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jueves, 11 de julio de 2013

Cero en historia. Por Marta Ruiz, Revista Semana





OPINIÓN / Ganó Uribe porque los luchadores sociales no aparecen en la historia oficial de Colombia.

En la última edición de la revista Arcadia el editor Benjamín Villegas cuenta una anécdota muy reveladora: En una ocasión le ofreció a uno de los emporios de las telecomunicaciones que financiara la publicación de los cinco tomos de la obra de Alberto Lleras Camargo, para lo cual se reunió con una alta ejecutiva de dicha empresa, quien, sin pestañear, le preguntó: “¿Y quién es Alberto Lleras?”

Tristemente, los colombianos tenemos un precario conocimiento de nuestra historia y grandes distorsiones sobre ella. Eso fue lo que salió a flote en el concurso el Gran Colombiano, de History Channel, hace dos semanas. 

Hay quienes se rasgan las vestiduras porque ganó Álvaro Uribe. Suponen, no sin razón, que el expresidente prendió su maquinaria de propaganda. Pero yo creo que hay otras razones por las que Uribe se impuso. 

Ganó Uribe porque otros colombianos más grandes que él murieron baleados antes de ser haber podido demostrar su grandeza. Son los casos de Jorge Eliécer Gaitán y Luis Carlos Galán. Y porque, a diferencia de México, no tenemos un Benito Juárez; y a diferencia de Estados Unidos, carecemos de un Lincoln. Y quienes han intentado cambios de fondo, como López Pumarejo y Carlos Lleras Restrepo, siempre se encontraron tipos parecidos a Uribe, prestos a destruir su obra.

Ganó Uribe porque es hombre y macho. En un país donde se ha vuelto normal maltratar a las mujeres, llamarlas “mujerzuelas” en la tribuna pública, es apenas natural que aparezcan apenas tres de ellas en una lista de 20 colombianos: Shakira, Mariana Pajón y la Pola. Porque en la historia este país se ha encargado de borrar la huella, por ejemplo, de las sufraguistas. Ni siquiera la Madre Laura, nuestra única santa, entró a hacerle competencia.

Ganó Uribe porque los luchadores sociales no aparecen en la historia oficial de Colombia. Hay quienes piensan que Benkos Biohó y Quintín Lame son apenas nombres de frentes guerrilleros, y no los precursores de los derechos de los negros y los indios, que por cierto también son grandes y colombianos, a pesar de que no aparecen en la lista de History.

Ganó Uribe porque muchos piensan que Bolívar es chavista. Y porque la clase dirigente nunca ha mirado a nuestros próceres con respeto. El presidente Santos, por ejemplo, no quiere emular a Nariño ni al mariscal Sucre. Sueña, según dicen, con ser el Churchill de Latinoamérica.

Ganó Uribe porque en Colombia la gente apenas lee un libro al año, y es posible que muchos no sepan ni qué es un premio Nobel, ni que Gabo es el único de este país que lo ha ganado por una obra magnífica.

Ganó Uribe porque sus votos son de la derecha, que se regodea en los odios y carece de humor. No podían votar por Jaime Garzón.

Ganó Uribe porque este país es precario en símbolos que lo cohesionen. Porque tenemos una educación de pésima calidad y porque el relato de Nación que exhiben los medios es el de la violencia. Y Uribe encaja perfectamente en él.

Y, finalmente, ganó Uribe porque en la lista no estaban los colombianos más populares, que son los narcos como Pablo Escobar. Que por cierto, sin haber sido postulado, obtuvo varios votos. 

A lo mejor si el patrón del mal hubiera competido, Uribe habría tenido que conformarse con un modesto segundo lugar.

viernes, 24 de mayo de 2013

Nueva edición de “La paz con justicia social es posible, luchemos por ella No 53” por Juan Leonel Pérez



Mayo 23 de 2013.

Reelección.


Álvaro Uribe Vélez se reeligió como presidente de Colombia por 4 años e intentó reelegirse por otros 4, para acabar con la guerrilla, sobre todo con las FARC.

Duró ocho años en el poder, acabó con el país, dejó enlodadas las instituciones: Ejecutivo, Varios ministros y jefes del DAS en la cárcel; Legislativo, el 70 % de los congresistas investigados por narcotráfico y paramilitarismo, varios condenados por estos crímenes; Justicia, la impunidad instalada en todo el poder judicial, los homicidios, desaparecidos, desterrados, perseguidos no encuentran quién administre justicia, muchos ya pasan de diez años y nadie responde por los hechos; militares, totalmente desprestigiados, comprometidos en asesinatos, ejecuciones extrajudiciales (Falsos positivos) más de mil militares en la cárcel entre ellos varios generales, y no pudo acabar con la insurgencia.

