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jueves, 30 de mayo de 2013

El Poder Fijo y otros vicios. Por Sergio Camargo



Periodista y Escritor *

Dentro de la tesis que he avanzado sobre la Democracia Real Universal, hice énfasis sobre lo que es Poder Fijo y que representa todo el andamiaje de la antidemocracia que se vive y se respira en el mundo entero. Ya que este Poder Fijo, no es sino la consecución ilimitada, por no decir eterna, de un puñado de ejemplares o animales políticos, que durante decenios han logrado mantenerse al frente de los destinos de una nación. No, sin acudir a toda clase de maniobras fraudulentas, actos antihumanos y criminales.

Estos animales políticos obviamente no andan solos, van en manada y se agrupan -al igual que lo hacen las jaurías hambrientas al acecho- en lo que ellos han llamado partidos políticos.

Y que son estos partidos políticos, sino grupúsculos, que no aglutinan ni siquiera el dos por ciento de la población de un país (etiquetados o carnetizados), y en los cuales los animales políticos profesionales dirigen la francachela y la comilona.

 Viendo y escuchando las nuevas político-sociales y económicas de muchos países, la información central o por lo menos la mas referenciada, es la corrupción de los políticos de partidos de derecha y de la social democracia, que en Europa llaman socialistas, y quienes han estado o se encuentran en el poder.

Y justamente no hay poder humano para condenarlos con la rapidez que amerita el dolo, delito y/o crimen, pues como son animales políticos profesionales con uno, dos y hasta tres decenios “sirviéndole a la patria”, han logrado en todo este o estos periodos, capturado con sus brazos de pulpo, los diferentes estamentos del Estado (ese monstruo que el ciudadano de a pie no conoce bien y si teme, pues lo apalea con sus esbirros uniformados, le niega la salud, le arrebata su casa, le presta dinero a intereses inmorales, le concede salarios de hambre, le ofrece trabajos esclavizantes y lo chantajean con los otros desempleados y por salir a manifestar su descontento lo crucifica con el pomposo termino de terrorista, le niega el derecho a vivir dignamente, gastándose fortunas en armamento para destruir y en detrimento de la salud, la educación, la buena alimentación de las mayorías y para de contar), y por ende a sus funcionarios quienes dependen directa o indirectamente de estos corruptos políticos.

Agreguémosle el otro poder que han apropiado en tantos años de ‘servicios’, el económico, siendo este su principal amor y devoción a la patria. Pues como lo podemos constatar, son ellos mismos los que eligen sus sueldos y dietas y gabelas de todo género y goce, pero no siendo su mayor y única entrada, ya que sus mayores entradas pecuniarias radican en el gran negociado que pasan con contratistas y empresarios privados de todo borde y degeneración.

Los políticos profesionales han tejido una telaraña que los ha impermeabilizado contra cualquier acción de justicia y cuando esta justicia, que ellos mismos controlan, se equivoca y los condena levemente, renacen de sus cenizas y vuelven a gozar de sus privilegios en tanto que elegidos eternos por obra y gracia de la manada.

La corrupción que es inherente al maldito Poder Fijo, políticamente hablando, es mencionada en todos los idiomas y en todos los países y toca a mas del noventa y cinco por ciento de sus politiqueros y quienes gozan de una tras otra reelección. Este flagelo que gangrena nuestra sociedad y la reduce a su mas minima expresión, va de México a Francia, de Colombia a España, de Estados Unidos a Costa de Marfil, de Canadá a Corea del Sur, de Inglaterra a Pakistán, de Italia a Camerún, de Chile a Suiza, de Perú a Arabia Saudita, de Costa Rica a Australia, de Honduras a Marruecos, de Bélgica a Afrecha del Sur, de Guatemala a Polonia, de Haití a Japón etcétera, etcétera, etcétera.

Cuando yo propongo el PODER ROTATIVO, es decir la elección de ciudadanos en los cargos de elección popular sin derecho a reelección, es justamente con el espíritu de cortar de raíz esos lazos, ese tejido mafioso que hoy día han logrado imponer los corruptos políticos profesionales.

