello, los vemos « dando palos de ciego », erráticos, y el « ciego » de las FARC, Jesús Santrich, dando palos de vidente, viendo muy bien a dónde van.

Igualmente se dice que subterráneamente a la posición oficial, propagandizada ésta por los medios de comunicación en poder de la oligarquía, va naciendo y creciendo una nueva corriente, opositora si se quiere, que lucha por la Paz. Ha ido emergiendo toda una gama de luchadores por la Paz, incluso algunos desde la orilla oficial. Y se ha ido dando lo que se llaman los « amigos de la Paz », que han ido elaborando toda la teoría que sustenta la salida política al conflicto interno.

A pesar de la guerra en que la oligarquía ha sumido a nuestro país son los tiempos de la Paz. Tiempos de Paz que han pasado por las acciones militares de las FARC-EP que han obligado al estado y su gobierno a sentarse en la Mesa de La Habana. La voz de la Paz no puede acallarla el ruido ensordecedor de la guerra. Los disparos de la fusilería y el estruendo de las bombas ha encontrado un pueblo gallardo que no sólo enfrenta la agresión militar, sino que adelanta acciones por la salida política al conflicto, que lucha por la Paz.

Ahí están los Colombianos y colombianas por la Paz, la Marcha Patriótica, la U.P. remozada por un acto de justicia burgués, y naturalmente las FARC-EP, creando a golpe de lucha espacios para ambientar la paz de nuestro país. Ahí están los campesinos, los indígenas, los obreros, los estudiantes, las mujeres, los habitantes de las barriadas, los teatreros haciendo su trabajo, en fin, el pueblo mismo luchando por la Paz. 

Evidentemente que todos quieren ahora montarse al « tren de la Paz » con la pérfida creencia que ellos le darán la dirección que a ellos les interesa. Nada más falso. Nuestro pueblo sabe que « esos » cuando se den cuenta de que no pueden conseguir sus objetivos se lanzarán del tren en movimiento.
 El pueblo sigue adelante hasta la consecución de sus objetivos, la paz con justicia social.


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Publicado por Blogger en CambioTotalRevista el 7/11/2013

Cero en historia. Por Marta Ruiz, Revista Semana





OPINIÓN / Ganó Uribe porque los luchadores sociales no aparecen en la historia oficial de Colombia.

En la última edición de la revista Arcadia el editor Benjamín Villegas cuenta una anécdota muy reveladora: En una ocasión le ofreció a uno de los emporios de las telecomunicaciones que financiara la publicación de los cinco tomos de la obra de Alberto Lleras Camargo, para lo cual se reunió con una alta ejecutiva de dicha empresa, quien, sin pestañear, le preguntó: “¿Y quién es Alberto Lleras?”

Tristemente, los colombianos tenemos un precario conocimiento de nuestra historia y grandes distorsiones sobre ella. Eso fue lo que salió a flote en el concurso el Gran Colombiano, de History Channel, hace dos semanas. 

Hay quienes se rasgan las vestiduras porque ganó Álvaro Uribe. Suponen, no sin razón, que el expresidente prendió su maquinaria de propaganda. Pero yo creo que hay otras razones por las que Uribe se impuso. 

Ganó Uribe porque otros colombianos más grandes que él murieron baleados antes de ser haber podido demostrar su grandeza. Son los casos de Jorge Eliécer Gaitán y Luis Carlos Galán. Y porque, a diferencia de México, no tenemos un Benito Juárez; y a diferencia de Estados Unidos, carecemos de un Lincoln. Y quienes han intentado cambios de fondo, como López Pumarejo y Carlos Lleras Restrepo, siempre se encontraron tipos parecidos a Uribe, prestos a destruir su obra.

Ganó Uribe porque es hombre y macho. En un país donde se ha vuelto normal maltratar a las mujeres, llamarlas “mujerzuelas” en la tribuna pública, es apenas natural que aparezcan apenas tres de ellas en una lista de 20 colombianos: Shakira, Mariana Pajón y la Pola. Porque en la historia este país se ha encargado de borrar la huella, por ejemplo, de las sufraguistas. Ni siquiera la Madre Laura, nuestra única santa, entró a hacerle competencia.

