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jueves, 14 de marzo de 2013

Unidad y disenso. Por: Rodolfo Arango


“Los responsables de la debacle en campos y ciudades son Uribe y Santos. Ellos fueron quienes promovieron la idea en la población de que sería más feliz y próspera sin producción nacional pero inundada de productos baratos, con petrodólares y con subsidios minero-energéticos, para ruina del aparato productivo nacional”, escribe el columnista.





Por: Rodolfo Arango, El Espectador

Rodolfo Arango
Esta semana el presidente Santos, luego de la reunión en Hatogrande con sus ministros y consejeros, ha pedido unidad en crucial momento de construcción colectiva de la paz.

Como jefe de Estado acierta el presidente en su llamado a unir esfuerzos para salir de la marea de odio, dolor y muerte que ha embargado a la población durante décadas. Pero mucho de autocrítica le falta al Gobierno en su manejo del disenso y en su trato a la oposición. Esto se pone de manifiesto en los pronunciamientos del jefe de gobierno a raíz del paro cafetero. Santos, en campaña electoral, fustiga a los organizadores del paro por oportunistas; oculta que quien maneja la chequera del Estado para apagar los incendios iniciados por decisiones económicas anteriores es, en realidad, el propio presidente. Recordemos.

En el gobierno de Uribe, del cual Santos formó parte y de cuyas decisiones es corresponsable, cuando se negociaba el TLC con Estados Unidos, se afirmó lapidariamente que con el acuerdo de libre comercio habría ganadores y perdedores. Se dijo que los sectores en riesgo tendrían que ser más eficientes, reinventar sus negocios o desaparecer del mercado. ¿Lo pensaban para la totalidad del agro? ¿Acaso la decisión era que Colombia dejase de ser un país exportador de café? No midió el Gobierno de entonces sus palabras. Ahora, cuando se topa con la indignación de millones de agricultores que se resisten a ver sepultadas las economías cafetera, cacaotera, lechera, algodonera, arrocera, sale el Gobierno a descalificar a los líderes de las protestas (entre ellos el camaleónico Uribe) y a cubrir de subsidios a los afectados por una política internacional mal concebida y peor ejecutada. Las cosas deben quedar bien claras: los responsables de la debacle en campos y ciudades son Uribe y Santos. Ellos fueron quienes promovieron la idea en la población de que sería más feliz y próspera sin producción nacional pero inundada de productos baratos, con petrodólares y con subsidios minero-energéticos, para ruina del aparato productivo nacional. No han faltado agallas a los economistas del Gobierno para ocultar el desastre: antes neoliberales de cartilla, ahora se han vuelto expertos populistas y hábiles ejecutores de políticas asistencialistas en época electoral.

La unidad del país podría construirse en torno a los verdaderos males que nos aquejan: una nación dependiente del exterior, profundamente desigual e injusta, con un aparato industrial incipiente y desmantelado, desorientada en lo económico y lo social. Un país cuya cultura política, desde Santo Tomás como lo recordara recientemente Marco Palacios, vive del regalo, del favor, práctica de sumisión que yace en la base del clientelismo y de la corrupción. Se apresta el jefe de campaña a recorrer el territorio nacional repartiendo tablets a diestra y siniestra, claro está a condición de que los educandos lleven a sus padres, potenciales votantes, al acto de entrega del regalo.

No habrá unidad posible, ni aun luego de sellar un acuerdo de paz, si no construimos reglas para el proceso electoral que independicen la sustitución en el poder del reparto de bienes, cargos y contratos. Tampoco habrá concordia y estabilidad mientras el país no base su dignidad en el trabajo digno y la producción nacional. Pero menos habrá unidad si el disenso necesario para corregir y progresar, para revisar y replantear, es visto como expresión de deslealtad o acto de traición a la patria, en lugar de legítimo ejercicio de los derechos a la libre expresión y a la protesta.

lunes, 4 de febrero de 2013

Debate en ANNCOL: Las lecciones actuales de los diálogos de la Habana


Algunos rostros de la misma moneda



Por Alberto Pinzón Sánchez

Todo parece indicarle al gobierno de JM Santos que, el actual proceso de paz de la Habana pactado para terminar el histórico conflicto social y armado de Colombia, no era como el propio santos lo dijo “una simple negociación de armas por votos”, sino el inicio de su Solución Política.