El PODER ROTATIVO, permitirá a los ciudadanos de nuestras sociedades de participar mas activamente en las decisiones que atañen a la comunidad y con mas oportunidades de poder ser elegidos si sus meritos y calidades son comprobados, en vez de lograrlo mediante el chantaje, la desinformación, la corrupción o la vía mafiosa.

Es hora que la sociedad entera asuma su responsabilidad y comience a poner orden.
27 de mayo de 2013

*Sergio Camargo, es autor entre otros libros: Democracia Real Universal y El Narcotraficante N° 82 Álvaro Uribe Vélez. Ha sido director de la revista Universo Latino y autor de numerosos artículos sobre la realidad latinoamericana y mundial.



lunes, 17 de diciembre de 2012

Salario mínimo. Más migajas para los pobres




Salario Mínimo

Más migajas para los pobres

Por Sergio Camargo*

Según nos cuentan los potentados en Colombia, las ganancias del sector financiero alcanzaron en el primer semestre del 2012, la ‘modesta’ suma de 16.7 billones de pesos –algo así como un 169%-, mientras que las principales empresas del país siguen acumulando capital a costillas de las y los obreros colombianos desde luego, y las transnacionales se enriquecen sin mayor esfuerzo.
También, nos enseñan las noticias hechas por los mismos potentados –medios de comunicación comerciales pertenecientes a los arriba nombrados-, que el país va bien, que la economía crece, que somos una potencia en América Latina, que estamos fuera del alcance de la “crisis”europea y estadounidense (en Europa y Estados Unidos los dueños de las bolsas y los propietarios y presidentes de bancos y presidentes de grandes y medianas empresas no solo siguen ganando estruendosos salarios, sino que estos han aumentado considerablemente, mientras que el salarios de los empleados, obreros calificados sufre recortes y el salario mínimo se estanca), que el crecimiento del país es fenomenal, y hasta la directora del FMI, la señora franco-estadounidense y quien es abogada, no economista, felicito al país y lo puso como muestra de progreso (¿?)

Mientras tanto las estadísticas colombianas de todo borde, -y ya que estamos hablando de economía- nos enseñan la otra cara de la moneda, confirmándonos que el salario mínimo de los pobres del país y que tienen un empleo, no ha aumentado en estos últimos diez años sino en un tres por ciento promedio, si tenemos en cuenta que en el 2003 el salario de hambre era de 332.000 pesos y hoy en día es de 566.700 pesos; mientras que los productos de primera necesidad han aumentado mas de un cien por ciento; los precios de estos productos se han duplicado mismo multiplicado o cuadruplicado.
El régimen colombiano fiel a su política de genocidio, humillación y hambre contra su pueblo, propone un miserable aumento de un 4 o 5%, argumentando falazmente uno de los grandes patrones del país y el presidente de la republica, que elevar el salario mínimo pone en peligro la generación de empleo y otras tantas mentiras que afirman y que el pueblo debe constatar y tomar conciencia, para decidirse de una vez por todas a hacer la revolución y recuperar su dignidad.

Pero lo mas descabellado de todo esto, es que los salarios de los putrefactos congresistas y los cínicos ministros y otros tantos bellacos incluido el presidente de la republica son treinta y cinco, cuarenta y hasta cincuentas veces mas elevado que un salario mínimo, sin olvidar la patronal privada que es mucho mas elevado, descontando las trampas que hacen unos y otros, para ganar mas fortuna sin declararla o escondiéndola en paraísos fiscales.
Y hablando de impuestos ¿es qué las transnacionales y las grandes y medianas empresas en el país, pagan realmente sus impuestos? Yo no estoy muy seguro y hasta me atrevo a afirmar que lo mínimo de impuesto que se les obliga a pagar no lo pagan o lo pagan a medias y haciendo toda clase de trampas.
Entonces ¿quién realmente coarta, impide o pone en peligro el real desarrollo de la nación y el de su población? Pues no es difícil sumar o restar, multiplicar o dividir cuando queramos comparar los salarios de los potentados con respecto al de los asalariados medios y al de los asalariados pobres que son la mayoría en el país.