Ganó Uribe porque los luchadores sociales no aparecen en la historia oficial de Colombia. Hay quienes piensan que Benkos Biohó y Quintín Lame son apenas nombres de frentes guerrilleros, y no los precursores de los derechos de los negros y los indios, que por cierto también son grandes y colombianos, a pesar de que no aparecen en la lista de History.

Ganó Uribe porque muchos piensan que Bolívar es chavista. Y porque la clase dirigente nunca ha mirado a nuestros próceres con respeto. El presidente Santos, por ejemplo, no quiere emular a Nariño ni al mariscal Sucre. Sueña, según dicen, con ser el Churchill de Latinoamérica.

Ganó Uribe porque en Colombia la gente apenas lee un libro al año, y es posible que muchos no sepan ni qué es un premio Nobel, ni que Gabo es el único de este país que lo ha ganado por una obra magnífica.

Ganó Uribe porque sus votos son de la derecha, que se regodea en los odios y carece de humor. No podían votar por Jaime Garzón.

Ganó Uribe porque este país es precario en símbolos que lo cohesionen. Porque tenemos una educación de pésima calidad y porque el relato de Nación que exhiben los medios es el de la violencia. Y Uribe encaja perfectamente en él.

Y, finalmente, ganó Uribe porque en la lista no estaban los colombianos más populares, que son los narcos como Pablo Escobar. Que por cierto, sin haber sido postulado, obtuvo varios votos. 

A lo mejor si el patrón del mal hubiera competido, Uribe habría tenido que conformarse con un modesto segundo lugar.

martes, 9 de julio de 2013

La democracia colombiana es una vergüenza, Santos. Por Timoleón Jiménez, comandante de las FARC-EP

El abandono estatal en la región de Catatumbo no incluye a las Fuerzas Militares. Así es toda Colombia.




Por Timoleón Jiménez, Comandante de Estado Mayor Central de las FARC-EP


Timoleón Jiménez
08/07/2013 / Por encima de las divergencias de opinión y enfoque, una ojeada a la prensa nacional permite formarse una idea del país en que vivimos. El 6 de julio, por ejemplo, reviso la relación periodística del día anterior y no puedo menos que intentar un breve comentario al respecto. Por razones obvias, prefiero las noticias relacionadas con el conflicto colombiano y la paz.

Bajo el titular Condenan a tres militares a 32 años de prisión por falso positivo, leo sobre el fallo de un Juzgado de Medellín contra el capitán John Alexander Sandoval Díaz, el subteniente Edwin Leonardo Tora Ramírez y el cabo Carlos Medardo Cuesta Pizarro. Por encima de la versión oficial sobre los hechos del 18 de mayo de 2004, primaron los testimonios en el sentido de que las víctimas fueron apartadas, golpeadas, acusadas de guerrilleros y acribilladas en cercanías de la finca en la que trabajaban en Ituango, Antioquia.

También leo que el actual embajador de Colombia ante los Estados Unidos, ha sido denunciado penalmente por la adquisición fraudulenta de 40.000 hectáreas de tierras baldías en el Vichada, destinadas a convertirse en ingenios azucareros, y que su firma de abogados Brigard y Urrutia es investigada por el Consejo Superior de la Judicatura por los mismos hechos, que judicialmente han sido tipificados como asesoramiento ilegal, falsedad en documento privado y estafa.

Encuentro que funcionarios de la Defensoría del Pueblo acompañaron la salida de seis familias del municipio de Valencia, Córdoba, con el fin de salvaguardar sus vidas e integridad personal. En total se trató de 34 personas, entre ellos 22 menores. Todas eran familiares de un líder reclamante de tierras que fue asesinado en días pasados. Fueron acompañados también por funcionarios de la Misión de apoyo al Proceso de Paz de la OEA (con los paramilitares) y la Policía Nacional.

La llamada crisis del Catatumbo, originada por las protestas del campesinado, es objeto de diversos informes. Por una parte, el Viceministro de Trabajo José Noé Ríos advierte que el gobierno está listo para sentarse a conversar, siempre que los labriegos levanten el paro que realizan.