La compleja y dialéctica realidad real colombiana (no la que muelen diariamente las diferentes filiales de su aparato de Propaganda y Terror) ha ido pulverizando uno a uno toda la argumentación escolástica tradicional y el sistema de falacias y de confusión deliberada con que se ha pretendido “derrotar al narco terrorismo” de la Farc.

1- La primera realidad que la lucha de clases sacó a flote, ha sido la contradicción económica y política que existía al interior de las dos fracciones hegemónicas del bloque de Poder trasnacionalizado dominante en Colombia: La oligarquía latifundista, enfrentada a la oligarquía financiera. Esto bien vale una misa.

2- Derivada de esta pugna, salió a flote el problema madre de la madre tierra, entre los Agro-pecuarios o gamonales de Fedegán liderados por Uribe Vélez y los inversores Agro-mineros liderados por JM Santos. No es anacrónico el conflicto, como lo quiere hacer ver el presidente Santos, sino que lo anacrónico (o si se quiere pre-moderno) es la tenencia de la tierra. Por el contrario; lucha de clases siempre estará vigente y actual.

3- Que a diferencia de la celada del Caguán de 1997, tendida por el binomio Pastrana-Clinton para dar inicio al Plan Colombia/ Iniciativa Regional Andina (aprobado 6 meses antes de iniciar los diálogos) con el fin de rearmar al ejército colombiano, poner a Sabas Pretel como Gerente de la Sociedad Civil y abrirle el camino a Uribe Vélez; hoy ya no es posible debido a una larga y cruel maduración de conciencia precisamente dentro de la Sociedad Civil, que hoy no admite una suplantación tan burda y chapucera como aquella, porque ha asumido su papel frente a la paz, y, por el contrario, ha obligado a la “mano negra” de los enemigos ocultos de la paz (a pesar de que algunos siguen ocultos bajo los uniformes militares) los ha obligado, a sacar la cara y parte del rostro. Todo el mundo (nacional e internacional) sabe actualmente con claridad quién es Uribe Vélez, quienes son su parche, o combo, o gallada, qué argumenta y sobre todo, qué fracción del Partido Republicano de los EEUU y de los halcones gringos lo apoya incondicionalmente y lo asesora en su estrategia electoral- militar (como en el año 2001) para que ponga todos sus huevitos en el fracaso de los diálogos de paz de la Habana.



4- “Si el proceso avanza, es una tramoya previamente acordada entre el traidor de la seguridad democrática y los narco- terroristas. Si por el contrario no avanza, es uno de sus tantos engaños para fortalecerse”. Esta, una de las principales falacias argumentativas del Uribismo; ha sido disuelta por los hechos confortativos entre el gobierno de JM Santos y las Farc- EP. No hay ningún pacto ”negociado” entre el Zorro y la Gallina para darle inicio a la Solución Política de los problemas estructurales (como el de la tenencia de la tierra) que están en la base del conflicto colombiano; sino innumerables propuestas políticas por parte de la Insurgencia como la tregua unilateral. La resistencia popular y lucha pacífica de masas ante el terror Estatal. La entrega de militares cautivos y aceptación unilateral del Derecho Internacional Humanitario. La asamblea constituyente progresista y democrática, y otras innumerables iniciativas diplomáticas y pacíficas para resolver la confrontación, a las cuales el gobierno Santos solo ha respondido con un tajante NO y con un escalamiento de la guerra y los bombardeos pavorosos de exterminio, ampliamente publicitados por el aparato de Propaganda como acciones heroicas de la hipertrofiadas Fuerzas Armadas colombianas.

5- Finalmente la crisis económica global y la realidad internacional, por ejemplo, la dolorosa situación de postración de España con el hundimiento definitivo del Franquismo insepulto. Los numerosos procesos progresistas y populares de Latinoamérica y el Caribe. Y, no solo la maduración de una conciencia popular en Colombia, sino el aparecimiento como protagonista privilegiado de un amplio y unitario movimiento de las gentes del común, movilizado activamente en calles y carreteras reclamando Paz con Justicia social y Democracia verdadera; hacen que la soledad y debilidad del proceso de diálogos del Caguán, tan habilidosamente utilizado por la “mano negra” Uribista para tomarse todo el aparato del Estado colombiano e imponer su Estado de opinión en el 2002, hoy no sea más que un pequeño aquelarre melancólico y patético de reconocidos saca- bacinillas y segundones de Uribe Vélez, empeñados en volver al Poder, y frente a quienes el gobierno Santos pide un respeto que nunca se han ganado, ni se merecen. ¡Algo se ha aprendido ¿Cierto?

viernes, 25 de enero de 2013

Debate en ANNCOL: Recomponiendo el régimen oligárquico colombiano




Por Alberto Pinzón Sánchez

1-De existir una división en la Insurgencia, es entre quienes piensan que JM Santos es igual a Uribe Vélez y, entre quienes piensan que es peor.

