domingo, 27 de enero de 2013

A Santos se le envolató la reelección y la paz necesita una Asamblea Constituyente

Presidente Juan Manuel Santos





Horacio Duque.

Reelección de Juan Manuel Santos y Constituyente para la paz son dos aspectos centrales de las tendencias políticas del corto y mediano plazo en Colombia.

Varias cuestiones saltan al aproximarse a dichos temas. ¿Está asegurada la reelección de Santos por otros cuatro años más en la Casa de Nariño?¿ Impedirá su estrategia electoral la caída en la aceptación ciudadana tal como lo indican las encuestas con la consiguiente derrota en el 2014?¿Las contradicciones intraelite con la facción dominante de Uribe Velez hundirá las pretensiones del actual Presidente?¿vencerá Uribe Velez con su oposición de ultraderecha y la propuesta del Puro Centro Democrático?¿Se configura una "estructura política de oportunidad" para que grupos alternativos convoquen una coalición electoral con grandes posibilidades en las votaciones legislativas y de Presidente?. ¿Qué pasará con el proceso de paz que se adelanta en La Habana? ¿Abandonará Santos las conversaciones destruyendo la Mesa como parte de su estrategia reeleccionista para recuperar espacios en el campo del uribismo?¿Es viable una Asamblea Constituyente como mecanismo extraordinario para poner fin a la guerra civil nacional y hacer un acuerdo institucional entre el Estado y la insurgencia guerrillera que siente las bases de la paz estable y duradera?


Son las preguntas que resulta conveniente plantearse al explorar el conjunto de los fenómenos políticos que caracterizan a Colombia en la actualidad y con especiales repercusiones en los próximos años.

Un marco analítico pertinente para abordar los problemas indicados recoge diversas categorías Me refiero a conceptos como "democracia oligárquica" que sirve para identificar el régimen político hegemonico ubicado en el límite entre sistemas autoritarios modernos y una cuasidemocracia, porque sociológicamente la estructura de poder que prevalece se parece más a un régimen autoritario burocrático/clientelar de prebendas, aunque en su concepción constitucional e ideológica este cerca de una democracia liberal representativa y de competencia acotada, ajena a la participación popular; también aludo al Estado abigarrado; a la cultura política; al sistema de partidos; a la sociedad civil; al neoliberalismo; a los bloques históricos populares; a los ciclos de movilización antineoliberal; a las estructuras políticas de oportunidad que se dan para los movimientos sociales como el de la paz; al subsuelo político; a la paz; al poder y al proceso constituyente.

El régimen político colombiano es un tipo de "democracia liberal oligárquica" que se refleja cabalmente en la forma como la élite ejerce el poder, en como lo organiza, en el tipo de relaciones establecidas con la sociedad civil, en el sistema de creencias que lo sostiene y en el papel de los ciudadanos en el proceso político. Ese es el marco legal actual que se consolidó con las reformas autoritarias realizadas durante los dos gobiernos de Alvaro Uribe Velez, las cuales eliminaron algunas instituciones adoptadas por la Constitución de 1991, formalmente cercana al modelo de "democracia participativa", pero capturada de hecho por la ideología neoliberal y la autonomía de los militares que conservaron un descomunal poder sobre el resto de las formas estatales con graves consecuencias sobre la vigencia efectiva de los derechos humanos como se ha visto con el caso de los "falsos positivos".

Uno de los cambios impuesto por Uribe Velez mediante su engranaje autoritario/clientelar fue la autorización de la reelección del Presidente por otro periodo igual de cuatro años. Eso le permitió gobernar durante ocho años, hasta el 2010.

La reforma constitucional en mención es la que da sustento a los planes del actual Jefe de la Casa de Nariño, quien con más de 30 meses de gobierno, ha proyectado su permanencia hasta el 2018, mediante una estrategia reeleccionista ya perfilada y en curso no obstante que los plazos legales establecen el mes de noviembre como el inicio formal de una campaña presidencial.

