jueves, 11 de julio de 2013

Tiempos de guerra, tiempos de Paz. Allende La Paz, Cambio Total




Allende La Paz, Cambio Total.

Dicen los abuelos que « todo tiene su tiempo ». Hasta la muerte. Y ello pareciera ser cierto si contemplamos el escenario nacional. Aunque a decir verdad un tiempo se superpone al otro y opaca al primero.

La guerra ha tenido su tiempo. Desde 1948 hemos soportado la guerra y sólo en cortos intervalos hemos tenido los « tiempos de Paz ». La guerra ha sido adelantada desde el Estado contra el pueblo. Ello ha significado sufrimientos y dolor, violaciones de derechos humanos por el Terrorismo de Estado de la DSN, ausencia de políticas en favor de las mayorías, además de 500.000 víctimas y más de 5,6 millones de desplazados en todo el territorio nacioanl, convirtiendo a Colombia en el primer país del mundo productor de desplazados.

Todos los presidentes han ganstado ingentes cantidades de pesos y dólares para aceitar la maquinaria de guerra. El resultado militar ha sido el nacimiento y fortalecimiento de las FARC, hoy FARC-EP, y la derrota de cuanto plan militar les han puesto enfrente para acabarlos. El resultado político ha sido la más estruendosa derrota política porque hoy estamos viendo a las FARC-EP sentada en la Mesa de Conversaciones de La Habana presentando y discutiendo propuestas políticas de solución dialogada al conflicto interno.

Se dice que todo aquel que se embarca en una aventura guerrerista debe tener como norte la Paz. No ha sido así en Colombia. Los agenciadores del estado solo contemplaban una única alternativa: la derrota de las fuerzas insurgentes armadas populares. Por ello, los vemos « dando palos de ciego », erráticos, y el « ciego » de las FARC, Jesús Santrich, dando palos de vidente, viendo muy bien a dónde van.

Igualmente se dice que subterráneamente a la posición oficial, propagandizada ésta por los medios de comunicación en poder de la oligarquía, va naciendo y creciendo una nueva corriente, opositora si se quiere, que lucha por la Paz. Ha ido emergiendo toda una gama de luchadores por la Paz, incluso algunos desde la orilla oficial. Y se ha ido dando lo que se llaman los « amigos de la Paz », que han ido elaborando toda la teoría que sustenta la salida política al conflicto interno.

A pesar de la guerra en que la oligarquía ha sumido a nuestro país son los tiempos de la Paz. Tiempos de Paz que han pasado por las acciones militares de las FARC-EP que han obligado al estado y su gobierno a sentarse en la Mesa de La Habana. La voz de la Paz no puede acallarla el ruido ensordecedor de la guerra. Los disparos de la fusilería y el estruendo de las bombas ha encontrado un pueblo gallardo que no sólo enfrenta la agresión militar, sino que adelanta acciones por la salida política al conflicto, que lucha por la Paz.

Ahí están los Colombianos y colombianas por la Paz, la Marcha Patriótica, la U.P. remozada por un acto de justicia burgués, y naturalmente las FARC-EP, creando a golpe de lucha espacios para ambientar la paz de nuestro país. Ahí están los campesinos, los indígenas, los obreros, los estudiantes, las mujeres, los habitantes de las barriadas, los teatreros haciendo su trabajo, en fin, el pueblo mismo luchando por la Paz. 

Evidentemente que todos quieren ahora montarse al « tren de la Paz » con la pérfida creencia que ellos le darán la dirección que a ellos les interesa. Nada más falso. Nuestro pueblo sabe que « esos » cuando se den cuenta de que no pueden conseguir sus objetivos se lanzarán del tren en movimiento.
 El pueblo sigue adelante hasta la consecución de sus objetivos, la paz con justicia social.