Después, estos mismos que se creen dueños del país-y que son una minoría-, se rasgan las vestiduras y salen por sus propios medios de comunicación a chillar y a acusar a los inconformes de terroristas cuando luchan por sus derechos y a hablar de paz, como si la paz no fuera cotidiana y no dependiera de una justicia económica, social y política.
Y para terminar este pequeño articulo de economía, pues economía es saber sumar y restar, se les pregunta a estos potentados, ¿cuanto costara el mantenimiento de los cinco mil hombres y mas, que integraran las fuerzas militares y cuanto costara los aviones y otras maquinas de muerte que se están negociando para continuar con la guerra?

¿Y si esa mortífera decisión no es un peligro para la fomentación de empleos productivos y para el desarrollo de la nación y la de sus habitantes?
¡En todo caso la respuesta acertada y razonable la tiene el pueblo!
* Periodista y Escritor

miércoles, 28 de noviembre de 2012

El ejército colombiano: Peor que un ejército de ocupación




El ejército colombiano
Peor que un ejército de ocupación
Sergio Camargo / Miércoles 28 de noviembre de 2012

El ejército colombiano siempre ha estado conformado desde sus inicios, por desarrapados en su inmensa mayoría y que conforman la soldadesca, y una minúscula minoría de eso que llaman en el mundo de la injusticia, la elite o gente de “bien” en el cómodo nivel de mando.
El ejército en su comienzo conformado por los desarrapados del país, combatió por una causa justa, la independencia. Y contra un enemigo feroz e inhumano como lo fue el imperio español con sus reyezuelos a la cabeza, sin olvidar sus deschavetados curas y obispos.
Contrariamente a ese ejército libertador nacido del pueblo, otro ejército se designó y poco a poco sus objetivos fueron degradándose con el paso del tiempo y siempre compuesto por los desarrapados del país y su flaca elite, se fue corrompiendo, desviándose en su papel sagrado de defender la soberanía nacional y a sus habitantes de posibles peligros externos, para volver sus armas contra sus compatriotas, hasta degenerarse completamente y devenir una institución criminal al servicio de una minoría apátrida y lumpenizada, que se hizo llamar gobierno.

Fueron los años 1830 el comienzo de la decadencia de esta maquinaria de muerte y que lo constatamos hoy día viendo su degeneración total.
Invadido por la ideología conservadora y religiosa que le impidió una progresión acorde con su época y tiempo y la gloria de una institución al servicio de su pueblo y de la patria, el ejército se entregó de lleno al servicio y capricho de los dos inescrupulosos partidos tradicionales el liberal y más cercanamente al conservador, perdiendo completamente su objetivo constitucional y su deber patriota. Y entre furibundos rezos y crímenes de todo genero, se echó en los brazos del imperio estadounidense que comenzó a dirigirlo a su guisa a partir de los años 1900.

El descenso a los infiernos de la institución castrense, no la podemos ubicar solamente en las fratricidas guerras de mediados y fines el siglo XIX y gran parte del XX, fabricadas por los dos partidos tradicionales colombianos, de la iglesia católica y que se saldaron con decenas de miles de muertos pertenecientes a los desarrapados del país, tanto de la institución armada como de inocentes civiles: niños, mujeres y ancianos.
El divorcio del ejército o mejor su enemistad definitiva con el pueblo colombiano, tuvo su epicentro en la primera masacre abierta contra el pueblo y más exactamente contra los obreros de las bananeras en la ciudad de Santa Marta en 1928, cuando por orden de la multinacional estadounidense y con el aval del régimen, el ejército colombiano asesinó a mas de mil quinientos hombres con sus mujeres y niños, por el solo hecho de pedir un aumento en sus salarios y la abrogación de las largas y duras jornadas de trabajo entre otras reivindicaciones.

