miércoles, 9 de enero de 2013

Vergüenza nacional! En Colombia no hay abogados en Derecho Internacional



Increíble ! Colombia no cuenta con juristas en Derecho Internacional para estudiar el Fallo de La Haya y tiene que contratar una firma de abogados de Inglaterra. Y la ministrita Holguín se siente realizada porque contrataron esos abogados que, al fin de cuentas, dirán lo que hubiere dicho « Goyeneche », « no hay tu tía ».

Lo anterior se desprende de las informaciones de la prensa burguesa colombiana. Todos, a una, sin excepción, se relamían los labios ante lo que vendría. Todos miraban embobados a las celebridades. Todos quedaban anodadados por la sapiencia de los abogados ingleses, quienes cobrarán en Euros muchos miles y serán derrotados porque sentencia es sentencia.

Qué mal parados quedaron los del « equipo defensor » de Colombia. Quiénes son esas lumbreras !? Cuáles son sus nombres y en dónde quedan sus oficinas para... no ir a contratarlos !

Qué mal parados quedaron los gobiernos que contrataron semejante « pool » de abogados que se embolsillaron miles de millones de pesos y les dieron hasta con la tranca. Con razón dicen que ante semejante error el gobierno de hoy procede a cometer otro error. Demostrar la incapacidad de los que gobiernan Colombia.

Que mal paradas quedaron las Universidades colombianas que no pueden mostrar uno, ni un, abogado de calidad en Derecho Internacional. Será que todavía los títulos de abogados los tiran por la ventana de las universidades colombianas, como dicen que sucedía en el pasado con la Gran Coco ? Será por eso que dicen que la carrera más difícil de pasar en la Universidad Javeriana es la « carrera séptima » ?

Oh, Colombia en manos de esos incapaces ! Con razón un columnista de esos medios –uno !- dice que lo sucedido con las reelecciones de Chávez es que éste ha estado apenas 12 años re-elegido en el Palacio de Miraflores, pero en Colombia hemos sino « manejados » por un solo hombre de diferentes caras según les interese por más de 200 años...

Oh, gloria inmarcesible.. !


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Publicado por cambio total en CambioTotalRevista el 1/09/2013

Con latifundio no hay paz y menos democracia para los campesinos

¿Que espera el futuro de este niño campesino en el municipio de Quipile?



Por Horacio Duque

El próximo 14 de enero se retoman los diálogos de paz en La Habana entre las FARC/EP y el gobierno del señor Santos. La Mesa de conversaciones y sus delegados ahondarán en el tema de la reforma agraria, la eliminación del latifundio y la hacienda ganadera, foco de la violencia y las formas políticas totalitarias que niegan los derechos políticos a los campesinos colombianos.

El tema rural o la “cuestión agraria” se encuentra en el centro mismo de las transacciones para resolver la guerra civil nacional. La Mesa de La Habana ha colocado la cuestión campesina y el derecho a la propiedad en el escenario político nacional. Antes, el gobierno del señor Santos y la coalición gobernante, configuraron un escenario irrelevante con la Ley de restitución de tierras y reparación de las victimas, cuyos resultados no son exactamente los más favorables como para aceptar la propaganda oficial de una “revolución agraria” de la Prosperidad democrática. La realidad es que dicha ley derivo en un instrumento del inveterado clientelismo político de las maquinarias electorales toda vez que los directorios departamentales de los partidos adictos al gobierno hicieron de las disposiciones aprobadas un mecanismo de favores para ampliar mediante algunas restituciones y las abundantes reparaciones sus caudales electorales y clientelares.

Una vez colocado el asunto agrario en el lugar visible en que está y en los términos correspondientes, la reacción furiosa latifundista no se ha hecho esperar. Poderosos agentes de la hacienda ganadera han arremetido con todo para confundir los términos del debate y de la ruta a seguir, tal como lo ha hecho el jefe de Fedegan.