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Publicado por Blogger en CambioTotalRevista el 7/11/2013

Cero en historia. Por Marta Ruiz, Revista Semana





OPINIÓN / Ganó Uribe porque los luchadores sociales no aparecen en la historia oficial de Colombia.

En la última edición de la revista Arcadia el editor Benjamín Villegas cuenta una anécdota muy reveladora: En una ocasión le ofreció a uno de los emporios de las telecomunicaciones que financiara la publicación de los cinco tomos de la obra de Alberto Lleras Camargo, para lo cual se reunió con una alta ejecutiva de dicha empresa, quien, sin pestañear, le preguntó: “¿Y quién es Alberto Lleras?”

Tristemente, los colombianos tenemos un precario conocimiento de nuestra historia y grandes distorsiones sobre ella. Eso fue lo que salió a flote en el concurso el Gran Colombiano, de History Channel, hace dos semanas. 

Hay quienes se rasgan las vestiduras porque ganó Álvaro Uribe. Suponen, no sin razón, que el expresidente prendió su maquinaria de propaganda. Pero yo creo que hay otras razones por las que Uribe se impuso. 

Ganó Uribe porque otros colombianos más grandes que él murieron baleados antes de ser haber podido demostrar su grandeza. Son los casos de Jorge Eliécer Gaitán y Luis Carlos Galán. Y porque, a diferencia de México, no tenemos un Benito Juárez; y a diferencia de Estados Unidos, carecemos de un Lincoln. Y quienes han intentado cambios de fondo, como López Pumarejo y Carlos Lleras Restrepo, siempre se encontraron tipos parecidos a Uribe, prestos a destruir su obra.

Ganó Uribe porque es hombre y macho. En un país donde se ha vuelto normal maltratar a las mujeres, llamarlas “mujerzuelas” en la tribuna pública, es apenas natural que aparezcan apenas tres de ellas en una lista de 20 colombianos: Shakira, Mariana Pajón y la Pola. Porque en la historia este país se ha encargado de borrar la huella, por ejemplo, de las sufraguistas. Ni siquiera la Madre Laura, nuestra única santa, entró a hacerle competencia.

Ganó Uribe porque los luchadores sociales no aparecen en la historia oficial de Colombia. Hay quienes piensan que Benkos Biohó y Quintín Lame son apenas nombres de frentes guerrilleros, y no los precursores de los derechos de los negros y los indios, que por cierto también son grandes y colombianos, a pesar de que no aparecen en la lista de History.

Ganó Uribe porque muchos piensan que Bolívar es chavista. Y porque la clase dirigente nunca ha mirado a nuestros próceres con respeto. El presidente Santos, por ejemplo, no quiere emular a Nariño ni al mariscal Sucre. Sueña, según dicen, con ser el Churchill de Latinoamérica.

Ganó Uribe porque en Colombia la gente apenas lee un libro al año, y es posible que muchos no sepan ni qué es un premio Nobel, ni que Gabo es el único de este país que lo ha ganado por una obra magnífica.

Ganó Uribe porque sus votos son de la derecha, que se regodea en los odios y carece de humor. No podían votar por Jaime Garzón.

Ganó Uribe porque este país es precario en símbolos que lo cohesionen. Porque tenemos una educación de pésima calidad y porque el relato de Nación que exhiben los medios es el de la violencia. Y Uribe encaja perfectamente en él.

Y, finalmente, ganó Uribe porque en la lista no estaban los colombianos más populares, que son los narcos como Pablo Escobar. Que por cierto, sin haber sido postulado, obtuvo varios votos. 

A lo mejor si el patrón del mal hubiera competido, Uribe habría tenido que conformarse con un modesto segundo lugar.

martes, 9 de julio de 2013

La democracia colombiana es una vergüenza, Santos. Por Timoleón Jiménez, comandante de las FARC-EP

El abandono estatal en la región de Catatumbo no incluye a las Fuerzas Militares. Así es toda Colombia.