Por su parte, el Vicefiscal General de la Nación, Jorge Fernando Perdomo, explica que determinará si se han presentado hechos ilícitos en la movilización. Su intención es manifiesta: La fiscalía está valorando información para… ver si algunas personas que participan en estas marchas pueden ser objeto de alguna medida o acción judicial.

Dicha noticia se relaciona con la titulada Por protestas en el Catatumbo, Santos cita a reunión extraordinaria. En ella se indica que el Presidente convocó al mininterior y al viceministro de defensa para discutir la situación que se vive en la región del Catatumbo. Y se aclara que La decisión del mandatario de pedir ‘cuentas’ se da luego de conocerse que uno de los líderes de la protesta, César Jerez, fue relacionado con las Farc.

Juan Diego Restrepo, con el titular La del Catatumbo, una triste historia, escribe para Semana Online una crónica en la que resume el viejo conflicto. Y subtitula: Ante el fracaso del Estado en la región del Catatumbo, a las autoridades solo les queda estigmatizar la protesta campesina y sus justas peticiones.

En eso coincide con Leonardo León, quien escribió para Prensa Rural una nota titulada En defensa de César Jerez. Es probable que la clave del asunto se halle en el último párrafo de su artículo, que dice: Esperemos que la Mesa de Interlocución y Acuerdo llegue a feliz término, que el poder militar y el poder mediático cesen sus acciones de odio contra el campesinado y que la zona de reserva campesina para el Catatumbo sea una realidad para frenar la gran minería y el latifundio en beneficio de las comunidades que sólo quieren vivir en paz.

Pasando al tema de la paz, reseño el artículo de fe del periodista Enrique Santos Molano en el diario El Tiempo,Una paz para mascar. De manera serena, describe el actual proceso así: Lo que hay en La Habana no es una charla cordial de amigos alrededor de unos tragos y sobre temas en los que no necesitan discutir, porque están de acuerdo. Es una conversación entre enemigos, que tienen cada uno su punto de vista, que defienden sus respectivas posiciones, y que en medio de sus divergencias intentan conciliar un acuerdo…


Y remato este largo resumen con el titular del diario El Espectador: FARC plantean que Ejército y Policía sean fuerzas para la paz. La guerrilla insta a la celebración de ese debate nacional.

Falsos positivos probados, seguramente objetos de apelaciones y demás recursos, con pleno respaldo de las instituciones militares y el Estado empeñados en probar a ultranza la inocencia de sus leales tropas. La legalidad violada abiertamente por cuenta de sus más preclaros representantes en el campo internacional, por cuenta de la codicia generada por la locomotora agroindustrial. La misma que consigue, por encima de la ley de víctimas y de restitución, que ahora, con apoyo humanitario oficial e internacional, continúen los desplazamientos forzados en el país.

Videos y fotografías que circulan, permiten observar la desbandada masiva provocada por el Ejército Nacional y la Policía, tras emplear sus armas de fuego contra la marcha campesina en Ocaña. Dos muertos y nueve heridos a bala no significan nada para el Estado colombiano porque se trata de campesinos humildes. En cambio urge investigar y judicializar a sus líderes. O mandarlos matar, si es posible. Esa, ni más ni menos, ha sido la causa del conflicto armado interno.

La misma lógica con que se exige a los campesinos levantar el paro para entrar en conversaciones, nos exige a nosotros desmovilizarnos primero para hacer política. Lo acordado con los campesinos siempre ha sido incumplido, al tiempo que a nosotros siempre nos han cerrado violentamente la vía de la política abierta. Si los de abajo exigimos que los gobernantes cambien su modo de relacionarse con nosotros, tan solo obtenemos que crezca la hilaridad de los poderosos y su prensa.

La terminación del conflicto y la paz no van a ser producto de conciliábulos entre gobierno y guerrillas en el exterior, sino el producto de profundas transformaciones en la vida colombiana. Definitivamente el modelo de democracia que defiende la oligarquía de este país, no va más. Quedó claro en el Foro sobre Participación Política, lo exigen la serie de paros y protestas anunciados, lo atestan 49 años de lucha armada continua, lo certifican las miles y miles de vidas ahogadas en sangre.