Ya esta visto que lo agrario es un asunto político por excelencia pues es el foco de la violencia y la negación de los derechos políticos ciudadanos de millones de campesinos. El problema agrario, a diferencia del industrial o minero, no es un problema de carácter económico y social sino que es esencialmente político, pues esta directamente ligado a las estructuras de poder existentes en la sociedad colombiana y sobre todo la tierra y su propiedad es una de las más importantes fuentes de poder. Por tal razón avocar por parte de la Mesa de La Habana la “cuestión agraria” es plantearse el tema de la propiedad privada o también mas específicamente del derecho de propiedad, pues para realizar la reforma agraria integral es necesario realizar transformaciones en la estructura de la tenencia de la tierra, además de los ajustes territoriales e institucionales complementarios.

La reforma agraria que se acuerde debe incluir entre sus objetivos principales redistribuir la propiedad agraria entre millones de campesinos sin tierra. Es decir, transformar a los no propietarios en propietarios. Es una condición inevitable y fundamental.

Proceso que implica no solo un profundo cambio en la estructura de la propiedad de la tierra sino también un cambio institucional, pues demanda la modificación de la estructura de las reglas político-legales que norman el derecho y las relaciones de propiedad.

Para alcanzar la paz es necesario impulsar la propiedad social, colectiva o comunitaria, identificada con el socialismo.

La forma/Estado paramilitar que predomina en la formula gubernamental está entroncado con el tema de la reforma agraria, o sea, con el conflicto político por la redistribución de la propiedad agrícola. Las tradicionales estructuras agrarias constituyen el principal obstáculo para la democratización y la modernización progresista del país.

Sin embargo, las fuerzas partidarias de una reforma agraria avanzada deben considerar que el latifundio reaccionario no la va aceptar tranquila y pasivamente. Los grupos de grandes propietarios, o sea aquellos grupos que han tenido un amplio poder político para limitar la democracia de la ciudadanía y la participación política, van a frenar y sabotear cualquier intento de transformación de su principal base y fuente de poder: la gran propiedad latifundista y hacendataria. Para estos grupos el latifundio constituye un valor y un derecho superior a cualquier otro, incluso a la vida y a la libertad; por consiguiente a la democracia.

Redistribuir la propiedad entre los campesinos sin tierra, los desplazados y despojados, constituye un problema mucho más profundo que una simple cuestión técnica o de visión territorial, o un problema que podría resolverse políticamente. La reforma agraria implica la destrucción completa de un orden sociopolítico y cultural constituido a lo largo de 4 siglos el cual ha generado una determinada visión del mundo, de las cosas, del país, de la historia, tanto en los terratenientes como en el campesinado especialmente en el de la resistencia revolucionaria que lucha por el socialismo y la independencia nacional. Pero esta visión no solo esta presente en los diversos grupos sociales y culturales agrarios sino también en la cosmovisión de los grupos sociales y culturales urbanos. La mayoría de los grupos urbanos ya sea de baja, media o alta sociedad tienen distintas conexiones con el mudo agrario. Téngase en cuenta que el vaciamiento reciente del espacio rural es el causante del acelerado crecimiento urbano de Bogota y otras ciudades como Medellín, Cali y Barranquilla.

Pretender colocarle pañitos de agua tibia al problema del derecho a propiedad de la tierra de los campesinos colombianos es hacerle trampa a la paz para toda Colombia.

El modelo minero-energético. Imperialismo y proyectos de nación



Colombia: El modelo minero-energético. Imperialismo y proyectos de nación

Ponencia presentada por Frank Molano, Catedrático de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, historiador e integrante del MODEP en el Foro Nacional Minero Energético en Pereira, 16-17 de noviembre del 2012
Las comunidades, organizaciones sociales y políticas, ambientalistas, sindicatos de trabajadores del sector minero-energético colombiano, mineros tradicionales y artesanales, indígenas, estudiantes, educadores, defensores de derechos humanos participaron en el Foro Nacional Minero -- Energético ¡Frenar la Locomotora minero-energética realizado en la ciudad de Pereira (Risaralda- Colombia) los días 16 y 17 de Noviembre de 2012.

Los objetivos del Foro han sido fortalecer una plataforma común de lucha, construyendo una propuesta alternativa que confronte la política minero-energética impuesta en las regiones, que articule las organizaciones sociales, políticas y populares con proyección nacional.