Por Timoleón Jiménez, Comandante de Estado Mayor Central de las FARC-EP


Timoleón Jiménez
08/07/2013 / Por encima de las divergencias de opinión y enfoque, una ojeada a la prensa nacional permite formarse una idea del país en que vivimos. El 6 de julio, por ejemplo, reviso la relación periodística del día anterior y no puedo menos que intentar un breve comentario al respecto. Por razones obvias, prefiero las noticias relacionadas con el conflicto colombiano y la paz.

Bajo el titular Condenan a tres militares a 32 años de prisión por falso positivo, leo sobre el fallo de un Juzgado de Medellín contra el capitán John Alexander Sandoval Díaz, el subteniente Edwin Leonardo Tora Ramírez y el cabo Carlos Medardo Cuesta Pizarro. Por encima de la versión oficial sobre los hechos del 18 de mayo de 2004, primaron los testimonios en el sentido de que las víctimas fueron apartadas, golpeadas, acusadas de guerrilleros y acribilladas en cercanías de la finca en la que trabajaban en Ituango, Antioquia.

También leo que el actual embajador de Colombia ante los Estados Unidos, ha sido denunciado penalmente por la adquisición fraudulenta de 40.000 hectáreas de tierras baldías en el Vichada, destinadas a convertirse en ingenios azucareros, y que su firma de abogados Brigard y Urrutia es investigada por el Consejo Superior de la Judicatura por los mismos hechos, que judicialmente han sido tipificados como asesoramiento ilegal, falsedad en documento privado y estafa.

Encuentro que funcionarios de la Defensoría del Pueblo acompañaron la salida de seis familias del municipio de Valencia, Córdoba, con el fin de salvaguardar sus vidas e integridad personal. En total se trató de 34 personas, entre ellos 22 menores. Todas eran familiares de un líder reclamante de tierras que fue asesinado en días pasados. Fueron acompañados también por funcionarios de la Misión de apoyo al Proceso de Paz de la OEA (con los paramilitares) y la Policía Nacional.

La llamada crisis del Catatumbo, originada por las protestas del campesinado, es objeto de diversos informes. Por una parte, el Viceministro de Trabajo José Noé Ríos advierte que el gobierno está listo para sentarse a conversar, siempre que los labriegos levanten el paro que realizan.

Por su parte, el Vicefiscal General de la Nación, Jorge Fernando Perdomo, explica que determinará si se han presentado hechos ilícitos en la movilización. Su intención es manifiesta: La fiscalía está valorando información para… ver si algunas personas que participan en estas marchas pueden ser objeto de alguna medida o acción judicial.

Dicha noticia se relaciona con la titulada Por protestas en el Catatumbo, Santos cita a reunión extraordinaria. En ella se indica que el Presidente convocó al mininterior y al viceministro de defensa para discutir la situación que se vive en la región del Catatumbo. Y se aclara que La decisión del mandatario de pedir ‘cuentas’ se da luego de conocerse que uno de los líderes de la protesta, César Jerez, fue relacionado con las Farc.

Juan Diego Restrepo, con el titular La del Catatumbo, una triste historia, escribe para Semana Online una crónica en la que resume el viejo conflicto. Y subtitula: Ante el fracaso del Estado en la región del Catatumbo, a las autoridades solo les queda estigmatizar la protesta campesina y sus justas peticiones.

En eso coincide con Leonardo León, quien escribió para Prensa Rural una nota titulada En defensa de César Jerez. Es probable que la clave del asunto se halle en el último párrafo de su artículo, que dice: Esperemos que la Mesa de Interlocución y Acuerdo llegue a feliz término, que el poder militar y el poder mediático cesen sus acciones de odio contra el campesinado y que la zona de reserva campesina para el Catatumbo sea una realidad para frenar la gran minería y el latifundio en beneficio de las comunidades que sólo quieren vivir en paz.