Cuatro años después, seria el turno para los trabajadores de la petrolera Tropical Oil Company, quienes también se lanzaron a una huelga para pedir mejores salarios, jornadas menos extenuantes y otras reivindicaciones, que fueron respondidas por el régimen y la patronal con asesinatos por parte del ejército, encarcelamientos y hasta deportaciones a otras regiones el país de varios de sus lideres sindicales y hasta pobladores solidarios con la lucha sindical de la región de Barrancabermeja, sede de la compañía estadounidense.
Es precisamente en el año 1929 que intenta nacer de una forma primaria y poco consistente la primera guerrilla revolucionaria que quiso propiciarse como ente contestatario hacia un régimen antidemocrático y represivo, y conformada por socialistas revolucionarios que, no viendo otra forma de lucha, se lanzaron en la creación de un movimiento insurgente para combatir ese régimen bárbaro y dependiente del naciente imperio estadounidense.

Al paso de los años y la terrible represión del ejército hacia los líderes populares y en especial hacia el campesinado, es que surgen las primeras guerrillas de corte liberal, (Autodefensas) las cuales se armaron con el objetivo de defenderse del azote militar.
No sobra recordar que muchos líderes de las guerrillas liberales que dejaron las armas ante las promesas del Estado de velar por sus vidas y atender sus peticiones de tierras y vida digna, fueron cobardemente asesinados por los escuadrones de la muerte (conformados por militares, policías y delincuentes), llamados en la época los pájaros (1935-1955).

Desafortunadamente para el pueblo colombiano y más exactamente para el campesinado, el ejército siempre ha hecho una presencia ‘honrable’ cuando de asesinatos se refiere y no sólo el mencionar nombres de soldados de mando como Cortés Vargas, Rojas Pinilla, Valencia Tovar, Landazabal Reyes, Camacho Leyva, Faruk Yanine Díaz, Rito Alejo del Río, Plazas Vega, Mario Montoya y Mora Rangel entre otros muchos, sería la respuesta al inadmisible y atroz procedimiento militar frente a la población civil, pues como se ha comprobado claramente, la soldadesca ha participado de buen grado y en conocimiento de causa, en las centenas y centenas de masacres y asesinatos en contra del pueblo colombiano. Con lo cual deja sin peso el viejo cuento del ente militar de que: “son una cuantas manzanas podridas, los culpables de ciertos desmanes dentro de la institución”.
Bajo la tutela de las fuerzas armadas estadounidenses, no solo el ejército colombiano ha procedido dentro de la ilegalidad y el crimen, también la aviación y la marina se han sumado en estos últimos treinta años en combatir al ‘enemigo interno’ (sucio vocablo utilizado continuamente por el régimen, para referirse a sus opositores civiles o armados), asesinando niños, mujeres y ancianos en terribles bombardeos y/o ametrallamientos en las cauces o a orillas de los principales ríos el país.

La policía nacional desde luego, no ha sido ajena a este genocidio y pareciera que día tras día se profesionaliza más en los ataques mortíferos contra la población no solo rural, sino citadina también. El ‘valiente’ promotor de esta policía ‘moderna’ y agente privilegiado de los estadounidenses en “el combate contra el narcotráfico” (y otros combates) y catalogado el mejor policía del mundo es Oscar Naranjo, pues no en vano ha sido puesto al servicio del régimen antidemocrático mexicano, por recomendación del patrón del norte.
El ejército colombiano, compuesto en un noventa por ciento de desarrapados, ha sido pues el garante irremplazable en la supervivencia del régimen genocida imperante en Colombia, y no solo practicando la mera y repugnante represión contra la población civil; su papel estelar lo lleva también, al haber pactado con la mafia de las drogas un tratado de no agresión y de partage de las ganancias fruto del comercio de estas sustancias toxicas.
Y es bien conocido que muchos de sus generalatos y coronelitos entre otros de la elite, poseen o han poseído cultivos de coca, laboratorios de procesamiento de cocaína y de tener nexos claros con prominentes narcotraficantes para la comercialización y exportación de la blanca, como también se le conoce en el medio, y para el lavado de activos producto del negocio.