El foro fue convocado por:

Sintraemsdes Nacional, Sintraelecol Nacional, Unión Sindical Obrera, Sintraemsdes Pereira, Sintrambiente, Sintraemsdes Dosquebradas, Sintraemsdes Medellín, Sintramienergetica, Sindicato Educadores de Risaralda, EDUCAL, UNEB, Sintraenergia -- Fenasintrap, Sintramunicipio Dosquebradas, Sintraenteddimccol, Sintratelefonos, Sintravidricol Pereira, CUT Risaralda, Asociación de Mineros Tradicionales de Marmato, Comités de Obreros y Trabajadores ITG, Minga Social y Comunitaria, Congreso de los pueblos, PUP, Acadec, Asociación Campesina Agroecológica, Periferia, Universidad sin Fronteras, NEEDRUA, Ojo de Pescado, Grupos Ecologicos de Risaralda - GER, FUN Comisiones, Red Colombiana Frente a la Minería Transnacional RECLAME Risaralda, Comité Cívico Sta. Rosa, ADDHIP, ASOBOSQUES,Medios libres, Colectivo Tierra de Todos, Corporación Aury Sara Marrugo, CHINAMPA, Corporación GUASIMI, Cinco Sentidos, Movimiento por la Defensa de los Derechos del Pueblo MODEP

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kaosenlared.net



¿Por qué Petro tiene razón?