Pasando al tema de la paz, reseño el artículo de fe del periodista Enrique Santos Molano en el diario El Tiempo,Una paz para mascar. De manera serena, describe el actual proceso así: Lo que hay en La Habana no es una charla cordial de amigos alrededor de unos tragos y sobre temas en los que no necesitan discutir, porque están de acuerdo. Es una conversación entre enemigos, que tienen cada uno su punto de vista, que defienden sus respectivas posiciones, y que en medio de sus divergencias intentan conciliar un acuerdo…


Y remato este largo resumen con el titular del diario El Espectador: FARC plantean que Ejército y Policía sean fuerzas para la paz. La guerrilla insta a la celebración de ese debate nacional.

Falsos positivos probados, seguramente objetos de apelaciones y demás recursos, con pleno respaldo de las instituciones militares y el Estado empeñados en probar a ultranza la inocencia de sus leales tropas. La legalidad violada abiertamente por cuenta de sus más preclaros representantes en el campo internacional, por cuenta de la codicia generada por la locomotora agroindustrial. La misma que consigue, por encima de la ley de víctimas y de restitución, que ahora, con apoyo humanitario oficial e internacional, continúen los desplazamientos forzados en el país.

Videos y fotografías que circulan, permiten observar la desbandada masiva provocada por el Ejército Nacional y la Policía, tras emplear sus armas de fuego contra la marcha campesina en Ocaña. Dos muertos y nueve heridos a bala no significan nada para el Estado colombiano porque se trata de campesinos humildes. En cambio urge investigar y judicializar a sus líderes. O mandarlos matar, si es posible. Esa, ni más ni menos, ha sido la causa del conflicto armado interno.

La misma lógica con que se exige a los campesinos levantar el paro para entrar en conversaciones, nos exige a nosotros desmovilizarnos primero para hacer política. Lo acordado con los campesinos siempre ha sido incumplido, al tiempo que a nosotros siempre nos han cerrado violentamente la vía de la política abierta. Si los de abajo exigimos que los gobernantes cambien su modo de relacionarse con nosotros, tan solo obtenemos que crezca la hilaridad de los poderosos y su prensa.

La terminación del conflicto y la paz no van a ser producto de conciliábulos entre gobierno y guerrillas en el exterior, sino el producto de profundas transformaciones en la vida colombiana. Definitivamente el modelo de democracia que defiende la oligarquía de este país, no va más. Quedó claro en el Foro sobre Participación Política, lo exigen la serie de paros y protestas anunciados, lo atestan 49 años de lucha armada continua, lo certifican las miles y miles de vidas ahogadas en sangre.

Se puede leer en las noticias. El modelo de imposiciones e intolerancias se ha agotado. La democracia colombiana, por encima de los discursos, es una vergüenza, Santos. Vamos a cambiarla.

Timoleón Jiménez
Comandante de Estado Mayor Central de las FARC-EP



Pensamientos y opiniones europeas sobre los diálogos de paz FARC-EP/Gobierno de Colombia. (II entrega)



 

“Sí los colombianos apoyan, el proceso de paz irá al final”

“La izquierda europea tiene un deber de solidaridad con el proceso de paz colombiano”


http://www.lecourrier.ch/ Benito Pérez, Codirector jefe de Redacción del Diario Le Courrier de Ginebra, Suiza, especializado en temas Latinoamericanos.

Por Eliecer Jiménez Julio, Ginebra, Suiza*


Para Benito Pérez uno de los más reconocidos periodistas suizos especializados en los temas latinoamericanos en Europa, existen dos visiones sobre lo que está ocurriendo en La Habana, Cuba con relación a los diálogos de paz que llevan a cabo el gobierno colombiano y la insurgencia de las FARC-EP. La primera visión para los que siguen con interés el tema Colombia se entiende que está ocurriendo algo histórico y que la situación allí es muy interesante y ese diálogo es visto por esta gente como un momento clave.