Los escuadrones de la muerte que tanto mal le han hecho al país y tanto dolor han propiciado al pueblo colombiano; también llevan el sello del ejército colombiano, pues sin él, jamás estas bandas criminales no hubiesen podido llevar a cabo centenas de miles de asesinatos, masacres y descuartizamiento de hombres, mujeres y aun niños a lo largo y ancho de la geografía nacional.
Gracias al generoso aporte del ejército y en general de la fuerzas armadas y de policía, en lo que concierne armamento, prendas, comunicaciones, transporte terrestre, fluvial y aéreo y entrenamiento en sus propias sedes, los escuadrones de la muerte o paramilitares, -más candorosamente llamados por la lumpen-oligarquía en el poder, Autodefensas Unidas de Colombia, AUC-, no hubiesen podido subsistir y menos cometer tan atroces y numerosos crímenes.
El ejército colombiano posee también la inapelable potestad de maquillar los torturados, esconder los cadáveres de líderes colombianos y negar a pie juntillas los muertos en su haber y que no son pocos. (Los cadáveres de los revolucionarios Camilo Torres Restrepo y Raúl Reyes son un ejemplo viviente y los miles de ejecuciones extrajudiciales no desmienten el carácter criminal de esta institución.)

Pues bien amigos, y los otros desde luego, esta es una radiografía superficial del ejército colombiano -maquinaria de muerte-, siempre descompuesto y compuesto en su mayoría por desarrapados y el cual recibe honores de los demócratas del mundo, por ser uno de los pilares de la democracia colombiana.
Háganme ese favor.

Agencia Prensa Rural

viernes, 19 de octubre de 2012

DEBATE: El regimen - las FARC - y los yanquis

Sanrtos no promete paz, sino más guerra, si el proceso de paz no se hace a su manera





Sergio Camargo
Periodista y escritor

Mi más profunda convicción y mi deseo más sincero, es el de que se logre en nuestra Patria Colombia una Paz Real y Duradera, con Justicia Social, Dignidad y Soberanía.

No es la primera vez que se dan o que se inician “diálogos” de paz, entre una parte de colombianos disidentes u opuestos al régimen genocida colombiano. Pues la historia nos cuenta y da cuenta de un sin numero de veces en los cuales se ha intentado conciliar y reconciliar a todos los colombianos y colombianas para lograrse una vivencia en paz, compartiéndose las riquezas, distribuyéndose las ganancias, sin acaparamiento del poder y un progreso para todos sin exclusión.

Pero todo esto ha sido un mero sueño, ya que la realidad de hoy en día, nos muestra un país desbaratado, con una corrupción a todo vapor, una desigualdad cabalgante y casi imparable, narcotráfico pujante, narcoparapoliticos en el poder y libres de toda culpa, una criminalidad campante, unas fuerzas armadas con acciones peores que las de un ejército de ocupación, niños y mas niños muriéndose de física hambre o por falta de atención medica o abandonados a su suerte a causa de la pobreza extrema de las mayorías, mas de doce millones de ciudadanos desplazados y desterrados adentro y fuera del país, movimientos insurgentes obligados a armarse, escuadrones de la muerte al servicio del puñado de ricos dueños del régimen-disque democrático- y paremos de contar por que la lista es larga. Es decir a falta de verdaderos diálogos vivimos una horrible pesadilla.

Y todo lo anterior es producto de esa falta de dialogo real y sincero por parte de la clase dominante que después de mas de ciento noventa años, se apoltrono en el poder y que a base de mentiras, manipulaciones y guerras se ha mantenido ahí, estática, solo viendo como su poder y fortuna se acrecientan con la ayuda y el aval de la potencia militar mas grande del planeta, los Estados Unidos y quienes también se han beneficiado de nuestras riquezas y de nuestra  debilidad en tanto que pueblo, en tanto que nación.