Ahora el presidente Juan Manuel Santos se quiere reelegir para hacer la paz, porque no le alcanzó el periodo de 4 años para hacerla, creyó tener la llave de la paz en el bolsillo y se quedó mucho tiempo tratando de esconderla, para golpear al enemigo, le pareció que matando a los dirigentes llegaría muy fuerte a las conversaciones, y con esto los guerrilleros correrían a entregar las armas y desmovilizarse. Pero no fue así, y no fue así porque la insurgencia, fue golpeada con la muerte de varios jefes importantes, pero no fue derrotada militarmente y menos políticamente, al contrario las causas por las cuales se levantaron en armas están más vigente que cuándo iniciaron la lucha.

Hay una oportunidad histórica, para la RECONSTRUCCIÓN Y REONCILIACIÓN NACIONAL, la guerrilla tiene la voluntad política, la definición de llegar a un acuerdo con el establecimiento, ya lo han mostrado en los ACUERDOS DE LA URIBE EN 1984 y en el Caguán en el 2002 con la AGENDA COMUN POR EL CAMBIO HACIA LA NUEVA COLOMBIA.

Pero la clase dirigente tiene que ser realista, tienen que haber unas reformas estructurales mínimas, en lo económico, político y militar, el gobierno no puede pretender que después de 60 años de guerra, se solucione el problema con el silenciamiento de los fusiles, no, hay una deuda social muy grande y debe ser cancelada al menos en una parte pequeña.

La gente, el pueblo colombiano quiere la paz y respalda los diálogos en la Habana, personalidades del mundo quieren la paz, apoyan el proceso, pero no es comprensible que el gobierno diga todos los días que no hay nada que cambiar, nada que negociar distinto a que la guerrilla se desmovilice, entregue las armas y participe en política, ya lo hicieron y la experiencia fue fatal, más de 5 mil muertos de la Unión Patriótica y el Partido Comunista; aniquilado el Frente Popular y A luchar igual que organizaciones sindicales, indígenas, cooperativas, afro descendiente y de Derechos Humanos. ¿Dónde están las garantías?

Señor Presidente, no basta con el discurso de paz, suena bonito, pero tiene que ser acompañado por una decisión política de acabar con el conflicto por la vía dialogada. Y esto está por verse.

Si usted lo hace, entrará por la puerta grande en la historia de Colombia, si no, puede ser uno más de los malos presidentes que han gobernado el país.


En las cárceles de Colombia hay más de 9.000, presas y presos políticos, en EE.UU, está Simón Trinidad, Sonia e Iván Vargas, ellos necesitan de nuestra solidaridad.

lunes, 6 de mayo de 2013

Acusado por Maduro, mafioso Uribe corre a la… CIDH






 Diario Octubre /  6 mayo, 2013 at 15:10 /

El ex presidente colombiano Álvaro Uribe (2002-2010) ha anunciado que acudirá a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ante las acusaciones formuladas por el presidente venezolano, Nicolás Maduro, que le ha señalado como miembro de un complot internacional para asesinarle.

 “En las próximas horas acudiré a la CIDH para solicitar que se adopten medidas cautelares a favor del señor Uribe, toda vez que con los actos desplegados por el señor Maduro se pone en riesgo su vida e integridad física”, ha anunciado el abogado de Uribe, Jaime Granados, en un comunicado.

Además, ha adelantado que “en las próximas horas” solicitará “al procurador general que promueva una petición especial para que, en caso de que el señor Maduro ingrese en territorio colombiano, pueda ser investigado por un órgano de justicia imparcial por las denuncias y amenazas irresponsablemente proferidas contra el señor Uribe”.

La polémica se desató el pasado viernes, cuando Maduro acusó a Uribe de ser un “asesino” por su participación en un complot magnicida junto a “sectores de la derecha” venezolana. También apuntó a los funcionarios del Pentágono y la CIA Roger Noriega y Otto Reich.
 
EP/Contrainjerencia

viernes, 26 de abril de 2013

Nuevas señales de “Ruido de sables” dentro de las Fuerzas Militares Colombianas


15 000 militares el 9 de abril concentrados ante el presidente Santos. 

¿Puede confiar en la lealtad a los uniformados?


Nuevos señales de “Ruido de sables” dentro de las Fuerzas Militares Colombianas

ANNCOL reproduce abajo una crónica Mario Fernando Prado, publicado en El Espectador por algo que ANNCOL ha venido señalando hace tiempo; hay movimientos adentro de las Fuerzas Militares colombianas que en un momento dado puede ejecutar hasta un golpe de estado.
No tenemos la más mínima duda que el ex presidente Alvaro Uribe se mueve en esa dirección. Él y su partido, el “Partido Centro Democrático” rechazó la invitación para participar en el Foro sobre Participación Politica que se realizará en éstos días, 28-30 de abril.
Uribe marcha al ritmo de la guerra, no solo para seguir y prolongar la guerra interna, sino también en la aplicación contra la Revolución Bolivariano. Camina sintonizado con los planes de desestabilización que el Pentágono tiene para Venezuela.
ANNCOL


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25 Abr 2013 - 11:00 pm
Sirirí
¿Ruido de sables?
Por: Mario Fernando Prado

Mario F. Prado
Si Piedad Córdoba siempre ha conocido las coordenadas en las que se encuentran los guerrilleros y ha llevado hasta éstas a los camarógrafos de Telesur, ¿por qué nos extrañamos de que el expresidente Uribe haya tenido acceso a ellas? ¿La información es solamente para los de la otra orilla?