Gustavo Petro Alcalde de Bogotá. Diego Santacruz             

Colombia: ¿Por qué Petro tiene razón?
por Álex Vernot


El abogado Álex Vernot, cercano al Alcalde, sale en defensa de la gestión del alcalde de Bogotá Gustavo Petro
La que da título a este artículo es una buena pregunta, si se piensa preliminarmente que, según las encuestas, muchos bogotanos están contra la gestión del Alcalde de Bogotá. Sobra decir que las empresas encuestadoras también representan "intereses" de sus clientes, que claramente hacen parte del "poder económico", y por esta razón se pueden sentir afectados o amenazados por las medidas de Gustavo Petro, así que tampoco están libres de pecado. Las encuestas de la propia Alcaldía son diferentes, particularmente en los estratos bajos, donde el Alcalde es positivamente popular y donde se reconocen las bondades de sus medidas, que claramente benefician a las personas más pobres de nuestra sociedad.
El portero del edificio donde vivía, exmilitar y combatiente en su época en los territorios de influencia del M-19, me comentó con felicidad que él había combatido contra esa guerrilla, pero que, la verdad, esa medida de bajar las tarifas de TransMilenio y poder viajar más barato en las horas valle le había cambiado su economía y la de su familia.
A raíz de esta avalancha de críticas contra el Alcalde, cada día, casi sin excepción, debo enfrentar las quejas de quienes ven en mí a un amigo del Alcalde y, por alguna razón que desconozco, a un representante de él. Lo que no saben los que me hablan del Alcalde es que prácticamente nunca lo veo, por lo obvio y difícil que significa hablar con un gobernante.
Sin embargo, estos reclamos permanentes y mis explicaciones a estos me han llevado a pensar y reflexionar si el Alcalde hubiera podido hacer las cosas diferentes o, por lo menos, hubiera podido hacer lo mismo sin despertar tanta ampolla.
Como soy, en términos de las personas comunes y corrientes, una persona del "establecimiento", porque trabajé para empresarios importantes y para dueños de bancos, no se entiende cómo puedo ser amigo de Petro.
Creo que uno es amigo de alguien porque le cae bien, porque lo admira, porque le parece chistoso o, simplemente, porque le da la gana. Yo creo que decidí ser amigo de Petro, además de algunas de las razones anteriores, porque me parecía un "berraco" en la política, porque no le tenía miedo a nada y porque enfrentaba lo que nadie se atrevía a enfrentar. De Petro aprendí algo: uno no tiene por qué quedarse callado cuando tiene la razón o cuando tiene la prueba de algo. Esta es una lección de carácter y firmeza de valores que necesita urgentemente nuestra sociedad colombiana, donde todo el mundo sabe todo sobre todo, y todo el mundo se hace el de la vista gorda.
A veces a la gente la preocupa más la forma que el fondo. Ahí puede estar parte del problema; me da la sensación de que para Petro la forma también tiene que ver con el fondo, no es accesoria, es fundamental. Esto es lo que creo que no han visto los que tanto lo critican. Ven el árbol, pero no ven el bosque. Es un tema de fondo, es un tema estructural.
Ser amigo de Petro fue durante mucho tiempo vergonzante para otros, no para mí, hasta que llegó a la Alcaldía. De la noche a la mañana, esto que era un defecto inmenso se volvió una virtud, por un par de meses solamente, tiempo durante el cual recibí el mayor número de solicitudes de reuniones en mi vida. Por mi oficina pasaron muchas personas y muchas compañías ofreciendo proyectos de todo tipo, situación que de alguna manera era explicable, pero que desde otra perspectiva refleja la concepción de los contratistas y de las compañías multinacionales de lo que es la forma de llegar al gobernante: a través de los amigos. No reparo en esto como un gran pecado. En cambio, pienso que es urgente una ley que regule el lobby en Colombia, para que se sepa de frente quién tiene intereses y quién los representa; y para que, si hay lugar al pago de honorarios por estas actividades, dejen de ser secretos e ilegales, porque, así no nos guste, los negocios se hacen por debajo o por encima de la ley.
Las solicitudes de reuniones desaparecieron cuando las personas que me visitaron se dieron cuenta de que, a través de mí, no se llegaba a Petro en términos prácticos.
Esta es otra característica de Petro: es inabordable; parte seguramente del problema y de las críticas que hay en su contra: no hay cómo llegar a él. Defecto o virtud, para mí es lo segundo. Un gobernante no puede ser solamente la caja de resonancia de los negocios estatales, pues representa mucho más que eso.
Debo reconocer que traté de transmitir lo que, estoy seguro, es el pensamiento de Petro: a la Alcaldía le pueden proponer todo tipo de proyectos, siempre que consulten la política del Alcalde de corte eminentemente social y, claro, cero corrupción.
Creo que la contratación pública, tanto a nivel nacional como local, se adjudica en una gran mayoría dentro de un marco de corrupción, que tiene muchas formas: desde sobornos de funcionarios públicos hasta dádivas a políticos, parlamentarios y concejales para obtener gobernabilidad, todo a cambio de contratos.
Lo anterior significa que muchos de los servicios públicos, como el transporte, la electricidad, el manejo de basuras, las vías, el agua, la atención en salud y la educación, están por cuenta y funcionan sujetos a la corrupción; y esto es lo realmente importante para Petro, la cobertura de estos servicios públicos para las clases menos favorecidas, que en términos de Colombia son más del 50 por ciento de las personas que viven por debajo de la línea de la pobreza. Millones de personas indigentes y millones de personas sin techo, sin educación y sin salud, entre otros.
Uno de los temas de fondo para Petro, y en general para el análisis de los problemas de Colombia, es el dinero que queda en manos de algunos contratistas de servicios públicos que se prevalen de métodos ilegales, corruptos o, por lo menos, inmorales, para enriquecerse por cuenta del Estado.
La pregunta que surgiría de un análisis objetivo y no apasionado sería: si somos nosotros los que pagamos los impuestos, ¿por qué nos duele tanto que Petro ataque la corrupción y a los contratistas a nivel local y nacional? ¿Por qué, entonces, la saña de la gente contra Petro?
La respuesta no es clara, pero en mi opinión pasa por tres razones, la primera, culpa de Petro: no sabe comunicar el fondo de sus causas, de sus batallas, de lo que está en juego en ellas. Este es un tema grueso, y creo que mucho del éxito o fracaso de la gestión del Alcalde pasará por aquí. ¿De qué sirve dar estas peleas si no son capaces de comunicar las razones de las mismas? Aquí los enemigos de Petro y, en mi opinión, los dueños de los intereses van ganando, pues han logrado volverlo a él el malo, cuando debería ser al revés.
La segunda, un trabajo sistemático que hacen los medios de comunicación contra el Alcalde, porque creen equivocadamente que representa una amenaza objetiva. La pregunta es: ¿por qué? Yo creo que son esos odios gratuitos, estimulados por la posición aparentemente arrogante del Alcalde, que él confunde pensando que todo el mundo lo quiere manosear en términos populares, y yo creo que no es así. Mucha gente lo quiere ayudar y él no permite que nadie se acerque.
La tercera razón es más una intuición que cualquier cosa: no veo que el Alcalde tenga un equipo que crea en sus tesis, en su modelo político, en sus causas, en sus batallas. Siento que está solo y que, salvo escasas excepciones, es como un hombre solitario remando contra la corriente.
Entonces, ¿puede Petro dar esta batalla pactando como cualquier alcalde con aquellos a quienes pretende quitarles los contratos que considera de muchas formas espurios o ilegales? ¿Con los mismos de siempre, que son los mismos que contratan en toda la nación? Yo creo que no.
Las posibilidades de que Petro logre un éxito general en la Alcaldía en términos prácticos son bajas, porque se está enfrentando a muchas cosas a la vez. Se está enfrentando a una contracultura que lo ve a él como un advenedizo, como una amenaza de alguien que quiere cambiar todo, cuando todo funciona tan bien... La pregunta es: ¿bien para quién? ¿Para el 1,12 por ciento de la población que es dueña de más del 51 por ciento de la riqueza, o el 0,64 por ciento de las personas que es prácticamente dueño del 70 por ciento de las mejores tierras en Colombia, o para 5,2 millones de personas desplazadas en los últimos 25 años, de las cuales el 65 por ciento es menor de 25 años, y el 14 por ciento, menor de 4 años? Alrededor de 728.000 niños. Yo creo que las cosas no están bien, salvo para ese 5 por ciento que es el dueño del país en términos prácticos.
En estos términos me sigue pareciendo un berraco.
Lo último del "todos contra Petro", además de la revocatoria del mandato -me pregunto quién irá a poner el dinero para esto; esperemos a ver cómo lo triangulan-, es que el Procurador lo va a destituir o que el Fiscal lo va empapelar por el tema de las basuras. Yo no creo ni lo uno ni lo otro. El Procurador ha demostrado ser una persona valiente como Petro, que ha tomado decisiones trascendentales contra la corrupción. Y el Fiscal General es prenda de garantía de la legalidad. Creo que ambos, como demócratas, entienden el importante papel que representa Petro en una democracia: el balance de poderes. Me preocupa más la saña de esas élites comprometidas, que ven en Petro una amenaza real a ese statu quo que tantos defienden, en mi opinión sin sentido.
Por esto creo que Petro tiene razón.
ÁLEX VERNOT
Especial para EL TIEMPO
*Abogado. En el libro ‘Cómo funcionan las cosas’, el publicista Ángel Beccassino lo entrevista sobre temas nacionales. En la próxima Feria del Libro publicará una novela del conflicto en Colombia.