Pero los vientos no parecen muy favorables para Santos. Varias encuestas de opinión en los últimos 15 meses han indicado que su aceptación no es la que satisface. Ha registrado severos retrocesos en la percepción que los ciudadanos tienen sobre su gestión en diversos campos de la realidad social, pues los resultados de sus programas de gobierno no son los mejores para la solución de los problemas sociales. La salud sigue en crisis por cuenta del neoliberalismo, igual la educación pública, los "nuevos" empleos son una basura que degrada, la corrupción es una verdadera epidemia social con la denominada Prosperidad democrática, sigue la violación de los derechos humanos, la reforma tributaria aprobada se hizo para favorecer a la plutocracia financiera y golpear a la clase media y trabajadora, la Ley de víctimas y restitución de tierras quedó refundida en los archivos de la burocracia, despedazada por los caciques clientelares y la ineficiencia de los jueces, la perdida de San Andrés fue fatal, el simulacro de hacer una paz sin justicia social se desenmascaró y el incremento del salario mínimo fue un ultraje a los trabajadores y familias asalariadas.

Con este cuadro la reelección del señor Santos no está segura. Esta bien envolatada y cada vez parece más una quimera.

Lo más complicado es que el diseño de su campaña se basa en el uso intenso del clientelismo mediante el gasto publico en unas ultrajantes viviendas gratis, en subsidios a ciudadanos clientes del Estado (familias en acción, jóvenes en acción, etc), en la compra de legisladores, en el cohecho electoral y la manipulación con los medios de comunicación de masas. Adicionalmente ha previsto planes de contingencia con su supuesto Ministro estrella que es investigado por la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia por sus largos vínculos con los grupos paramilitares de Casanare y Arauca. Así que los problemas saltaran por este flanco vulnerable.

Pero es en el terreno político donde está su talón de Aquiles. Su distanciamiento de Alvaro Uribe, que representa la facción más radical del bloque hegemonico dominante, le enajeno el apoyo de los partidos y movimientos ultraderechistas que se aferran a la Seguridad Democrática y al manejo de la guerra civil mediante la profundización del conflicto y el protagonismo de la maquina militar.

La activa y beligerante oposición de Uribe Velez, especialmente en los temas de San Andrés y la Paz, para no mencionar otros, colocó a la defensiva al actual jefe de la Casa de Nariño y le destruyó todos sus potenciales para continuar como Presidente.

Lo cierto es que otro periodo de Santos, por cuatro años más, es cada vez más una ilusión. Eso no existe. Hay que recuperar el sentido y el "principio de la realidad" para recomponer el horizonte político.

Todo este escenario permite recordar lo que fue el radicalismo de la obstrucción de Laureano Gomez a la Republica liberal de 1936, que desconfiguro los planes de la burguesía industrial favorecida por la crisis de 1929. L. Gomez se salió con la suya y fue un protagonista central de la política en los años 50 y en la guerra civil de esa etapa oscura de la historia.

Por supuesto, de este análisis no se puede inferir una conjetura que avizore el regreso inmediato del expresidente al poder. Uribe está aislado en su jurisdicción retrograda. Lo que no quiere decir que sea débil pues dispone de un enorme poder y una descomunal capacidad para incidir en el curso político del país. Sin duda, alcanzará una amplia cuota en la representación legislativa y presionara para que su cosmovisión neoliberal autoritaria prevalezca en las instituciones y los programas gubernamentales.

Los enfrentamientos de Santos con Uribe son reales y configuran lo que en el análisis especializado se denomina una "estructura política de oportunidades" para los movimientos sociales. Hay una oportunidad de oro para que una amplia coalición de fuerzas de izquierda, movimientos populares, movimientos por la paz, construyan un "bloque histórico" que abandere cambios profundos en la sociedad colombiana y nos saque de la violencia. Las posibilidades son enormes para elegir voceros populares en las corporaciones legislativas y disputar el cargo presidencial, tal como ha ocurrido en Bogotá recientemente. En el subsuelo político, en la forma abigarrada del Estado en las regiones, en la insurgencia campesina revolucionaria y en las etnicidades protagonicas estan todos los elementos de una potente fuerza revolucionaria transformadora de la sociedad y la nación.

Un "bloque histórico" emergente debe cumplir un papel estelar en el tema de la paz, pues es muy probable (bien probable) que en su desespero, el señor Santos, destruya sorpresivamente la Mesa de Conversaciones de La Habana para mejorar en las encuestas, como en su momento lo hizo con la apertura de los diálogos utilizada para bloquear el deterioro de opinión registrado a mediados del 2012.