Ahora bien: que Uribe las haya puesto en Twitter para que las conociera el país entero, es una demostración de que las Farc no están tan seguras en sus guaridas y que el Ejército, si así se lo ordenaran, podrían ubicar a cientos de sus militantes. Otra cosa es que, y por diversas razones, los dejen transitar por una selva que ya no es un escondedero inexpugnable.

Por otra parte, y esta es la más importante, filtrar esa información por cuenta del Ejército y que el principal detractor del gobierno Santos haya tenido acceso a ella, demuestra que algo sucede en el interior de las Fuerzas Militares.

Hay malestar en los mandos medios del Ejército. No los dejan actuar como quisieran y les paran operaciones militares. Su máximo jefe, el ministro de Defensa —excelente persona— le da rejo limpio a la guerrilla, la critica y la pone en su sitio, pero siente que a su vez , y así manifieste lo contrario, su superior le ordena prudencial mesura, lo cual resulta además desconcertante para la tropa.

Hay en el seno de las Fuerzas Militares un cacerolazo que no se va a dejar sentir porque se deben respetar las jerarquías. Sin embargo, una manera de expresarlo ha sido con este detalle que no puso en riesgo la vida de nadie pero sí fue un campanazo de alerta que muy pocos escucharon.

El gobierno sabe que algo sucede en el interior de su organización castrense y por eso ha dejado de lado la premura en la investigación que dará con el “sapo” que contó lo de las coordenadas.

Ojalá esté equivocado, porque si no, el ruido de sables podrá ser una piedra más en el zapato del proceso de paz o, peor, la punta de un iceberg de insospechadas consecuencias.




lunes, 18 de febrero de 2013

Santos sigue en picada. Uribe no es alternativa. Por Horacio Duque.





Hay nuevos sondeos de opinión y los resultados son el desastre para el señor Santos. El 60% por ciento de los ciudadanos rechaza su reelección y su imagen cae en picada. Casi el 50% de las personas tienen una imagen desfavorable de su gobierno. 

En todos los ámbitos de la vida pública la calificación es negativa. 

Hagamos un somero inventario. 

La impunidad de los “falsos positivos” que patrocino como Ministro de Defensa y ampara con el nuevo fuero militar. La corrupción con los dineros apropiados para atender las victimas de las olas invernales que aun siguen en el abandono, como en Gramalote, el sur del Atlántico, Utica y Río Cauca.

El fracaso de la Ley de víctimas y su famosa “revolución agraria”. Los limitados resultados en el proceso de paz de La Habana, debido a la posición del señor Humberto de la Calle de negarse a debatir y tratar los problemas centrales de la sociedad colombiana, derivados del modelo neoliberal que ha incrementado la pobreza de millones de colombianos.

El rechazo de la propuesta de las Farc de un cese al fuego y de hostilidades bilateral para disminuir gradualmente los efectos de la guerra como ocurrió con el cese unilateral de la guerrilla. La crisis de la salud. La destrucción de la industria y la agricultura por la revaluación del peso. El robo de las regalías mineras. La perdida del mar de San Andrés, son todos los problemas que gravitan en la posición y actitud de millones de colombianos frente a un gobierno que en vez Prosperidad ha significado la ruina de la nación.

Por supuesto, la alternativa a este desastre que resulta de la prolongación del ochenio del Uribe Vélez no es la figura del caudillo del Uberrimo. En la memoria de los colombianos está fresca la tragedia que significo el régimen autoritario de la Seguridad Democrática con situaciones tan graves como e robo en Agro Ingreso Seguro, la corrupción en la DIAN, la masiva violación de los derechos humanos, las chuzadas a los líderes de la oposición, el cogobierno con los grupos paramilitares, los enfrentamientos con los gobiernos vecinos, el ataque a los tribunales de justicia y la destrucción de aspectos centrales del Estado social de derecho.

Uribe Vélez es el neofascismo de los grupos más reaccionarios de la sociedad que obstaculizan la superación de la violencia y la construcción de la paz. Su responsabilidad en el fallo del Tribunal Internacional de Justicia que concedió los derechos a Nicaragua en el mar Caribe de San Andrés es absoluta, por eso su patrioterismo es una farsa trasnochada que debe ser rechazada.