 

lunes, 7 de enero de 2013

Cali tiene historia del siglo XX






Por Horacio Duque


Cali es la capital del departamento del Valle del Caúca. Es la tercera ciudad de Colombia donde habitan casi 2.500.00 ciudadanos. Es un pujante centro urbano del occidente del territorio, cerca a Buenaventura el principal puerto del país en el Pacífico.

La pobreza es un mal que afecta amplios grupos de la sociedad, particularmente a núcleos afrodescendientes, indígenas, trabajadores y campesinos desplazados por la violencia en el Valle y los departamentos cercanos como Nariño, Eje cafetero y Caúca.

La Universidad del Valle, que es un centro estatal de formación superior ha publicado recientemente una importante historia de Cali en el siglo XX. Son tres tomos, 48 ensayos y 53 autores. 

Los aspectos que son analizados se refieren al desarrollo urbano, la evolución política y las manifestaciones culturales en el ámbito de la literatura, la pintura y la música.

Se trata de un importante esfuerzo de análisis critico -desde la perspectiva del marxismo- sobre la manera como ocurrió la expansión urbana de la ciudad en la que desde el inicio de la centuria hechos como la construcción del Canal de Panamá, el funcionamiento del ferrocarril del pacífico y la apertura de carreteras hacia Bogota, propiciaron la transformación de la ciudad colonial que fue fundada por Sebastian de Belalcazar en 1535.