En ese sentido la propuesta planteada de convocar una Asamblea Constituyente no es inoportuna ni suicida. La crisis de la dominación oligárquica, de su régimen y Estado, solo es posible solventarla con un mecanismo extraordinario que establezca un nuevo pacto político para sentar las bases institucionales y jurídicas de la paz con justicia social.

Así que al señor Santos se le envolató su reelección. Uribe no regresará a la Presidencia, no obstante su inmenso poder. Hay posibilidades de construir y organizar un "bloque histórico popular" que dispone de una muy buena "estructura política de oportunidades" para que se consolide como un núcleo transformador de la sociedad mediante la defensa de la paz a través de una Asamblea Constituyente que establezca un nuevo contrato social y político democrático.

En este contexto, la gran movilización nacional prevista para la fecha histórica del 9 de abril en la Plaza de Bolívar de Bogotá será un hito histórico en los cambios que demandan las mayorías populares. Trabajemos en esa dirección.

Nota VOZ de COLOMBIA N° 014



Puntos de vista de un desterrado colombiano
No.014– Enero 26 de 2013
Por: Valmen – Vozcol

Micronota:
Para la clase dominante, el gobierno de turno, los grandes medios de comunicación y los sectores amamantados por el sistema imperante, la justicia solo existe mientras ésta avale y proteja sus grandes, mezquinos y sucios intereses. Solo hay que ver y oír cómo, quienes se consideran eternos e “indiscutibles”dueños del país, estigmatizan y lanzan todo su odio en contra de quienes luchan por una patria de todos y para todos. Solo hay que ver y oír a personajes, como el ex-presidente Uribe, difamando de todo aquel que se atreva a hablar de derechos como el de la vida, la justicia social y la soberanía.
Las fuerzas de la ultraderecha, interna y externa, se siguen haciendo las gringas…

De los hechos, realidades y cotidianidad, fácilmente se puede deducir y constatar que el imperio, la clase dominante colombiana y su gobierno de turno, siguen manejando la maquiavélica intensión de mantener y reforzar sus irracionales apuestas por la guerra contrainsurgente, la truculencia, la mentira y el engaño.
El presidente Santos y sus más próximos escuderos, apegados al libreto de “cambiar” para que todo siga igual o peor, constantemente están lanzando promesas que no cumplirán o que saben no podrán cumplir. Están, así mismo, presentando e impulsando parlamentariamente engañosos proyectos de ley, con el claro propósito de intentar moldear en su favor la mesa de diálogos; llevando de la mano la campaña reeleccionista y olímpicamente pretendiendo descalificar o esconder las propuestas (hacia la construcción de la paz, la justicia y la democracia reales) elaboradas colectivamente en foros y en representativos espacios de participación social y popular.

Preocupa a los de arriba el que, en el movimiento social y de masas, esté creciendo la credibilidad, la confiabilidad y la esperanza en la posibilidad de conquistar la paz con justicia social, por la que tanto ha luchado todo un pueblo, en el transcurrir de varias generaciones y con costos materiales y humanos extremadamente elevados y dolorosos.
De irrefutable comprobación es el constante e infatigable trabajo de todas las fuerzas patrióticas y progresistas, amantes de la paz, las que día a día presentan y difunden propuestas, serias y objetivas; muestran caminos de tránsito hacia la salida política del conflicto interno y no dejan que se apaguen los destellos de luz que con creciente luminosidad se reflejan al finalizar el oscuro túnel del pro-imperialismo, el capitalismo salvaje, el neoliberalismo, el abuso de poder, la injusticia y la entrega de soberanía.

Hoy, como ayer, los sectores reaccionarios hacen todo lo que esté a su alcance para impedir que las grandes mayorías populares se unan, se organicen y se movilicen en favor de los más altos intereses de la patria. Seguir exigiendo el real desmonte del narco-paramilitarismo, de la narco-parapolítica, de la narco-economía y de todos los planes criminales del terrorismo de estado, es trabajar para evitar que la ultraderecha siga intentando impedir que avance la lucha por conquistar la patria que el pueblo colombiano se merece y por la que tanto ha luchado, sigue y seguirá luchando.