Estamos en lo que se conoce como una “estructura política de oportunidad” para que las peleas entre Santos y Uribe sea la coyuntura de una confluencia de fuerzas y corrientes de cambio y renovación que supere la crisis orgánica de la hegemonía dominante en el Estado neoliberal.

Los resultados en Ecuador con el triunfo socialista del Presidente Rafael Correa y el regreso del Presidente Hugo Chávez a Caracas, le están mostrando al pueblo colombiano que la alternativa está en la derrota del neoliberalismo y en la construcción de una democracia del socialismo del siglo XXI.

La gran manifestación que se proyecta para el próximo 9 de abril en Bogota gaitanista y en el resto del país debe adquirir las características de una levantamiento popular por el cambio y la paz. No se pueden aplazar las grandes decisiones de cambio a los viciados y corruptos procesos electorales que son el campo privilegiado de la podrida élite que domina en el Estado, sus diversas instancias y en general en la democracia liberal representativa que es el gobierno de los políticos.

Fueron las grandes movilizaciones de masas las que propiciaron los profundos cambios en Ecuador, Bolivia, Venezuela, Argentina y en el Brasil de los militares fascistas. Sigamos ese ejemplo. Colombia no puede ser la excepción.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Las “gracias” del general Santoyo




Por: Cecilia Orozco Tascón
Una emotiva ceremonia de la Policía se dio ese día. Era el 7 de diciembre de 2007: hace cinco años. No tanto tiempo como para que quienes presidían el acto, el presidente Álvaro Uribe y el ministro de Defensa Juan Manuel Santos, no supieran lo que ocurría en su entorno.
Sin embargo, ni el primero ni el segundo se mostraron preocupados por lo que iba a suceder allí. Por el contrario, estaban henchidos de orgullo patrio. Según recordó la página virtual Kien&ke, el jefe de Estado rompió el estricto protocolo de esos eventos, para “hacer una inusual alusión personal”, tal como la llamó el mismo orador. La cálida referencia estaba dedicada a dos oficiales de inteligencia, cuya oscura historia quedará ligada, para siempre, a la de su mandatario. Las frases del doctor Uribe en aquella ocasión fueron memorables: “no puedo omitir (una) mención a quienes desde hoy son generales de la República: el brigadier general Mauricio Santoyo y el brigadier general Flavio Eduardo Buitrago Delgadillo. No tengo palabras para hacer llegar a ellos mi sentimiento de gratitud: el apoyo que he recibido en nuestra lucha por la seguridad de Colombia. En nombre de mi familia, de mis más cercanos colaboradores, señores generales, ¡muchas, muchas gracias!”.
Mauricio Santoyo, protegido del ejecutivo, de la estructura policial —que obliga a la obediencia y al silencio solidario (cómplice, se diría más bien)—, del Consejo de Estado y del Congreso, es decir, del establecimiento, acaba de ser condenado, por la justicia de Estados Unidos ante la que se declaró culpable de recibir sobornos de “terroristas”, a 13 años de prisión; una pena baja si se considera que se aprovechó de su encumbrado título y del cargo de jefe de seguridad del presidente entre 2002 y 2006, para revelarles datos sobre operativos judiciales en su contra a los narcoparamilitares. Lo increíble es que el ascenso del entonces coronel Santoyo al generalato fue posible gracias a una leguleyada y, por eso, fue ilegítimo. Como se sabe, Santoyo fue destituido por la Procuraduría de Edgardo Maya en 2003, cuando ya era la sombra oficial del presidente. Pero a Uribe le importó un higo: lo mantuvo en su puesto con el argumento de que la decisión tenía recursos jurídicos por surtir. La sanción fue confirmada en 2004, por su responsabilidad en la ejecución masiva de interceptaciones telefónicas ilegales a defensores de derechos humanos, cuando ejercía como director del Gaula en Antioquia.
Santoyo acudió, para salvarse, a una de las secciones del Consejo de Estado que, en efecto, le suspendió el castigo en 2006. Uno de los tres consejeros que firmó su absolución en la práctica fue Alejandro Ordóñez. En virtud de esa suspensión, el mandatario y su director de la Policía optaron por concederle el grado de general, para afrenta de toda una nación. Ahora, el procurador Ordóñez, al que le atribuyen la “lucha contra la corrupción”, se hace el que no tuvo nada que ver con la posibilidad de que un delincuente ascendiera y fuera poseedor de los más altos secretos de Estado, para beneficio de los peores criminales. “Su destitución está suspendida, pero no anulada”, declara con cara de inocente, ahora, Ordóñez. ¿Querrá decir que cuando Estados Unidos lo condena si le parece válida la sanción que se le impuso y que él ayudó a dilatar? Santoyo no merecía otra cosa que el despojo definitivo de su rango de coronel y nunca ha debido ser general. Pero la corrupción en forma de tráfico de influencias se lo permitió. Que no vengan los santurrones de doble moral a ganar indulgencias con avemarías ajenas. Sólo los fanáticos les creen ya, porque con este episodio, entre muchos otros, han quedado desnudos, con sus vergüenzas expuestas.
Entre paréntesis: Nuestro cariño te acompañará donde quiera que estés, Mireyita
http://www.elespectador.com/opinion/columna-393174-gracias-del-general-santoyo.