A medida que avanzan las conversaciones de paz entre el Estado colombiano y las Farc Ep (dos partes) crece febrilmente las diferentes y múltiples actividades tanto teóricas como prácticas de recomposición del régimen dominante. Por tanto, es indispensable recapitular sobre la experiencia que se está viviendo, para hacer algunas precisiones y separar el grano de la paja:

2- No es cierto que el proceso de paz que se está desarrollando en la Habana, sea una concesión gratuita o graciosa de un burgués progresista como JM Santos, que aspira a ver a Colombia próspera y rica. Según lo ha reconocido públicamente el gobierno actual, siendo presidente Uribe Vélez, también buscó (aunque infructuosamente) llegar a desarrollar un proceso de paz con las dos insurgencias existentes en Colombia.

3- Las conversaciones de paz con las Farc, se empiezan a plantear seriamente en Colombia, solamente cuando el Departamento de Estado, valora objetivamente en Washington el Plan Colombia y los exangües resultados de su famosa War Drugs. Y después de comprobar que, tras la gigantesca ofensiva política y militar adelantada contra las Farc, había encontrado una dificultad creciente por exterminarlas, muy a pesar de haber utilizado toda la tecnología militar disponible y de contar incondicionalmente con todo el gigantesco y poderoso aparato de Propaganda y Terror que tiene actualmente el Estado colombiano. Es decir, después de haber valorado en dólares, vidas, legitimidad y crisis nacional e internacional, el costo espantoso de tal ofensiva exterminadora.

4- El desgaste sufrido (repito en dólares, vidas y legitimidad o legalidad y miseria) tanto al interior de Colombia como frente a la comunidad Internacional , y el haber constatado que el exterminio y la rendición buscadas, a sangre y fuego, durante tantas décadas, usando todos los ardides posibles e imaginables de la guerra contrainsurgente y disponiendo de una total impunidad reforzada con el Fuero Militar, no daban los resultados obtenidos, sino que por el contrario aumentaban la resistencia del pueblo trabajador a la política oligárquico-imperialista, contribuyó a encontrar la decisión.

5- Esto los llevó a plantear la necesidad (obligatoria) de lavar el régimen y recomponerlo ante la faz del mundo. Entonces se resolvió presentar como concesiones a la guerrilla para adelantar un proceso de paz, todas aquellas presiones del capital trasnacional agro-minero para invertir y ganar plusvalía en el suelo y subsuelo colombiano, difícil de lograr bajo las condiciones gravosas y costosas de la actual estructura agraria, caracterizada por su atraso y pre-modernidad. “No hay almuerzo gratis” es uno de los lemas de los financistas de Wall Street.

6- Mientras que el problema de la Legitimidad y la Legalidad perdidas con el Terror de Estado y los falsos positivos de JM Santos, se resolverán con un pase mágico llamado Justicia Transicional y Fuero Militar, que se supone arreglará la situación jurídica a Tirios y Troyanos.

7- En estas circunstancias el sector de los agro-pecuarios (también Trasnacionalizado) agrupados en Fedegán y liderados por Uribe Vélez, opuestos “por principios y tradición” a la más mínima modificación en la estructura agraria colombiana, entraron en choque de intereses con el sector agro-minero del actual gobierno. Uribe Vélez no solo está enfrentado a JM Santos. Eso es el efecto de la polarización mediática con fines electorales que está en marcha. También está enfrentado con su paisano del Patronato Antioqueño Juan Camilo Restrepo, encargado de crear las condiciones óptimas para la inversión agro-minera en el campo colombiano. Está enfrentado con Vargas Lleras, el más grande casa-teniente de Colombia. Con Rafael Pardo, el paniaguado del neoliberal financista y expresidente Cesar Gaviria, y con los grandes inversores, financistas y cacaos colombianos, a pesar de haberlos favorecido durante su octienio terrorista.