Se puede leer en las noticias. El modelo de imposiciones e intolerancias se ha agotado. La democracia colombiana, por encima de los discursos, es una vergüenza, Santos. Vamos a cambiarla.

Timoleón Jiménez
Comandante de Estado Mayor Central de las FARC-EP



Pensamientos y opiniones europeas sobre los diálogos de paz FARC-EP/Gobierno de Colombia. (II entrega)



 

“Sí los colombianos apoyan, el proceso de paz irá al final”

“La izquierda europea tiene un deber de solidaridad con el proceso de paz colombiano”


http://www.lecourrier.ch/ Benito Pérez, Codirector jefe de Redacción del Diario Le Courrier de Ginebra, Suiza, especializado en temas Latinoamericanos.

Por Eliecer Jiménez Julio, Ginebra, Suiza*


Para Benito Pérez uno de los más reconocidos periodistas suizos especializados en los temas latinoamericanos en Europa, existen dos visiones sobre lo que está ocurriendo en La Habana, Cuba con relación a los diálogos de paz que llevan a cabo el gobierno colombiano y la insurgencia de las FARC-EP. La primera visión para los que siguen con interés el tema Colombia se entiende que está ocurriendo algo histórico y que la situación allí es muy interesante y ese diálogo es visto por esta gente como un momento clave.



“Yo creo que el público europeo en general también militante pero que no conoce muy bien Colombia no se dan cuenta del momento que vive ese país en términos políticos, de los diálogos de paz, también en términos sociales que está muy fuerte allá, pienso que no hay conciencia en gran parte de la población europea sobre lo que está ocurriendo allí”. Para el periodista y analista Benito Pérez es muy difícil establecer las causas de este “desinterés” y para el existen diversas situaciones:



El comunicador dice “durante muchos años hubo una propaganda muy fuerte de parte del ex presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez, diciendo que en Colombia hay un gobierno democrático y que está luchando contra terroristas y narcoterroristas etc. Y esa versión entró en la cabeza de los europeos, los políticos recibieron a Uribe como un héroe, los medios de comunicación dieron esa visión y la gente no entiende muy bien porque de repente hoy estamos hablando de un proceso de paz cuando no había guerra, difícil de entender cuando se está siguiendo la actualidad de lejos, cuando no había guerra y había un problema de policía de terrorismo y ahora estamos hablando de diálogos de paz, la gente no entiende bien lo que está ocurriendo; pero para la gente que sabía que en Colombia había un conflicto armado interno, estos diálogos de paz que se están dando se entiende como un momento histórico muy importante”



Para el periodista helvético, Codirector jefe de Redacción del Diario Le Courrier de Ginebra, Suiza, especializado en temas Latinoamericanos. “los diálogos de la Habana, tienen muchos intereses, el primero es que viene en un momento muy favorable, donde América Latina está buscándose un camino alternativo, propio, de unidad y donde los regímenes democráticos se han fortalecido en casi todo el Continente con excepción de Paraguay y Honduras y queda discutido claro en Colombia, creo que eso lo entendió la burguesía colombiana, lo entendió también la izquierda colombiana, los dos consideraron el momento propicio para ir adelante con sus objetivos, claro está que son objetivos diferentes, pero para cada uno tiene razones de pensar que es el buen momento.



Para la burguesía, porque es un momento de integración, momento donde la economía pide colaboración con los países alrededor, pide crecer y claro para eso la guerra estorba y para la izquierda porque da más garantías un proceso de paz y cuando tienes democracias alrededor de Colombia que observan lo que está ocurriendo, masacres del tipo de la Unión Patriótica, hoy parecen imposible y además de ver los movimientos sociales obtener victorias en los países vecinos, obtener gobiernos etc da mucho impacto a la vía democrática y yo creo que la izquierda colombiana quiere normalizarse y ganar en democracia, entonces yo creo que los principales actores del conflicto tienen cada uno intereses en ir a la paz, exceptuando los sectores más arcaicos de la derecha colombiana ligados a los paramilitares son los que no están interesados en la paz”.