martes, 30 de octubre de 2012

La esquizofrenia uribista




Por Horacio Duque
Sigue su empuje mediático el ex presidente Álvaro Uribe Vélez, arrastrando consigo la pesada carga de su regresivo repertorio narcofeudal.
H
a puesto en circulación el libraco “No hay causa perdida”, para ponderar y exaltar su vida y gestión gubernamental de muchos años, en los que se decantan episodios de sangre, fraude y mentiras para justificar las tropelías contra los derechos democráticos de la sociedad. La narración disfraza y desvía su autoría en los “falsos positivos”, en la parapolítica, en las chuzadas, en Agroingreso Seguro, en la muerte de sindicalistas, en el exterminio de la oposición, en la manipulación mediática, en la quiebra de la salud y en su agresión a la soberanía de otros estados, para solo mencionar lo más escandaloso de su forma/Estado fascista.
Dio un extenso discurso en la Asamblea del partido de la Unidad Nacional, donde convive con Juan Manuel Santos, el actual Presidente de Colombia, para formalizar la ruta política posterior de sabotaje, al frente de los grupos más retrógrados de la sociedad, contra el proceso de conversaciones de La Habana, entre el Estado y las Farc, para solucionar el conflicto social y armado colombiano y establecer la paz duradera que resuelva 50 años de guerra civil nacional.
Se siente fuerte este fanático de la política conservadora que inventó una fantasía para impedir el cambio democrático del Estado en los últimos 10 años.
Su retórica estridente pone de manifiesto la esquizofrenia de una personalidad escindida con trastornos mentales crónicos, caracterizada por radicales alteraciones en la percepción o la expresión de la realidad.
E
s la personalidad de un Yo esquizofrénico, dividido en un “otro”, que no es nada distinto que el paramilitarismo violento y feroz de quienes se consideran amos absolutos de la sociedad. Ruptura psicoanalítica que le permite simular de estadista, al tiempo que participa de la conformación de una franja de la sociedad articulada de hecho a la violencia del Estado, sin las formalidades del monopolio legitimo de la violencia, que lleva a caracterizarlo en la narrativa formal como un “no Estado”, aunque sea de pública aceptación su nexo histórico y estructural con las instituciones gubernamentales.
Es la bestia negra que regresa a la ronda oscura para bloquear los potenciales democráticos de la solución política de la guerra.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Colombia: Crímenes de Lesa Humanidad



¨

Allende La Paz, Revista Cambio Total.

No por lo conocido debemos dejar de puntualizar los crímenes de Lesa Humanidad cometidos por la oligarquía en la « Casa de Nari », es decir, por los dos últimos presidentes colombianos. Sus crímenes, al ser herederos unos de otros y otros de los anteriores otros, no pueden seguir en la impunidad en un mundo que se ha ido sensibiklizando contra los crímenes cometidos desde los Estados, así todavía sólo juzguen a los « dictadores » aplastados por la maquinaria de guerra imperial.

La oligarquía ha ejercido de manera violenta el poder en Colombia, a fin de procurar su enriquecimiento. Es lo que llaman la acumulación capitalista, que siempre es violenta aunque en unos países la violencia es estructural y en otros la violencia es mucho más visible, es física y de eliminación del proletariado, de los trabajdores, del pueblo. En la base de todo el conflicto interno colombiano está entonces la tenencia de la tierra. Tierra que es expoliada a sus legítimos dueños « A LA BRAVA », para que pasen a ser propiedad de manos « legales –militares-, o ilegales –narcoparamilitares- ».

Por la tierra, la oligarquía ha cometido sus crímenes, producto entre otras cosas por la necesidad insatisfecha de una Reforma Agraria verdadera. La reforma agraria propuesta por el Estado es la reforma de los poderosos, quienes roban la « parcelita » al campesino que invirtió muchas horas de trabajo para « civilizar » la tierra y ponerla a producir.

Por la tierra, la oligarquía adelantó la llamada « Violencia » de los años 50, la cual tomó la forma de « violencia bi-partidista » entre liberales y conservadores del pueblo, mientras las élites oligárquicas tomaban juntos « guiski » en sus clubes sociales. El resultado fueron 300.000 víctimas y un millón de desplazados forzados, quienes perdieron todas su poquitas « riquezas ».