8- Todo este proceso de recomposición del régimen colombiano, debe tener su correlato político. Y eso es lo que algunos compañeros de la Izquierda (aún creyentes de la teoría de la burguesía nacional) confunden. El “análisis concreto de la situación concreta” tan recomendado por Lenin, con el juego especulativo y metafísico del estructural-funcionalismo de los “escenarios posibles, probables e inciertos”. Lo que está en marcha paralelo con el proceso de polarización entre “el Canalla y el Rufián” , que conduzca a la reeleción de JM Santos para que pueda llevar a cabo esa recomposición planeada, es la vieja táctica electorera (que no tiene nada de programático o intelectual) conocida en Colombia como “operación avispa”; donde múltiples caciques electorales conforman listas para el senado con el fin de quitarle votos al de al lado. Uribe Vélez hará su lista al senado porque no puede hacer otra cosa electoralmente, me refiero. En consecuencia; Pastrana lanzará su lista al senado. Cesar Gaviria lanzará su lista al senado. Serpa hará su lista al senado. Vargas Lleras hará su lista al senado. El PIN lanzará su lista al senado. Navarro hará su lista al senado. Clara López lanzará su lista al senado, y, el partido de J M Santos lanzará su lista al senado. ¿Qué de raro tiene esto acaso?

9- Si hay algo nuevo: El proceso de dialogo entre el Estado colombiano y las Farc-Ep que se desarrolla en la Habana, acompañado por la movilización popular y social amplia y unitaria, que de profundizarse y ampliarse, podrá entrar a definir el rumbo futuro que tome Colombia. Como lo dije en el pasado escrito: entre el Canalla y el Rufián está el proceso de paz de la Habana y la movilización social exitosa. Las demás filigranas son manzanilla electorera para la gradería.




ANNCOL-Debate: “Estamos hablando de Uribe y de Santos”





Bitácora

Por: Ricardo Silva Romero

Estamos hablando de Uribe y de Santos. Y de un país que no alcanza a imaginar que en enero del 2013 se verá forzado a escoger entre esos dos que son el mismo.

 

2013: Una encuesta perversa pero realista pregunta cuál de los dos tiene toda la razón: si el presidente de antes o el de ahora. Y entonces es claro que no hay nada por hacer, que, aun cuando falten 480 y pico días para las elecciones, dentro de muy poco habrá que estar con Uribe o con Santos, y que -ya que ninguna voz nueva se abre paso, ya que ningún Antanas Mockus se ve en el horizonte- las lejanas votaciones del próximo año serán una pesadilla grotesca para los que no creemos en el uno ni en el otro. Científicos de Emory University probaron la semana pasada que los chimpancés sí juegan limpio. Uribe y Santos, en cambio, no. Uribe, supuestamente traicionado por el sucesor que eligió en el 2010, reclama a punta de infamias su innegable derecho a hacer política, y desde ya, ante la imposibilidad de volverse a lanzar a la presidencia, amenaza con tomarse el Senado en el 2014. Santos aprovecha los alaridos para convertir a su antecesor en el villano de su relato -y lo puya y se declara el decente de la riña-, pues esta vez las Farc no andan disponibles. Y no hay nadie más en Colombia. Y no es una campaña prematura sino un pulso insoportable. Santos y Uribe, Uribe y Santos: eso es todo. Sus profundas diferencias ideológicas son sus egos, pero la encuesta sugiere que pronto habrá que tomar partido por alguno: y he ahí el tamaño de nuestra bobada.

2012: Habrá que hacer el retrato de Santos. Pero antes será esencial saber quién es: ¿el “traidor de su clase” que iba a “hacer chillar a los ricos”, pero sacó adelante en cambio una reforma tributaria que ni siquiera los roza?, ¿el líder progresista que no es capaz de reconocer los fallos internacionales?, ¿el liberal que se encoge de hombros ante la reelección de un procurador de ultraderecha?, ¿el capitán de un gobierno pacifista que tiene el coraje para sentarse a hablar con las Farc, pero no para pararse a discutir con los estudiantes?, ¿el presidente digno que “asume la responsabilidad” como si no fuera suya aquella nefasta reforma de la justicia?, ¿el sujeto o el predicado?

2011: Parece que Santos no era aquel político oportunista con facha de estadista, perverso pero realista, que se quedó con el paranoico país de Uribe, sino, contra todos los pronósticos, un líder valiente que sabe que una guerra civil que dure cincuenta años es en verdad una política de Estado. Parece que Santos va a ser el hombre que no solo se atrevió a reparar a una nación hecha de víctimas, sino que convenció de dar el salto a la justicia a una sociedad acostumbrada a la venganza.