Quisimos conocer la visión del periodista Benito Pérez, en cuál podría ser el interés de Europa en el proceso de paz FARC-EP/Gobierno y los beneficios que esto les reportaría a los europeos, el comunicador respondió:” Los intereses para los europeos son diferentes, yo diría que la izquierda europea tiene un deber de solidaridad con el proceso de paz , tiene un deber de hacer algo para acabar con esta guerra que viene desde el año 48 que es un drama para los colombianos y también tienen el deber de ayudar los mismos colombianos de construir un país más justo y no solo parar la guerra”.



“Pero por otro lado los intereses de las multinacionales europeas no son exactamente las mismas tiene también interés para poner pie en Colombia, que hasta ahora es más el paraíso de los Estados Unidos que de Europa y una situación de paz podría ayudarles a las multinacionales a trabajar más fácil en Colombia; a pesar que los intereses de los países europeos no son todos iguales”.



Referente a cómo puede traducirse la solidaridad de los europeos con el proceso de paz en Colombia, el experto periodista suizo nos dijo: que “es un poco complicado porque la primera cosa es la información y aquí en Suiza tenemos muchos militantes que hacen muy buen trabajo de información y estamos bien al tanto de lo que ocurre en Colombia, la dificultad está en tocar los grandes medios de difusión, pero la solidaridad suiza hace un gran trabajo así sea para denunciar las actividades de las multinacionales, de los paramilitares en Colombia y explicar lo que hoy está pasando con la esperanza del proceso de paz debe ser ayudado por los países europeos, pero es verdad que el movimiento social globalmente en Suiza y Europa se interesa poco por lo que está ocurriendo en Colombia y es una pena porque es una situación importante, es un país importante que vive una guerra muy larga y que necesita de nuestra solidaridad” .



Referente a los diálogos de la Habana entre el gobierno y las FARC-EP, el periodista de Le Courrier, Benito Pérez dijo que se mostraba más optimista que nunca, “jamás pensé o había imaginado que las cosas se pondrían tan favorables en poco tiempo, no estoy minimizando, se que los problemas son muy grandes, la visión que tiene la insurgencia y gran parte de los colombianos y la visión que tiene la burguesía colombiana no es la misma, los intereses no son los mismos y que hay experiencias pasadas muy complicadas de cómo acabar una confrontación armada interna y que no fueron muy favorables como en América Central, sé que hay dificultades, pero hay un contexto internacional y nacional también con un movimiento social que parece más fuerte que desde los años 90s. Por lo que hay elementos que parecen enseñar que hay un camino posible de cara a la paz y que ahora va depender bastante de cómo la población colombiana se vuelque o no con el proceso de paz”. El analista insistió en que “la presión internacional es muy importante, pero lo primero son los colombianos, si los colombianos apoyan el proceso, el proceso de paz irá al final”



El comunicador suizo Benito Pérez, director de redacción del diario ginebrino de izquierda Le Courrier, sin atreverse a dar una recomendación a los delegados de paz de las FARC-EP en La Habana, expresó que” ellos las FARC-EP lo están haciendo muy bien, tomando el tiempo de tratar las cosas a fondo y con buena voluntad, pero lo que querríamos todos aquí en Europa es tener más información sobre lo que se está discutiendo, sabemos de las complicaciones de informar, el secreto y hasta el bloqueo que hace difícil la comunicación, pero es necesario que sepan de lo importante de dar a conocer a los europeos lo que ocurre allá, para no olvidar”.



Finalmente y como resultado de esta entrevista el Diario Le Courrier y el capitulo Europa del Observatorio de DDHH Paz y Conflicto “Alfredo Correa D’ Andreis” Universidad Distrital de Bogotá realizará a mediados de septiembre en Ginebra, Suiza, un conversatorio sobre Las Luchas sociales y los diálogos de paz en Colombia con participación de todos los interesados en el tema. 

*Observatorio de Derechos Humanos Paz y Conflicto “Alfredo Correa D’ Andreis” Universidad Distrital de Bogotá-Capitulo Europa –Suiza.