A partir de 1964 comienza la Segunda Fase de la Violencia, matizada con el anticomunismo heredado de la confrontación este-oeste. Comienzan a utilizar las viejas figuras siniestras de los violentadores que adelantaban masacres, violaciones de mujeres y desapariciones. Los « Pájaros », « Cóndores », etc, de esa época son revividos de la mano –no de Jesús- sino de los militares, los cuales actúan a nombre del Estado. Hoy son los « sicarios en moto », los « descuartizadores, los « Mochacabezas » y demás figuras demoníacas de los narco-paramilitares, llamados así por el pueblo en acertada calificación.

Cientos de miles de víctimas, en una orgía interminable y un reguero de sangre en los campos y ciudades colombianas. Asesinan a todo el que se oponga a su proyecto de expansión capitalista. Especialmente a los líderes de izquierda, sindicalistas, maestros, etc. Algunos investigadores calculan en 500.000 víctimas de la orgía de sangre oligárquica. Entre ellos, sbresalnes algunos crímenes.

Los 5.000 mártires de la U.P., es apenas una muestra de la forma de « hacer política » de la oligarquía colombiana. El asesinato de Jaime Pardo Leal y de Bernardo Jaramillo Ossa su sumum máximo. Seguirían otros candidatos presidenciales « incómodos » al establecimiento, sin importar que hicieran parte de él. Ya en los últimos tiempos sobresalen tres hechos principales. Los asesinatos de Raúl Reyes, el « Mono Jojoy » y de Alfonso Cano. Espeluznante la forma de adelantar sus asesinatos, a pesar de que ya los « determinadores de la guerra » sabían de la determinación de las FARC de adelantar conversaciones de Paz, la cual siempre han buscado. Frialdad máxima del asesino que sabiendo el sentimiento de paz de Cano, ordena su persecución y ejecución –reconocido por el propio JMSantos-. Ejecución sumaria, ejecución extrajudicial, ya que los asesinos materiales ya habían prácticamente reducido al Comandante de las FARC. Necesitaban las « bestias » que la sangre generosa del Comandante de las FARC rubricara sus deseos de Paz. Era imprescindible la firma de los Acuerdos que ya se tramitaban en La Habana (Cuba) con tinta-sangre de Alfonso Cano. Y así fue.

Los crímenes de Lesa Humanidad cometidos por JMSantos, como un pesado fardo, se han convertido en « la Jiba » que eternamente tendrá que cargar. Y si es valiente, tendrá que encarar los juicios por su responsabilidad en estos crímenes ante un juzgado civil internacional. Esa es su enorme « Jiba ». ¡Las víctimas selevantan de sus tumbas y exigen justicia verdadera!

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Publicado por cambio total en 
CambioTotalRevista
 el 9/29/2012 12:17:00 a.m. 

martes, 21 de agosto de 2012

El parageneral de Uribe: Canta Santoyo y Uribe Capotea

OPINIÓN EN ANNCOL:


El entonces coronel de Uribe en Medellín “chuzó” 2500 líneas telefónicas, entre ellas la de ASFADDES, la organización de los familiares de las víctimas de la desaparición en Colombia. El oficial de Uribe no fue encarcelado sino designado a general y Jefe de Seguridad del Palacio Presidencial de Uribe. Están cayendo todos los “manos derecha” del ex presidente colombiano. ¿Cuando le tocará al Padrino?



Canta Santoyo y Uribe Capotea

Por Horacio Duque Giraldo

EL SISTEMA PENAL NACIONAL E INTERNACIONAL está cada vez más cerca de Uribe Vélez, quien gobernó a Colombia por cerca de 8 años en representación de grupos sociales y políticos violentos y anti democráticos. Son interminables los episodios torcidos y las acciones ilegales en que esta comprometido éste personaje siniestro y sus más cercanos colaboradores, muchos de los cuales murieron en circunstancias extrañas o están en las cárceles condenados a largas penas luego que la justicia confirmó su responsabilidad en graves delitos penales, especialmente por su asociación con grupos paramilitares y bandas del narcotráfico.
Ángel y Claudia, desapare-
cidos en Medellín 2000.
El caso más reciente es el del General Mauricio Santoyo, miembro destacado de la policía colombiana durante muchos años, siempre al lado de Uribe Vélez en Antioquia y después como su Jefe de seguridad en la Casa de Nariño. Santoyo registra un periplo inescrupuloso en Medellín, lugar en que como Jefe del Grupo Anti Secuestro (GAULA) desplegó una intenso espionaje mediante interceptaciones ilegales a los teléfonos de líderes de los derechos humanos que luego fueron desaparecidos por las autodefensas de “Don Berna”. Igual es autor del exterminio de la familia Usuga, uno de cuyos miembros es parte de la guerrilla de las Farc en Urabá.

