martes, 11 de diciembre de 2012

La gran verdad que sólo los pueblos entienden





La gran verdad que sólo los pueblos entienden

Por Jorge Capelán, RLP/TcS
La aciaga noticia de que el presidente Hugo Chávez debe interrumpir sus obligaciones al mando de la Revolución Bolivariana para, una vez más, enfrentar un duro combate contra el cáncer que se creía en retirada, ha causado conmoción entre los pueblos del mundo.
No en vano, hace unos días, el canciller palestino, Riyad Al Maliki, decía en una entrevista para TeleSur que “ahora Hugo Chávez no es la persona que pertenece a Venezuela, es una persona que pertenece al mundo entero”, ya que Hugo Chávez “representa la lucha verdadera del ser humano que quiere ser libre, independiente, tanto en Venezuela como en Palestina, como en cualquier otro país”.
Esta verdad, comprendida por millones de personas del pueblo dentro y fuera de Venezuela, fue corroborada por las masivas vigilias y las numerosas expresiones de solidaridad que han tenido lugar en todo el globo. Una manifestación virtual organizada por Internet para desear la pronta recuperación de Chávez se convirtió en el tema más popular de la red social Twitter horas antes de iniciar habida cuenta de los millones de mensajes enviados desde Venezuela, América Latina y el mundo.
Esos millones de personas comprendieron lo que quiso decir Chávez el sábado por la noche cuando afirmó: “En el marco de este mensaje, que por supuesto jamás hubiese querido transmitirles a ustedes, porque me da mucho dolor en verdad que esta situación cause dolor, cause angustia a millones de ustedes, pues, que hemos venido conformando una sólida unidad, un solo ente, porque como decíamos y decimos, ya en verdad Chávez no es este ser humano solamente, Chávez es un gran colectivo, como decía el eslogan de la campaña: ¡Chávez, corazón del pueblo! Y el pueblo está aquí en el corazón de Chávez. Y menos aún en estos días de Navidad. Pero, bueno, así son las circunstancias de la vida.”
Pero esos son los pueblos. Las élites que viven de, por y para el imperio, por su parte, no pudieron disimular su gozo. El ejemplo más gráfico es el de la vocera del Departamento de Estado, Victoria Nuland, que tuvo el descaro de afirmar que “cualquier sucesión (de Chávez) siga los términos de la Constitución venezolana”, un descaro que adquiere tintes verdaderamente macabros para todo el que conoce que fueron los propios Estados Unidos los que organizaron un golpe de Estado para derrocar a Chávez y acabar, no sólo con su vida, sino con la misma Constitución Bolivariana que ahora piden“respetar”.Esas voces en Nicaragua adquieren tintes de farsa. Por ejemplo, y como era predecible, el diario zopilote, La Prensa, junto a algunos políticos-zopilotes del PLI-MRS, fueron los primeros en especular con la posible desaparición física del Comandante Chávez. Pobres, ¡qué poco conocen a nuestros pueblos!
Mención aparte merecen las declaraciones del presidente del Cosep, José, Adán Aguerri, sobre la necesidad de un TLC con Venezuela y de las ventas de carne al país bolivariano en momentos en los que el presidente Hugo Chavez se encuentra librando una batalla contra el cáncer. Aparte de su mal gusto, muestran la estrechez de miras del empresariado nicaragüense.
Paradójicamente, mientras que la inmensa mayoría de las y los pulperos, de las y los mercaderos, de las y los artesanos y de todo el pueblo humilde de Nicaragua se encuentra elevando plegarias por la salud del comandante Chávez, los dirigentes de la empresa privada se comportan como verdaderos pulperos desalmados, hablando de carne y de negocios. Por suerte que el presidente de Nicaragua es el Pueblo, porque el empresariado de este país se encuentra muy lejos de poder jugar un papel de liderazgo, por más que lo reclame, muchas veces atribuyéndose méritos que no le corresponden.
En fin, como dijo una vez el comandante Chávez refiriéndose a la pequeñez del alma de cierta gente: “Águila no come mosca”. Los pueblos de Nuestra América entienden que estos son momentos triste pero gloriosos y de gran responsabilidad. Como dijo Daniel ayer, estos son momentos trascendentales para América.
“Hoy la América por la cual luchó Bolívar, esa América Latina y Caribeña que hasta hace unos años lucía totalmente fragmentada, hoy se encuentra más unida que nunca y se ha encarnado en proyectos extraordinarios donde brilla el fuego de los libertadores” aseguró el líder nicaragüense refiriéndose al ALBA, a la CELAC y a tantas otras de las maravillas que hoy en día presenciamos.
Esa es la verdad que comprenden los pueblos y estarán a la altura de ella. No dejarán, por nada del mundo, que se apague el fuego de los libertadores.
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Publicado por Jorge Capelán para Comentarios e Información desde Nicaragua el 12/11/2012