El régimen colombiano no sabe Dialogar, este régimen sabe imponer; este régimen no desea distribuir las riquezas, sabe como acapararlas; este régimen no quiere compartir el poder, lo tiene amarrado, encadenado a sus intereses; a este régimen no le conviene la paz, vive de la guerra y reina dividiendo a las mayorías; este régimen jamás ha hablado con la verdad, le encanta mentir y sabe muy bien manipular; este régimen aborrece la justicia, le teme por que si existiese de veras, estarían ellos tras las rejas; este régimen no acepta una soberanía total, le huye, sino quien los defendería y dotaría de armas; este régimen genocida no ama a su pueblo, lo asesina impunemente por un si o por un no.

Los “diálogos” que comienzan y -comienzan mal-, entre el régimen genocida colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo-, han sido anunciados con bombos y platillos por propios y extraños, pero desafortunadamente se dan dentro de un contexto de guerra sucia; el régimen sigue bombardeando y asesinando civiles, negándose a decretar una tregua, como lo han sugerido los miembros de las FARC y encarcelando periodistas y lideres populares acusados de pertenecer al movimiento insurgente sin pruebas y con montajes dignos de una justicia parcializada y vengativa. Se sigue persiguiendo a los movimientos de izquierda y se prevé su aniquilamiento como paso con la Unión Patriótica. El régimen le teme a la batalla de ideas.

En los supuestos diálogos, el régimen ha nombrado a personajes tatuados en la frente con sangre de inocentes compatriotas asesinados cobardemente, mientras la cobarde prensa afín al tirano régimen, continua con su campana de desprestigio del movimiento revolucionario en armas y promueve por todo lo ancho y largo de la geografía nacional, un alzamiento “popular” contra las FARC, acusándolas de continuar con la retención de delincuentes de cuello blanco, narcoparapoliticos y militares, a lo que esta prensa llama secuestrados y repiten la propaganda del régimen de que las FARC son narcotraficantes y reclutadores forzosos de menores y, en compañía de ONGs de corte fascista y grupúsculos mafiosos, convocan a supuestas victimas de la guerrilla, algo que no realizaron en contra de los escuadrones de la muerte años atrás y causantes de mas de doscientos mil asesinatos y millones de hectáreas de tierras robadas. Mentiras bastante nocivas para el logro de acercamientos y posibles acuerdos entre las dos partes.

Por su parte las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia siguen apostándole a la Paz con Justicia Social, continuando en su lucha armada y esperanzadas en que esta vez el gobierno de turno, no mienta ni manipule como es su costumbre y como lo ha hecho en todos los “diálogos” que se han entablado con grupos o movimientos disidentes desde hace mas de un siglo y medio. Según su máximo jefe el comandante Timoleón Jiménez, la guerrillada (mujeres y hombres que componen el movimiento revolucionario) esta unida tanto en la guerra como en los diálogos que sus lideres comenzaran en Oslo, Noruega y proseguirán en la Habana, Cuba. Las FARC lo han dicho y los repiten, sus reivindicaciones no son a titulo personal ni de grupo, algo que el régimen no esta presto a escuchar.

Para terminar, yo no creo tampoco en la sinceridad del imperio estadounidense, quien es el verdadero piloto a distancia de este encuentro entre el regimen y la guerrilla. Los motivos o las razones sospecho yo, que se deben principalmente a la crisis de la dictadura capitalista y al deterioro de la maquinaria militar puesta en acción hace diez años, para aniquilar a la insurgencia sin los resultaos esperados. Llamar a la insurgencia a “dialogar”, mientras se reestructura la maquinaria militar, mientras se hecha mano de toda la inteligencia técnica y humana para localizar a todo el secretariado de las FARC y principales jefes, para su posterior liquidación, y apaciguar el creciente descontento popular hablándole de paz, aunque sin pan ni trabajo, seria una posible estrategia de los yanquis y el régimen para sortear una crisis que golpea a todos los regimenes del sistema dictatorial capitalista. Esto es lo que se llama ganar tiempo.