Hoy, más que ayer, se hace fundamental impulsar la solidaridad de la comunidad internacional progresista, a partir de que se hagan mayores esfuerzos para buscar y encontrar los mecanismos y espacios que permitan desenmascarar la mentira, el engaño y la manipulación del imperio y de la ultraderecha internacional, frente al cada vez más grave conflicto social y político armado.
En definitiva, es con esfuerzos, comprensión de la realidad y grandes sacrificios, que el movimiento social y las inmensas masas populares colombianas lograrán alcanzar los objetivos planteados, es decir, la paz con justicia social, democracia real y soberanía plena. No hay duda, es mediante el diario batallar como se logrará que la ultraderecha no se siga haciendo lo que es, la gringa frente al país, a la región y al mundo.

Inquietud de Paquito:

¿Siguen las multinacionales apropiándose de grandes extensiones de tierra?

(Hasta la próxima)

sábado, 26 de enero de 2013

Pelota, política y poder





Por Narciso Isa Conde

Tengo mucho respecto por las preferencias deportivas, incluso por las pasiones que ellas generan.

Soy de los liceístas que hasta manotazos le daba al radio cuando perdíamos.

Nunca me puse melena, aunque con los años deviniera en calvo.

Nunca usé pico de cotorra.

 Ahora, a mi entender, hay mayores razones para no rugir como el león. Y no solo por aquello del despreciable León llamado en justicia Ladronel.

Mis razones se refieren a los vínculos entre pelota y poder.

El Escogido, más allá de sus valores representados por Moisés Alou y por otros conductores y jugadores criollos, pasó a ser propiedad de tres grupos económicos: uno de mediana cuantía y dos con un inmenso poder financiero, mediático y político.

Los Vicini y los Bonetti tienen, “no solo todo el dinero del mundo” sino también “del universo”; y se han propuesto controlar y monopolizar el mayor numero de actividades de la vida cotidiana, entre ellas las deportivas;  con el interés de reducirlas a mercancías encarecidas y empresas lucrativas. Cuentan, además, con Luis Manuel Bonetti como enlace y socio de la Corporación Leonel-PLD

En esta era neoliberal “la competitividad sin límites”, que equivale a sucia competencia entre desiguales, les favorece; mientras la “estructura” del campeonato le ayuda para hacer lo que recién consumaron.

El Escogido fue de los peores equipos a lo largo de casi todo el discurrir de la serie regular, hasta que decidieron invertir en grande para calificar en el cuarto lugar.

De ahí en adelante, en el corto tramo faltante, operó a su favor el gran flujo de capital junto a un eficiente manejo gerencial; a lo que se agregó el talento de Moisés y las virtudes de los atletas contratados. 

Y así el Escogido pasó a ser el segundo mejor equipo de la serie semi-final.

A partir de ahí vino “la no te meneé”: la intensificación del impacto de su poder económico en la decisiva serie final, aplastando –papeletazos a granel- al mejor equipo del campeonato.

El Escogido así, por obra y gracia de la supremacía del Rey Dinero en el Play y del buen manejo del Dios Mercado -vertientes en las que tienen mayores ventajas los que mas plusvalía  y capital originario hayan acumulado- pasó en días a ser el mejor equipo del final del campeonato; proclamado, legal pero injustamente, campeón.

Pero lo más grave no es ese capítulo deportivo, sino todo lo que implica la dinámica avasallante de los grandes capitales corporativos, criollos y transnacionales, cara al presente y al futuro de nuestra sociedad.

Si no nos indignamos para revertir esta nefasta tendencia, no joderemos más de lo que estamos.

Cese de fuegos tiene que ser bilateral



Allende La Paz, Cambio Total.

El cese de fuego en Colombia tiene necesariamente que ser bilateral. Ello deviene en el conocimiento profundo de la ideología y las truculencias de los que manejan el estado –la oligarquía-, y sus empleados, los militares.

Desde el Cese de Fuegos firmado por las FARC y el gobierno colombiano de Belisario Betancour (1982-1986) han estado a la orden del día las maniobras truculentas de los militares y los sectores militaristas contra los esfuerzos de Paz realizados por los colombianos. Claro, lo que para ellos es un « negocio », para el pueblo colombiano es la muerte, desapariciones, desplazamiento, ejecuciones extrajudiciales, masacres.

Siguiendo con Pastrana (1998-2002) quien en los inicios de su administración pedía histéricamente un « cese bilateral de fuegos » [1]. Claro, en esos momentos las fuerzas militares-narcoparamilitares del estado estan recibiendo fuertes golpes de la insurgencia armada de las FARC-EP –más de 10 golpes contundentes-, y era preciso para el lado estatal « ganar » tiempo a fin de adelantar la re-ingeniería de las fuerzas militares, cosa que en efecto sucedió con la implementación del « Plan Colombia ».