2010: Por ley, el presidente Uribe, que cumple ocho ruidosos años en el poder, no puede seguir arriando al país como querría. Y, porque finalmente lo único que los separa son sus orígenes y sus egos, y todas las encuestas advierten que si no se juega sucio ganará las elecciones un inédito movimiento de indignados liderado por el justo Antanas Mockus, el carismático Uribe se ve obligado a hacerle una campaña perversa pero realista a su desdibujado exministro de Defensa: a Santos. Y después de conseguir que no solo Mockus, sino toda su ola ciudadana se encoja de miedo convencida de que en verdad están saltando al vacío, el paisa ladrador es reelegido por nueve millones de personas en el cuerpo del frío camaleón bogotano. Y es desolador. Porque Colombia es de ellos dos, sí, y no hay nadie más: solo su corte. Si fueran chimpancés, no habría problema. Pero estamos hablando de Uribe y de Santos. Y de un país que tiende a pasarse los cuatro años siguientes tratando de sobrevivir a la tontería y la violencia y la sordidez de sus campañas.

Y que no alcanza a imaginar que apenas treinta meses más tarde, en enero del 2013, se verá forzado a escoger entre esos dos que son el mismo.

Fuente: EL tiempo 24.01. 2013 

lunes, 21 de enero de 2013

Entre el Canalla* y el Rufián**, está el proceso de paz

El Canalla* y el Rufián*, dos figuras de la misma moneda, o clase social.



Por Alberto Pinzón Sánchez

La apertura del dialogo oficial Oslo- La Habana, entre el Estado colombiano y las FARC –Ep abrió un proceso político novedoso que el aparato de Propaganda y Terror dominante aún se niega a reconocer o valorar en su realidad. Tres aspectos fundamentales sacó a flote dentro de las diversas fracciones que conforman la Oligarquía Trasnacionalizada dominante:

1) el problema madre de la madre tierra.
2) la lucha por el Poder clientelar para el usufructo del aparato de Propaganda y Terror con el que se ha manipulado y dominado al pueblo trabajador Colombiano.
3) la separación artificial entre técnica y política con el que se ha pretendido enfrentar los argumentos contundentes presentados por parte de las FARC, respaldados por la movilización social amplia y unitaria.

Históricamente, la clase dominante y dirigente en Colombia, ha recurrido al enfrentamiento entre las clases subordinadas. En el Siglo XIX y gran parte del siglo XX, usó la manipulación sectaria bipartidista entre godos y cachiporros (conservadores y liberales respectivamente) para llevar sus peonadas a las carnicerías que llamaron guerras civiles; la ultima la violencia bipartidista de 1946, que se pretendió superar con el pacto entre los dos partidos enfrentados por la burocracia diez años después. Cómo esta movilización social por las armas se politizó y se trasformó en resistencia campesina, se recurrió en 1964, en medio de la guerra fría mundial, al Plan Lasso elaborado en la Embajada de los EEUU en Bogota para exterminar con bombardeos y tropas aero-trasportadas las repúblicas comunistas del sur oriente colombiano, las que como broma del destino, solo tenían 48 ciudadanos.

No es nueva pues, la polarización y el sectarismo inducido por el complejo propagandístico del terror estatal para llegar al Poder central.

DESPUÉS, DURANTE EL FRENTE NACIONAL bipartidista y los gobiernos siguientes, siempre se llegaba al “solio de Bolívar” mediante un emotivo proceso de sectarismo y polarización inducido en la muchedumbre. Todos los colombianos recuerdan las luchas a muerte (en la radio y los periódicos porque de noche tomaban wisky juntos y jugaban póker en el Gun club de Bogotá) entre López Michelsen y Gómez Hurtado, entre Turbay Ayala y Belisario Betancur, entre Cesar Gaviria enfrentado a la salvación Nacional conservadora de Gómez Hurtado y Llorada Caicedo, entre Ernesto Samper y Pastrana Arango, entre Serpa Uribe y Álvaro Uribe Vélez etc. Cada candidato a presidente tomaba una máscara que tapaba o maquillaba sus intereses de clase, que eran idénticos; solo variaba la rosca, o sanedrín, o combo acompañante en Palacio.

Y eso exactamente están haciendo el Canalla y el Rufián actualmente: Poniéndose la máscara de clase. La diferencia, como dije arriba, es que el proceso de paz de la Habana al poner sobre la mesa el problema de la Reforma Agraria Integral y Territorial, enfrentó de manera casi antagónica a dos de las fracciones más poderosas y fuertes que hegemonizan el bloque trasnacionalizado de Poder dominante, y catalizó la pugna: los Agro-Pecuarios o latifundistas-ganaderos de Fedegán opuestos visceralmente a cualquier modificación en la estructura agraria vigente, y los Financieros o “grades cacaos” colombianos que se soban las manos con las grandes inversiones Agro- Mineras trasnacionales que están llegando a Colombia.