Las migraciones desde el sector rural obligadas por la violencia de los años 50 y por el desplazamiento forzado de los veinte años recientes, han tenido el mayor impacto en la construcción de nuevos barrios y la proliferación de comunas de invasión organizadas por las asociaciones populares de clase y de inspiración revolucionaria.

No obstante que el campo político de la obra publicada se concentra en el tema electoral y en los denominados partidos políticos, hay elementos para entender cómo el clientelismo y la corrupción de las familias conservadoras y liberales deformaron la función de importantes instituciones públicas encargadas de la educación, la salud y las obras de interés comunitario.

La reflexión sobre el ámbito cultural y simbólico se acerca a manifestaciones literarias, de la pintura y la música que le dan identidad a la ciudad.

El texto publicado constituye un meritorio esfuerzo de los profesores e investigadores de la universidad del Valle que debería ser la base de una historia critica de Cali, el departamento y la región en la perspectiva de rescatar las tradiciones democráticas del movimiento popular teniendo en mente la construcción de una sociedad más justa, equitativa y solidaria, que erradique la politiquería y corrupción de las microempresas electorales de los gamonales que despojan los recursos y patrimonios colectivos del pueblo caleño.

Sugiero la lectura de este destacado trabajo académico de los profesores universitarios de Cali, hecho con gran esfuerzo y disciplina. Desde luego, muchas cosas se pueden mejorar en este texto, para tal fin se requiere un mayor apoyo de entidades como Colciencias y el departamento del Valle, secuestrado por clanes de la politiquería mafiosa liberal, conservadora y de otras facciones seudodemocráticas.

Cali tiene, pues, historia del siglo XX. 

Chavismo, teoría y práctica del socialismo del siglo XXI





Por Horacio Duque

El Presidente Hugo Chávez es ya un mito del pueblo latinoamericano. Es un espectacular símbolo popular de liberación, solidaridad y revolución social.

La práctica y la creación teórica de este genial líder ha dado forma a un cuerpo teórica que sirve de referencia a la acción de millones de seres humanos en su lucha contra el capitalismo, la explotación y el imperialismo. 

Es de esa manera como se construyen las ideas, los valores y utopías que concurren en la configuración de sujetos y subjetividades populares conscientes y comprometidas en la búsqueda y construcción de una sociedad alternativa a las formas caducas que organizan las sociedades oligárquicas prevalecientes en gran parte de las sociedades del continente.

El señor Pinochet y otros satrapas de las tiranías de la región son/serán símbolos de las élites reaccionarias y criminales que han prevalecido durante muchos años con su sistema neoliberal y totalitario.

Chávez, por lo contrario, ha construido una doctrina popular revolucionaria que guía al pueblo, a los campesinos, a los obreros, a los indígenas, a las mujeres, a los afrodescendientes y a millones de seres humanos que han vuelto a creer en el socialismo como sistema social que reconoce los derechos fundamentales del ser humano. Que dio forma a una democracia sustantiva en la que el poder lo ejerce directamente el pueblo.

Es profunda la teoría socialista del Chavismo. La misma se encuentra en la Constitución bolivariana, en los planes de gobierno del Estado, en las Misiones sociales, en la política internacional, en la construcción de un partido revolucionario, en la solidaridad con Cuba, en su política de alianzas populares, en su habilidad y destreza para la conducción política. 

Se hace necesario sistematizar el pensamiento del Presidente Chávez para educar a las masas en su esencia creadora y humanista.

La práctica socialista del Chavismo es un referente obligado para todo el movimiento popular. Hay que aprender de la misma y profundizarla. 

Chávez y el Chavismo, teoría y práctica revolucionaria del socialismo que fortalece y estimula la lucha de nuestros pueblos.

¡¡Viva el Presidente Hugo Chávez!!!

¿Si Víctor Carranza es señalado como jefe paramilitar, debe su antiguo abogado, el magistrado Fernando Castro, pronunciarse sobre la masacre de Mapiripán?

Victor Carranza



El correo del Zar

Por Daniel Coronel, Revista Semana

El antiguo abogado de Víctor Carranza, convertido hoy en magistrado de la Corte Suprema de Justicia, es el ponente para resolver en casación el expediente por la masacre de Mapiripán. Todo sucede unos días después de la publicación de documentos desclasificados por el gobierno de Estados Unidos que señalan al llamado zar de las esmeraldas como el verdadero jefe paramilitar de los llanos orientales, zona donde se cometió la masacre.