La trasnochada « petición » de gestos de buena voluntad a la guerrilla

Ha sido política de todos los gobiernos pedirle a las FARC-EP gestos de buena voluntad para entrar a acceder a unos diálogos de paz. Todos sin excepción le exigen a las FARC el cese de sus acciones militares ofensivas y defensivas, al tiempo dejan las manos libres a sus propias fuerzas militares-narcoparamilitares para continuar adelantando la guerra contra el pueblo, es decir, el Terrorismo de Estado evidenciado en las ejecuciones extrajudiciales, desapariciones, masacres, desplazamientos.

Mientras intentan maniatar la mano armada de los guerrilleros, el estado continúa armándose con más armas, más aviones, más helicópteros, etc. Intento maquiavélico y ventajista propio de jugadores de póker, acostumbrado a todas las fullerías.

Este gobierno de JMSantos (2010-2014) es igual a los otros, o peor. A pesar de que los sectores oligárquicos no pueden con la carga financiera de la guerra (216 billones les constó la guerra en los últimos 10 años y 215 billones de pesos les costará los siguientes 10 años), el gobierno de Santos sigue incrementando el mal gasto militar, el cual está por los 6,3 % del PIB, quizá el más alto de Suramérica.

La « muerte » del Plan Colombia

El Plan Colombia, elaborado por Clinton y entregado al cipayo Pastrana, para 6 años, ha traspasado la frontera de sus propios cálculos y ya van 12 años y no han podido acabar con la resistencia armada de la guerrilla de las FARC-EP. La guerrilla no solamente contuvo sino que retrasó la implementación de las fases del Plan Colombia y ésto tuvo que ser aplicado sin haber terminado una fase y sin haber alcanzado el triunfo. Iniciaron con el « Plan Colombia », continuaron con el « Plan Patriota » y siguieron con el « Plan Consolidación ».

Por el contrario, el Plan Colombia sirvió por escalar el conflicto y al día de hoy las FARC-EP realizan más de 2.400 acciones militares anuales, propinándoles a las fuerzas militares estatales más de 2.500 muertes y más de 5.000 heridos, al tiempo que seguían aplicando la « guerra sucia » contra el pueblo colombiano, quien inerme, desarmado, sufría –y sufre- la tropelías de las fuerzas invasoras estatales.

Hoy el « Plan Colombia » ha muerto de muerte natural y su entierro ha sido de tercera, al punto que ya los medios de comunicación en poder de la oligarquía ni siquiera lo mencionan. Así mueren en Colombia los planes militares entregados por el imperio a los sucesivos gobiernos.

Las « prisas » gubernamentales

Dándose las manos los medios de España con el gobierno de Colombia han procedido a « matar »a sus odiados enemigos. Chávez aún no ha muerto, pero el deseo de El País es tan frenético que no dudan en intubarlo y mostrarlo en « coma » para matar la esperanza del pueblo venezolano. La « prisa » -afán decimos los colombianos- del gobierno Santos está sustentado por la imperiosa necesidad de lograr Acuerdos que le posibiliten alcanzar la re-elección, al tiempo que le endulza el oído a un eventual sucesor, otro « delfín » de la política colombiana, Vargas Lleras.

Los « ritmos » en La Habana

Los delegados de las FARC y el gobierno parecen han llegado a acompasar algunos « ritmos ».Dice Santrich que ya han enseñado a bailar « mambo » a los delegados gubernamentales. Tocará esperar a ver si los « cachacos » del equipo gubernamental podrán aprender a bailar « cumbia » y al calor del frenético ritmo proceder a adelantar las verdaderas reformas –ojo que digo reformas y no destrucción y nueva construcción- que necesita el país y la sociedad para comenzar a transitar los caminos de humanidad y civilización para superar el barbarismo en que nos ha sumido la oligarquía por más de 200 años.

Empezaría ahí sí el pueblo colombiano a transitar los caminos de Reconstrucción y Reconciliación del cual tanto hemos hablado muchos colombianos.