Los yanquis no dan puntada sin dedal y seria ingenuo pensar, que ellos estarían dispuestos a sacar del país sus mas de cinco mil soldados, asesores técnicos, agentes secretos y/o espías y a abandonar sus siete bases militares que ya son nueve y mañana quince o veinte, por que no? Pues dejar socializarse a los países suramericanos, eso jamás! O dejar a su suerte a esa lumpen –oligarquía, que tanto le ha servido por décadas y que no ha pestañado en aprobarle y ayudarle en sus aventuras criminalo-militares en todas partes el mundo. Imposible

La historia nos enseña que el imperio yanqui y el régimen colombiano no saben dialogar, ellos saben muy bien imponer….


18 octubre 2012



jueves, 11 de octubre de 2012

Los amos de la Maldad. Por Sergio Camargo




Sergio Camargo, periodista y escritor


Eso que llaman hoy en día «La Crisis », no es mas que el fruto de lo que esta sociedad ha venido sembrando y cosechando, sembrando y cosechando durante estos últimos cien años. 

El egoísmo extremo, el sálvese quien pueda, la inacabable elección de corruptos en los estados, la adoración al dinero -pues no posee olor-, la adulación de súper hombres y súper mujeres de todo tipo y toda laya, bajo el ropaje de estrella o modelo social, político y aun, económico y la imposición de la mentira por verdad no tiene par.

Encaja esto, con la gran estupidez de la mayoría de creer poder devenir como sus propios ídolos de fango, llenos de riqueza y veneración y opuesto al valor humano, es la encrucijada más peligrosa y casi irreversible que pueda sufrir esta sociedad enferma y al garate. 

Los talibanes o pontífices de la barriada opulenta y apestosa, hacen creer que la crisis es meramente económica.
 ¡Pero no! Pues lo cierto es que se extiende a los confines de lo humano, allí en donde verdaderamente hace daño, hace mal mal, es destructora, pues al fin y al cabo, el Dios dinero es una invención del hombre en su mas infinita estupidez, ya que su cerebro o su inteligencia no le dan para mas. Cuantificar los valores humanos ha sido su perdición.          

Ricos y pobres han perdido el horizonte, han perdido el juicio, aunque sus caminos son totalmente opuestos. Ya que los primeros, con sangre ajena hacen sus debates de como adquirir mas fortuna, de como apabullar mas a su semejante, mientras que el segundo entrega su sangre creyendo no tener otra solución y en ocasiones ofrenda la de su vecino, para no ser el ultimo en la fila de los que esperan réditos infames del poderoso de turno.

 Y al mismo tiempo el uno y el otro escupen sobre una minoría, al fin y al cabo minoría, que no sometida, siempre ha luchado contra esa infamia mayor, que ha combatido contra esa crisis permanente pagando con su existencia, un precio bastante elevado para el genero humano.

La maldad tiene nombre y en primera línea esta una minoría, los que atornillados a sus sillones en fino cuero y oro, ese oro mancillado, dan quedas ordenes para aplastar grandes bancos cuando conviene y crear otros para no perder la costumbre, estos apoltronados en sillones prestados, pero de los cuales se han adueñado sin rubor, siguen pidiendo gentilmente fabricar mas bombas y planificar otras guerras para que todo siga igual, para que nada cambie y, yace mas de cien años perdura este cuento.     

Entre tanto la mayoría jubila y los aplaude locamente, como sino comprendiera ese lenguaje de aniquilamiento humano y hace corrillos para formar sus anillos de seguridad y hace corrillos para serviles sin pestañear y hasta se convierten en manada para hacer prosperar sus bancos y conforman incesantes y enajenados ejércitos para hacer estallar sus bombas por do quier. Los que mas, hacen gavillas con matracas para atacar a los descontentos.  
Las democracias se lavan las manos ante la muerte por física hambre de niños mujeres y ancianos o simplemente les obsequia bombas inteligentes, mientras que los dueños de ésta,  brindan con jolgorio y champaña la buena salud de sus potentados negocios. Las mayorías se ahogan en su extrema miseria.      
 
La crisis no esta en los bancos, ni en los billetes con monetario valor, ¡no!
La crisis esta en ese ejército humano que no sabe para donde va…
Y rehúsa detenerse para aprender como tomar el buen camino.
El ejército humano esta perdiendo la razón… rehúsa tomar un respiro…