DESDE SUS ALTAS POSICIONES POLICIALES, Santoyo tejió una muy sólida alianza con la “Oficina de Envigado”, estructura criminal del narcoparamilitarismo que convoca la delincuencia de Medellín y Antioquia. Allí hay pistoleros, narcos, paras, policías, generales del Ejercito, jueces, magistrados, senadores, representantes, empresarios, terratenientes, dueños de periódicos y hasta uno que otro prelado de la iglesia católica. Es una maquinaria de muerte vigente y actuante con poderosos tentáculos en varios frentes como el microtráfico, los juegos de azar, la exportación de drogas, el sicariato, la corrupción estatal y la organización política de los gamonales.
Santoyo junto a otros altos oficiales de la policía, cuyos nombres conocerán los fiscales gringos próximamente, cultivaron y cultivan esta multinacional del crimen que da soporte a la violencia de las élites regionales contra sindicalistas y lideres populares de diverso orden. Baste saber que el ex parlamentario Gustavo Almario, político del Caquetá encarcelado en la Picota de Bogotá por su alianza con los paramilitares de Macaco, ha contratado los servicios de la Oficina de Envigado para eliminar a sus enemigos en el municipio de Florencia. O saber que la misma tiene el control absoluto sobre las redes políticas oficialistas en los departamentos de Caldas, Quindío, Risaralda y Norte del Valle (Cartago), merced al manejo de las tiendas del microtráfico, un negocio en auge y prospero que abastece las finanzas de jefes políticos de la U, liberales, conservadores y otras facciones políticas enchufadas a las administraciones regionales y municipales.

SANTOYO, UN “PROSPERO” EX GENERAL Santandereano, “audaz empresario” de la panela en Barbosa y “emprendedor exportador” en la globalización, como muchos otros oficiales militares enriquecidos con la corrupción oficial en el Plan Colombia, fue delatado en los Estados Unidos por sus antiguos compinches del paramilitarismo, quienes le relataron a fiscales y jueces como actuaban en asocio concupiscente.
Dicho y hecho. Santoyo fue pedido en extradición por los gringos, en principio resistió esperando una protección política excepcional. Finalmente se entregó a la DEA y ya en territorio americano se declaró inocente. Con los días sus abogados, ante la contundencia de las pruebas que le darían una condena de 40 años, lo convencieron de aceptar los cargos criminales y asumió el compromiso de decir la verdad dando los nombres de otros militares y funcionarios comprometidos en distintos delitos de mucha gravedad.
Toda un a bomba en Colombia. Vamos para otro capitulo de la parapolítica. Esta vez con altos funcionarios del gobierno de Uribe Vélez con procesos judiciales en los estrados americanos.

LA “NOVEDAD” ES QUE EL EX PRESIDENTE salió a capotear la tormenta afirmando su extrañeza e inocencia, igual que en otros casos donde es evidente su responsabilidad. Nadie lo cree, pues toda apunta a él como el artífice y autor material del Estado mafioso que imperó e impera en la sociedad colombiana, una de cuyas piezas fue Mauricio Santoyo, el asesino de líderes de derechos humanos que debe responder ante los jueces norteamericanos. Ojala una “mano peluda” no lo silencie y se sepa cuanto antes toda la verdad que Uribe Vélez intenta evadir con cortinas de humo y falsos debates.
Colombia se sacude el miedo y espera ver también al señor Uribe Vélez respondiendo ante las autoridades judiciales nacionales e internacionales.

Para evitar la atención cuando “la papa se calienta”, Uribe sale a decir que “Chávez permite a las FARC tener campamentos en Venezuela” o, como hoy, dice que "Santos ha comenzado negociaciones con las FARC en Cuba". Ojala que fuera cierto pero si sale de la boca de Uribe, hay que tomarlo con mucha reserva. El ex presidente esta quedando cada vez más solitario y descontrolado.

MÁS SOBRE EL TEMA:


:


EL HOMBRE FIEL DE URIBE, responsable de las "chuzadas" de 2500 lineas telefónicas en la ciudad de
Medellín. Tenía la tarea de ubicar y recoger todo tipo de datos en contra los luchadores populares.
Muchos de ellos desaparecieron posteriormente, como
Ángel Quintero y Claudia Monsalve.


ÁNGEL QUINTERO Y CLAUDIA MONSALVE. El 6 de octubre del año 2000, a las 10:30 de la noche en una cafetería de la ciudad de Medellín, fue la última vez que Angel Quintero y Claudia MONSALVE departieron con cinco de sus amigos y compañeros de la Asociación de Familiares de Detenidos Desparecidos – ASFADDES_ seccional Medellín.


Ángel y Claudia
Su detención ocurrió en un contexto de una persecución sistemática de agentes estatales contra organizaciones de derechos humanos y organizaciones sociales en Medellín. Dentro de los mecanismos de persecución se descubrió que un millar de líneas telefónicas fueron interceptadas ilegalmente, actuaciones en las que participó el Teniente Mauricio Santoyo Velazco, entonces director del GAULA en la ciudad y ascendido después a general de la policía.