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Confrontación de vida o muerte





  

Por Narciso Isa Conde
 
   El paquetazo neoliberal ya se siente con fuerza en todo el país, empobrecimiento  más  aun al pueblo dominicano.
   La gente se queja amargamente ante el mostrador de los colmados, en los supermercados, en las guaguas, en las colas de pagar la luz, el agua, la basura; en las esquinas, en las oficinas, en las fábricas, en el vecindario, en las reuniones de familia y de trabajo…
   Por donde quiera bulle el descontento
  
Además de esos efectos negativos contra el derecho a la vida de los/as  dominicanos empobrecidos, trabajadores/as y sectores de las capas medias, todos sabemos lo cuestionado que ha sido este abuso de querer obligarnos a pagar lo que Leonel y su cartel de la corrupción se robaron; lo que se suma a los efectos del latrocinio histórico ejecutado por las facciones del PLD, PRD, PRSC y grupos satélites. Todas, por además, responsables de las políticas neoliberales que solo han servido para enriquecer a  las elites capitalistas, facilitar el saqueo de las transnacionales, empobrecer y contaminar el medio ambiente, abrir las compuertas de la narco-corrupción, fomentar la delincuencia e intensificar la violencia contra la mujeres y los/as jóvenes.

  Es evidente que la lucha en contra de este paquetazo tributario, el reclamo de cárcel para los corruptos y la demanda de confiscación de sus bienes, se interrelacionan cada vez más.
 Así se evidenció en la reciente primavera democrática juvenil, que será preciso reanimar y extender a todo el país; particularmente a los barrios populares y a los campos, donde se esta sufriendo mucho y se va a sufrir mucho más.

  Presentes debemos tener que por ahí viene el tarifazo eléctrico que va a poner la situación más dura y que encierra la cruel determinación de la clase dominante- gobernante de forzarnos a pagar la estafa de la privatización de ese sector.
  A todo esto se le agrega la amenaza de intensificación del saqueo y de la depredación de cordilleras y ríos, a cargo de las corporaciones mineras y de los planes de apropiación-privatización de todo el patrimonio natural del país, incluidas sus fuentes de agua.
 Todo esto habrá que revertirlo o sucumbiremos.
Confiamos en que el pueblo no habrá de suicidarse.

 Por eso las nuevas protestas apuntan ya no solo contra los cuatreros de Ladronel, sino también contra el gobierno de Danilo; dadas y evidentes sus responsabilidades  como autor del paquetazo, promotor del borrón y cuenta nueva, y protector de XTRATA NICKEL, BARRICK GOLD, UNI GOLD y corporaciones similares.
 No hay de otra: hay que marchar contra su gobierno, que en contubernio con esas expresiones de la gran burguesía transnacional, ha comenzado a reprimir, tal y como aconteció recientemente a raíz del Campamento Ambientalista frente al PNUD
 Salvar Loma Miranda, la Cordillera Central, Loma Mala, Juan López, la Sierra de los Siete Pico, la Cuenca del Artibonito y las reservas naturales de la frontera… anular el contrato con la Barrick Gold, poner en su sitio a FALCONDO y revisar  todas las concesiones mineras en favor de las transnacionales y empresas criollas depredadoras, se ha convertido en una meta tan imperiosa para nuestra sociedad,  como lo es el saqueo de esos recursos naturales para un capitalismo criollo y mundial inmerso en una multi-crisis de enorme proporciones, e incluso para este gobierno sumiso y quebrado.

La confrontación se ha tornado  inevitable al tratarse de algo de vida o muerte para el gran capital y su existencia a corto y mediano plazo y, así mismo, de garantía de vida para los/as habitantes de esta hermosa isla. No exagero: el problema es dramático

 Unámonos en estas luchas, procuremos convertirlas en multitudinarias, pongámoslas a confluir en un gran torrente y enlacémoslas con el  reclamo de la CONSTITUYENTE POPULAR, destinado al cambio de este régimen político caduco y a su reemplazo por otro capaz de reconquistar la soberanía y de realizar la transformación social, económica y cultural imprescindible para salvarnos como pueblo y como nación; hermanada, claro está, a las demás naciones latino-caribeñas soberana. (www.noticiassin.com, 25-01-2013)