Y mientras la injuria y el escarnio público de los enmascarados va y viene; el aparato de Propaganda y Terror dominante ya inició la manipulación, para la polarización de los colombianos, con sus encuestas electorales. La última, realizada el 16 y 17 de enero 2013 por Datexco y la emisora de Julito Sánchez Cristo, muestra que el 34% de los colombianos votaría para presidente por JM Santos, pero el 43% votaría por Uribe Vélez. Al primero lo apoya el 30% de los colombianos, mientras al segundo lo apoya el 34%.


ENTRE ELLOS NO HAY DIFERENCIAS IDEOLÓGICAS de fondo. Hay intereses de clase: JM Santos asesorado por su amigo y consejero para la paz, el ciudadano Israelí Shlomo Ben Ami, según la formula probada en Palestina de “negociar como si no hubiera guerra y guerrear como si no hubiera negociación”, es decir separando en abstracto ambos procesos, que es lo que están haciendo a la perfección tanto de La Calle en la Habana, como el ministro de guerra Pinzón en Bogotá frente al aparato de Propaganda y Terror dominante.

Después de la experiencia desastrosa del pacto del Ralito adelantado por Uribe Vélez y Restrepo (¿dónde está tan eminente colega?) y de los Falsos Positivos, Santos y sus asesores se dieron cuenta que la clase dominante en Colombia no tiene ningún futuro ético ni moral y posiblemente sus principales exponentes tampoco tengan futuro Judicial (pasado judicial expedido por el DAS talvez sí), entonces propuso como salvavidas, una forma de Justicia Transicional que cobijara a todo el mundo en Colombia. Pero para eso debía, a manera de anzuelo, hacer algunas concesiones en materia agrícola a la demanda tradicional de una reforma agraria levantada por las guerrillas, y proponerles unos diálogos de Paz. Ninguna de estas tres consideraciones (justicia transicional, reformas a la estructura agraria y diálogos de paz con la guerrilla) fue aceptada por Uribe Vélez, quien empeñado en la solución militar del conflicto social y armado colombiano (¡acábelos mi general y no se preocupe!) encontró en ellas más bien banderas de lucha de su fracción de clase para volver al gobierno y hegemonizar su rumbo y su lógica de acumulación de capital.

Situación actual que está determinada por el papel oscilante y ambivalente de las Fuerzas Militares que una vez están con Uribe Vélez y otras con JM Santos. El mejor ejemplo de esto lo constituye Gabriel Silva, ministro de defensa de Uribe Vélez y su embajador en Washington, pero luego perro de presa de Santos para insultar a Uribe.

Y por último, no se debe olvidar que el método marxista se basa en una crítica total de la economía política, que no admite la separación artificiosa que los burócratas y yupis negociadores del gobierno están haciendo, entre los innumerables datos técnicos y aspectos del problema agrario colombiano, y su manejo político. Que no hay ningún hiato entre lo técnico y las concepciones políticas profundas y las viejas banderas de lucha, las que siempre deben estar en el centro de la orientación. Enfrascarse en una discusión interminable sobre los aspectos técnicos del problema agrario colombiano, resulta semejante a ponerse a examinar el árbol rama por rama y no visualizar el bosque que es lo que verdaderamente debe interesar, y por supuesto tratan de evitar.  

NOTA Según el diccionario de la Real Academia Española:
*Canalla. (Del it. canaglia). 1. f. coloq. Gente baja, ruin.2. f. ant. Perrería (muchedumbre de perros). 3. com. Coloq. Persona despreciable y de malos procederes.

**Rufián. (Quizá del it. ruffiano, y este derivado del lat. rufus, pelirrojo, rubio, por alusión a la costumbre de las meretrices romanas de adornarse con pelucas rubias). 1. m. Hombre que hace el infame tráfico de mujeres públicas. 2. m. Hombre sin honor, perverso, despreciable.


lunes, 29 de octubre de 2012

Pigmeos ideológicos



Por José María Carbonell, Revista Cambio Total.