El hoy magistrado de la sala penal de la Corte Suprema de Justicia, Fernando Castro Caballero, ha querido atenuar su relación con Carranza diciendo que se trató simplemente de “un vínculo profesional que en algún momento tuve con la oficina de abogados que hace más de diez años representó los intereses del señor Víctor Carranza”. (Ver Carta a Luis Guillermo Pérez)

Sin embargo, una investigación del Equipo Nizkor encontró documentos que muestran que el vínculo fue más allá de lo que el magistrado quiere admitir. La verdad es que el doctor Castro Caballero actuó como apoderado de Víctor Carranza en un proceso por conformación y financiación de grupos paramilitares.

Uno de los documentos que lo prueban es un oficio dirigido al juez del caso, en el que el hoy magistrado se identifica como el defensor técnico de Víctor Carranza. (Ver Defensor)

Otro es una carta firmada por el esmeraldero, durante su detención, en la que autoriza la visita de sus abogados. En esa lista incluye al ahora magistrado Castro Caballero. (Ver Autorización Carranza)

Desde luego todas las personas tienen derecho a la defensa y la misión de los abogados es prestar esa asistencia. Lo que no puede suceder -sin menoscabo de la justicia- es que un magistrado resuelva casos en los que puede estar involucrado su antiguo cliente.

Hace unos días la Organización National Security Archive (NSA) reveló una serie de documentos recién desclasificados por las autoridades de Estados Unidos. Estos contienen revelaciones sobre el papel de Víctor Carranza en la conformación y funcionamiento de los grupos paramilitares del llano. Esos documentos también mencionan las alianzas entre esos grupos y miembros de las Fuerzas Militares en la ejecución de las masacres de Miraflores y Mapiripán.

Víctor Carranza ha sostenido que no tuvo relación con esos escuadrones paramilitares que –por extraña casualidad- eran llamados “los carranceros”. Esa misma banda criminal, que cometió múltiples matanzas, se desmovilizó rebautizada como Autodefensas de Meta y Vichada.

Los documentos del gobierno de Estados Unidos dan cuenta de un supuesto involucramiento del zar de las esmeraldas en actividades de narcotráfico y establecen la razón por la cual los procesos judiciales contra él no han prosperado.

Un cable de la Embajada de Estados Unidos en 1996, cita a una fuente que explica que en ese momento había dos procesos abiertos contra Víctor Carranza. En el primero, ninguno de los testigos se atrevía a hablar. En el segundo, todos los testigos habían muerto. (Ver Testigos)

Michael Evans, director del proyecto de documentación para Colombia del NSA, escribió un artículo para el portal verdadabierta.com en donde resume los principales hallazgos en los documentos desclasificados. (Ver “Develando al “Zar de las esmeraldas” en Colombia”)

Allí se habla de un jefe paramilitar de los llanos con influencia en numerosos departamentos de Colombia, que contaba con aliados en las Fuerzas Militares y que actuaba en combinación con los hermanos Castaño Gil. Ese misterioso cabecilla, que de acuerdo con un despacho estadounidense de 1997 habría admitido ser el autor de la masacre de Miraflores, es identificado en el documento como “Clodomiro Agami”. (Ver Cable Clodomiro Agami http://www.semana.com/upload/images/2013/1/5/328767_201259_2.jpg)

Hace unos meses el jefe paramilitar Freddy Rendón Herrera, alias ‘El Alemán’, señaló que Carranza fue miembro de la cúpula nacional de las autodefensas con los Castaño Gil y que era conocido con el alias de “Clodomiro Agámez”. (Ver Declaración de ‘El Alemán’)

Señalamientos similares han hecho los paramilitares “Don Mario”, “Monoleche”, Jorge Humberto Victoria y “Pedro Bonito”.

¿Si Víctor Carranza es señalado como jefe paramilitar del Meta y aliado de los Castaño, debe su antiguo abogado pronunciar la última palabra de la justicia sobre el caso de la masacre de Mapiripán?