viernes, 25 de enero de 2013

¡España… qué País! Por Roberto Quesada, Nueva York



Como fuera poco, El País ahora se hunde, pero no solo, sino se lleva consigo su “corresponsal” Yoani Sánchez, volteando la responsabilidad del Terrorismo Mediático hacia el gobierno de Cuba:
“EL PAÍS quiso dejar bien claro a sus lectores que no había podido verificar las circunstancias en que fue hecha la foto dadas las restricciones informativas que aplica el régimen de Cuba. La corresponsal de EL PAÍS en la isla, Yoani Sánchez, es, además, una conocida y crítica bloguera vetada por las fuentes de información oficiales y cuyos movimientos son vigilados permanentemente por las autoridades, lo que dificulta cualquier trabajo de verificación. Tratar de que Yoani Sánchez se pusiese en contacto con cualquier fuente habría supuesto un riesgo para ella y las personas supuestamente implicadas en la foto” [El País]




¡España… qué País!

Por Roberto Quesada


“…en este imperio español no sale el sol”
Julián Hernández, banda de rock, Siniestro Total.

Nueva York / 25 enero 2013
 / Cambien de dirección el pensamiento, ni siquiera se les ocurra medio imaginar que voy a generalizar sobre todo un gran país como lo es España, aunque el título puede inducir que es hacia allá a donde voy.

Nada más lejos de la realidad, a mi me encanta España. Pero no solo España sino los españoles y españolas, yo he tenido buena suerte de conocer tanta gente linda de España. Allí en España y fuera de España. Tanto así que me afecta el descalabro económico sufrido recientemente, pero no pierdo la perspectiva de que es producto de un dominó mundial por el que no se puede ni debe satanizar al PSOE sino a los acumuladores de capitales, los mismos creadores de pobrerías y de países empobrecidos como no deberían de serlo, para el caso el mío, Honduras, en donde más que los mercachifles internacionales, son culpables los lacayos locales, los que por unas monedas son capaces de quedarse huérfanos.(Tal como está ocurriendo ahora mismo en Honduras, que el llamado presidente Porfirio Lobo y el militar que preside el Congreso Nacional, Juan Orlando Hernández, han dado luz verde a lo que se conoce como Ciudades Modelo, en donde Honduras queda en subasta internacional).

Hace unos años fui invitado al Primer Congreso de Nuevos Escritores Hispanoamericanos, realizado en Madrid, en Casa de América. En uno de los almuerzos, un docto doctor, de esos académicos que se creen más importantes que quienes crean la literatura, hizo referencia a algo aparecido en El País, que yo no había leído y me dijo con una cara de horror: “¡No lees El País!”.

Y respondió por mi ese rebelde nato (nada que ver con la OTAN), que no me abandono desde el parto: “A veces sí, a veces no, depende si lo tengo al alcance, tengo pensamiento propio, no dependo de EL País ni de el New York Times ni de nadie…” 
¿Y por qué me viene esa anécdota a la mente? Para corroborar lo que escribió el periodista Pascual Serrano, en su artículo: “El País como cantera de la derecha política.”(01/01/2013). En donde, entre tantas cosas, dice: “Para muchas personas, en especial fuera de España, este periódico sigue siendo un emblema de la izquierda o, al menos, del entorno del PSOE”

Quizá esto se deba en que su andar El País ha tenido altibajos, en cuanto a criterio ideológico, ha tenido temporadas de una izquierda que fascina sobre todo en America Latina, pero otras, como la actual, ya no queda duda que parece que desde el más allá lo dirigiera el mismísimo Franco. Así es, el franquismo Aznar-Rajoy ha quedado más evidenciado que nunca con la foto falsa pero de auténtico texto del presidente venezolano Hugo Chávez.

Para la ultraderecha española, y de otras latitudes, America Latina sigue siendo y haciendo “el indio”. En ellos el tiempo se ha estancado y todavía nos ven como si estuviesen en una loma, con Biblia y látigo, “educándonos” para servirles. El engaño es de ellos, la realidad es de Latinoamérica, en donde las olas libertarias se expanden desde la Patagonia hasta México.

Más allá de indignarnos o enfadarnos, la publicación malévola, fabricada por un demonio extemporáneo, devaluado, debe de alegrarnos, inspirarnos en el sentido de que ya no se puede cubrir el sol con la portada de un diario (por muy internacional e inigualable que este se haya creído), y que la desesperación enloquece a los avestruces que hunden la cabeza no solo para no ver sino para no escuchar la música del firme andar de los pueblos que ya encontraron el camino hacia su horizonte, en donde Venezuela a heredado de Cuba la antorcha de la libertad.