Los “pigmeos ideológicos” oligárquicos cada día muestran su verdadera catadura. Mucho más ahora cuando se inician –en serio- las Conversaciones en la Mesa de La Habana. Son tan pobrecitos los trogloditas que ni siquiera han comprendido por el momento político que está pasando el país. Ah, es que sólo tienen una neurona y que lo hagan es mucho pedir...

Por ello no nos extraña que Uribhitler esté pensando en cosas vanales, sin importancia, como ser “cabeza” de una lista para senado (institución requetecorrompida), cuando frente a los ojos del país está la Mesa de Conversaciones, la cual si se quiere solucionar de una vez por todas el conflicto interno colombiano debe concluir ésta fase de negociación con un llamamiento a una Asamblea Constituyente. Podrá alguien argüir contra la importancia de una Asamblea Constituyente? Porque si Uribhitler pensara en grande su visión debía estar puesta en una Asamblea Constituyente para adelantar los cambios que requiere el país y acabar de “una vez por todas” con el conflicto interno.

Es claro que César Gaviria Trujillo, que impidió la participación de las FARC-EP en la Asamblea Constituyente, no quiere que nadie “empañe” su gloria en la feria de vanidades oligárquicas. Como no lo quería, por ello envió a su “peón” a los diálogos –forzados por la insurgencia- de Caracas. Naturalmente todos recuerdan quién es... El mismo que está ahora comandando la delegación gubernamental a la Mesa de Conversaciones de Oslo-La Habana (De la Calle).

Será que Santos tampoco quiere “negociar” en serio y lo que pretende es ubicar a los miembros del Secretariado para mandarles 100 bombazos? Porque no nos digamos mentiras, de esta oligarquía se debe esperar siempre lo peor de lo peor. Será que JMSantos lo que quiere es lograr su “re-elección” a costa de las FARC-EP? Porque casos se han visto, como la truculencia del Andresito Pastrana que después le incumplió totalmente al país y a las FARC-EP, es decir, les hizo “conejo”.

Si éstas son las “intenciones ocultas e inconfesables” de los señoritos oligarcas, demostrarían que son unos “pigmeos ideológicos” –con el perdón de los señores pigmeos- que “no ven más allá de sus propias narices”. Y para ser un pigmeo se puede recurrir a otro pigmeo –De la Calle- a quien el país le quedo super-grande y sólo piensa en cosas super-chiquiticas como “cuidarle las espaldas” a su patrón, César Gaviria Trujillo. Con razón, a éstos pigmeítos el discurso del Comandante Iván Márquez les produjo un “secuestro” de sangre cerebral y no atinaban a entender qué estaba pasando.

Así las cosas, todo apunta a que el resultado de la Mesa de Conversaciones, con Humberto De la Calle Lambon como responsable de la delegación gubernamental, será otra frustración, otra inmensa frustración para el pueblo colombiano que seguirá padeciendo el Terrorismo de Estado con “prosperidad democrática” (masacres, desapariciones, ejecuciones extrajudiciales, etc, con una buena dosis de pobreza y miseria, desmpleo, informalidad, mortalidad infantil y materna, y hambre, mucha hambre! ) y Plan Colombia (derrotado desde hace años por las FARC-EP).

Entre tanto, los “pobrecitos” usufructuarios de las “políticas” estatales seguirán nadando en dinero, en las “ganancias” que les reporta el neoliberalismo, entre ellos el “pobrecito” Luis Carlos Sarmiento Angulo –que no come aquella presa de la gallina-. Y a todo aquel que proteste, “plomo, más plomo!”, como ya pronosticó y aplica el señor JMSantos.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Proceso de Paz: El corrido del Caballo Blanco. Por Alberto Pinzón Sánchez