También escucha la entrevista en audio a Marta Soto, coordinadora de ASFADDES en Medellín, Maria Eugenia López y Giovanni Molina, realizada el 5 de julio de 2005 por el periodista sueco Dick Emanueslson cuando se reveló que el entonces coronel Santoyo era el responsable por las 2500 interceptaciones de lineas telefónicas.


DESAPARECIDOS: http://youtu.be/tbqI5ChUeWw


AUDIO: Entrevista a Marta Soto, coordinadora de ASFADDES en Medellín realizada el 5 de julio de 2005 por el periodista sueco Dick Emanueslson
https://www.box.com/s/1818c55954d3aa8563e6


Fuente: ACIN  

viernes, 17 de agosto de 2012

Otros partidos. Por Horacio Duque Giraldo


OPINIÓN EN ANNCOL:
El bipartidismo liberal-conservador y el actual "partido U" solo ha funcionado al servicio
a una casta oligarca que ha llevado una guerra sin fin contra el pueblo, masacrando
y manteniendo al pueblo en miseria total.


Por Horacio Duque Giraldo.

VALLEDUPAR, 17 DE AGOSTO DE 2012 / Sabemos lo que está pasando en la economía. Los síntomas son evidentes. Tanto el gobierno como sus críticos hacen el registro de los datos en la complejidad del PIB (industria, agricultura, tasa de cambio, etc.). Dada la condición “imperialista” de la economía, su convulsión tiene “externalidades negativas” en el resto del universo social, dejando claro que no me atengo a una sobredeterminación económica por el “simplismo” que dicho ángulo conlleva, tal vez otra manera de resaltar la multicausalidad de los diversos fenómenos sociales.
Ahora la voz cantante corre por cuenta de la política y sus signos. En otros términos, el mayor ruido lo emiten ciertas subjetividades políticas con apariencia de novedad. La extrema derecha se autoproclama “Puro centro democrático”, el centro “Pide la palabra”, cierta “izquierda” retoma su sino dogmático para estigmatizar la Marcha Patriótica y los indígenas cobran forma de multitud diversa y plural que busca la paz.

LA DERECHA FASCISTA QUE CONVOCA URIBE Vélez registra como Puro centro democrático. Salió de la clandestinidad y en principio privilegia dos escenarios vitales: militares y jueces. En los cuarteles la propaganda se orienta a propiciar un levantamiento militar desde la baja oficialidad contra la “traición” de Santos porque avanza en una subrepticia negociación con la guerrilla de las FARC. La correa de transmisión del Gran Jefe son prominentes militares retirados con audiencia entre la masa de suboficiales, los directos encargados de las operaciones de campo en la guerra interior. En la judicatura se pretende, con la elección de nuevos magistrados y Procurador, hacer la contrarreforma para eliminar decisiones progresistas de las altas cortes en materia de derechos para los desplazados por el conflicto, de las víctimas de la violencia y de las minorías sociales.
El centro del espectro político escogió como matricula “Pido la palabra” para que en una sola voz, verdes, intelectuales, economistas y otros profesionales, hagan planteamientos contra la corrupción de los legisladores y burócratas y en favor de la educación como palanca central del progreso en la sociedad postmoderna del conocimiento.
Jorge Robledo, senador del MOIR.

LA VIEJA “IZQUIERDA” DOGMÁTICA del MOIR (melindre maoísta de pequeños cafeteros/ganaderos/paneleros/arroceros), en un alucinante retorno a las prácticas sectarias de los años 70, se las arregló para propiciar una componenda en el agónico y desacreditado Polo Democrático, con Jaime Dusan, Carlos Romero y Clara López, que derivó en la exclusión ilegal del Partido Comunista por su activa y legitima participación en la constitución de la Marcha Patriótica, un vigoroso movimiento sociopolítico que actúa como expresión de miles de campesinos, jóvenes, mujeres, indígenas, afros y mujeres que buscan la solución política del conflicto armado colombiano porque son las víctimas de la atroz violencia que padecemos.
Menos contaminadas las minorías indígenas le han dado forma política a una multitud plural y diversa para presionar el Estado paquidérmico y autoritario en demanda de la desmilitarización de sus territorios del Cauca, el reconocimiento de los derechos y el respeto por las formas de organización alternativas a la institucionalidad tradicional. Por contraste con los intelectuales de club y con los “izquierdistas” envanecidos del parlamento, los indígenas dan ejemplo con gigantescas movilizaciones y contundentes acciones que obligan al gobierno a tomar una actitud distinta a la punitiva, violenta, judicial y policíaca.
Está en camino la reingeniería en el partido de la U y su muy probable mutación hacia un reagrupamiento liberal, a la manera del “exitoso” PRI en México. Quede claro que el Partido conservador hace siempre una reacción automática hacia cualquier bipartidismo.