Ya no nos asusta un rey matando elefantes, ni Cataluña queriendo desmembrarse, ni la demagogia de Rajoy ni los rostros furiosos de las mojigatas que le rodean, ni de un Aznar con su amenazante cocear contra America Latina, ni nos sorprende la represión de la brutalidad policial que padece hoy el pueblo español… Y mucho menos debe de sorprendernos una portada que en vez de aniquilar –cual era su pretensión – a uno de los grandes líderes de Latinoamérica, como lo es el comandante presidente Hugo Chávez, los indujo a hacerse el haraquiri. Pues como bien lo señala Pascual Serrano en el artículo ya antes citado: “…si observamos el recorrido de algunos de los directivos de su redacción descubrimos que su destino natural ha sido la derecha y muy especialmente el Partido Popular (…) Si, en cambio, buscamos algún cargo o periodista significado de El País que ahora esté comprometido con un movimiento, sindicato o partido político de izquierda no lo encontraremos.”

Debemos de darle gracias a El País, pues con semejante ‘asnarada’ (¿o burrada, como se dice?), queda completamente evidenciada esa conspiración internacional mediática contra las florecientes revoluciones socialistas latinoamericanas.

Nuestra solidaridad debe de ser con el pueblo español, mientras que a El País, ¡qué risa!, digo, de Prisa, hay que exigirle que rinda cuentas porque ya se acabó el cuento.

Paz, hacia un “consenso suficiente” en el tema agrario


¿Cómo erradicar la pobreza rural? es uno de los temas que se discute
entre las FARC y el gobierno.



Por Horacio Duque

La Mesa de conversaciones para la paz de La Habana ha emitido un comunicado conjunto para dar a conocer avances en los diálogos realizados sobre el primer punto de la agenda temática que esta referido al desarrollo agrario.

En el Acuerdo general para la superación del conflicto firmado desde agosto del 2012 quedó establecido que la Mesa elaborara informes periódicos del proceso con el fin de garantizar la transparencia del mismo. Se trata del mecanismo institucional para dar a conocer conjuntamente los avances de la Mesa.

El Informe No 9 emitido al término de la tercera ronda de conversaciones señala que en lo atinente al punto agrario y en el marco de la discusión se abordó el análisis exhaustivo del punto del acceso a la tierra, apareciendo aproximaciones entre las delegaciones en lo que tiene que ver con erradicar la pobreza rural y lograr una transformación de la realidad del campo a través de programas integrales que democraticen el acceso a la tierra, que sean sostenibles, que regularicen y den seguridad jurídica a la propiedad y que aseguren bienestar al mayor número de campesinos y población rural. 

Para algunos este hecho podrá ser no trascendente. Sin embargo no es así. 

Este comunicado compartido por el gobierno del Presidente Santos y las Farc-EP está mostrando que la paz avanza con buen paso y buscando lo que se denomina “consenso suficiente” en La Mesa y, de manera general, en la sociedad y el Estado porque la facción más recalcitrante, que actúa con una oposición obtusa a cualquier posibilidad de superar el conflicto armado es colocada en un lugar marginal dentro del mecanismo general del poder político.

El “consenso suficiente” que se construya entre las partes es más que una simple negociación política, que no se menciona en el texto del Acuerdo general porque lo establecido es que las partes conversan e inteligentemente van decantando aquello que constituye un denominador común en la paz.

Será necesario esperar otras semanas para que un informe general de la Mesa ponga en conocimiento de toda la sociedad y la comunidad internacional el primer acuerdo sobre la Agenda temática, que bien puede tener el formato del Acuerdo que selló la fase de exploración realizada en Venezuela y Cuba.

Obviamente su aplicación y materialización deberá esperar a que se agoten los 5 temas adicionales porque lo dispuesto es que “nada está acordado hasta que todo esté acordado”.

No es fácil llegar a la paz pero las partes están haciendo la tarea con responsabilidad y necesitan el acompañamiento de toda la nación con manifestaciones y movilizaciones de la sociedad civil como la programada para el próximo 9 de abril, fecha histórica para Colombia. Es la manera de obliterar la acción de sabotaje de la ultraderecha fascista.