Por Alberto Pinzón Sánchez

Aldo Cívico
EL testimonio “top secret”, escrito con “Información privilegiada” por el columnista Aldo Cívico (consultor USAID Colombia y del Departamento de Estado de Estados Unidos) quien remplazó al columnista Ernesto Yamhure en unos de los principales sostenes mediáticos del régimen; arroja suficiente luz sobre las contradictorias declaraciones públicas dadas en Oslo por el jefe del equipo negociador de Colombia Humberto de la Calle, de que “ni el modelo económico, ni la doctrina militar, ni la inversión extranjera están en discusión, la mesa se limitará sólo a los temas que están en la agenda” . Luego reforzadas por el general Mora Rangel y, ratificadas por el presidente colombiano JM Santos. Dice así el sr Cívico:  
….”Si algo distingue a este proceso de los anteriores, es el hecho de que está inteligentemente planeado. Se trata de un proceso de paz concebido desde los días en que Juan Manuel Santos era ministro de Defensa y con la Inteligencia Militar jugando un papel clave en afinar una estrategia favorable para un proceso de paz eficaz. Estas conversaciones fueron concebidas durante la presidencia de Álvaro Uribe y representan la actualización necesaria de su política de seguridad democrática. De hecho, el entonces comisionado de Paz, Frank Pearl, ya intentaba acercamientos con las Farc y el Eln mucho antes de que Santos ganara las elecciones”…. (El Espectador 24.10.2012)
Contradictorias, por varias razones:
Primera: No es cierto, entonces, que exista una oposición de fondo de Uribe Vélez al proceso de paz de JM Santos. Las contradicciones profundas entre estos dos representantes de clases sociales en el bloque de Poder dominante son de otros intereses. Lo que se presenta ladinamente por los medios de comunicación, como “oposición de Uribe a la paz de Santos”, no es más que una táctica electorera para la re-elección presidencial de cualquiera de estos dos políticos: Si el proceso avanza Santos es re-elegido, en caso contrario Uribe cobrará los dividendos.


Segunda. Tampoco es cierto que, sea un proceso concebido para lograr la paz en Colombia mediante reformas estructurales al régimen. Sino un plan de la Inteligencia militar (IM) para “terminar” a su favor el llamado conflicto interno colombiano, para que como lo dijo el mismo de la Calle, “las Farc dejen las armas, vayan a elecciones y luego hablen del modelo económico” imperante en Colombia.
Tercera: Como lo dice el sr Cívico, es “una actualización de la política de la Seguridad democrática” con sus tres güevos, implementada en el Octienio de Uribe Vélez. En donde la confianza a la inversionista extranjera, la cohesión social y la seguridad nacional son las prioridades del Poder; garantizadas por medio millón de soldados y policías que cuentan con todo el aparato represivo y legal del Estado colombiano. No hay pues lugar como lo aseguró el general Mora Rangel, a reformas o maquillajes democráticos a esa enorme maquinaria de guerra colombo-yanqui , que consume el 6,5% del PIB colombiano para matar colombianos impunemente, reforzado ahora con la aprobación del Fuero Militar en el congreso de la república en contra de los rechazos mundiales a tal Ley. Y manteniendo la fusión Ejercito-Policía, esta ultima convertida por el general Naranjo en una “guardia nacional contra-guerrillera colombiana”, al estilo de la que protegía a Somoza en Nicaragua.
Cuarta: Lo que constituye su máxima contradicción: Hablar públicamente de paz pensando en la guerra, borrando con el codo lo que se escribió con la mano y contradiciendo abiertamente el texto del acuerdo firmado por ambas partes. En el punto 1 (uno) del titulado “Acuerdo general para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, firmado entre el gobierno colombiano y las Farc-EP en la Habana el 27 de agosto 2012” (solo para citar uno solo de puntos acordados) se leen textualmente los siguientes apartes, TODOS RELACIONADOS con el actual modelo económico (neoliberal de guerra de despojo) dominante en Colombia, condensado en la llamada Cuestión Agraria:
…..” 1. Política de Desarrollo Agrario Integral
-         El desarrollo agrario integral es determinante para impulsar la integración de las regiones y el desarrollo social y económico equitativo del país.
-         Acceso y uso de la tierra. Tierras improductivas. Formalización de la propiedad. Frontera agrícola y protección de zonas de reserva.
-         Programas de desarrollo con enfoque territorial.
-         Infraestructura y adecuación de tierras.
-         Desarrollo social: salud, educación, vivienda, erradicación de la pobreza.
-         Estímulo a la producción agropecuaria y a la economía solidaria y cooperativa. Asistencia técnica. Subsidios. Crédito. Generación de ingresos. Mercadeo. Formalización laboral.
-         Sistema de seguridad alimentaria.”
Frente a lo cual uno debe preguntarse: ¿Si esto no es modelo económico, qué es lo que la Oligarquía Trasnacional colombiana (enferma tanto física como mentalmente y corroída por el cáncer de sus propias contradicciones intimas en el Poder) entiende por modelo económico?
Un amigo me acaba de mandar la sugerente letra de un corrido mejicano muy sonado en Colombia: El corrido del caballo blanco, que un día domingo feliz arrancara con la mira de llegar al Norte. Llevaba todo el hocico sangrando, en el valle del Yaqui le dio su ternura, cojeaba de la pata izquierda, y a pesar de todo, siguió su aventura…..