“Yo creo que el público europeo en general también militante pero que no conoce muy bien Colombia no se dan cuenta del momento que vive ese país en términos políticos, de los diálogos de paz, también en términos sociales que está muy fuerte allá, pienso que no hay conciencia en gran parte de la población europea sobre lo que está ocurriendo allí”. Para el periodista y analista Benito Pérez es muy difícil establecer las causas de este “desinterés” y para el existen diversas situaciones:



El comunicador dice “durante muchos años hubo una propaganda muy fuerte de parte del ex presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez, diciendo que en Colombia hay un gobierno democrático y que está luchando contra terroristas y narcoterroristas etc. Y esa versión entró en la cabeza de los europeos, los políticos recibieron a Uribe como un héroe, los medios de comunicación dieron esa visión y la gente no entiende muy bien porque de repente hoy estamos hablando de un proceso de paz cuando no había guerra, difícil de entender cuando se está siguiendo la actualidad de lejos, cuando no había guerra y había un problema de policía de terrorismo y ahora estamos hablando de diálogos de paz, la gente no entiende bien lo que está ocurriendo; pero para la gente que sabía que en Colombia había un conflicto armado interno, estos diálogos de paz que se están dando se entiende como un momento histórico muy importante”



Para el periodista helvético, Codirector jefe de Redacción del Diario Le Courrier de Ginebra, Suiza, especializado en temas Latinoamericanos. “los diálogos de la Habana, tienen muchos intereses, el primero es que viene en un momento muy favorable, donde América Latina está buscándose un camino alternativo, propio, de unidad y donde los regímenes democráticos se han fortalecido en casi todo el Continente con excepción de Paraguay y Honduras y queda discutido claro en Colombia, creo que eso lo entendió la burguesía colombiana, lo entendió también la izquierda colombiana, los dos consideraron el momento propicio para ir adelante con sus objetivos, claro está que son objetivos diferentes, pero para cada uno tiene razones de pensar que es el buen momento.



Para la burguesía, porque es un momento de integración, momento donde la economía pide colaboración con los países alrededor, pide crecer y claro para eso la guerra estorba y para la izquierda porque da más garantías un proceso de paz y cuando tienes democracias alrededor de Colombia que observan lo que está ocurriendo, masacres del tipo de la Unión Patriótica, hoy parecen imposible y además de ver los movimientos sociales obtener victorias en los países vecinos, obtener gobiernos etc da mucho impacto a la vía democrática y yo creo que la izquierda colombiana quiere normalizarse y ganar en democracia, entonces yo creo que los principales actores del conflicto tienen cada uno intereses en ir a la paz, exceptuando los sectores más arcaicos de la derecha colombiana ligados a los paramilitares son los que no están interesados en la paz”.



Quisimos conocer la visión del periodista Benito Pérez, en cuál podría ser el interés de Europa en el proceso de paz FARC-EP/Gobierno y los beneficios que esto les reportaría a los europeos, el comunicador respondió:” Los intereses para los europeos son diferentes, yo diría que la izquierda europea tiene un deber de solidaridad con el proceso de paz , tiene un deber de hacer algo para acabar con esta guerra que viene desde el año 48 que es un drama para los colombianos y también tienen el deber de ayudar los mismos colombianos de construir un país más justo y no solo parar la guerra”.



“Pero por otro lado los intereses de las multinacionales europeas no son exactamente las mismas tiene también interés para poner pie en Colombia, que hasta ahora es más el paraíso de los Estados Unidos que de Europa y una situación de paz podría ayudarles a las multinacionales a trabajar más fácil en Colombia; a pesar que los intereses de los países europeos no son todos iguales”.



Referente a cómo puede traducirse la solidaridad de los europeos con el proceso de paz en Colombia, el experto periodista suizo nos dijo: que “es un poco complicado porque la primera cosa es la información y aquí en Suiza tenemos muchos militantes que hacen muy buen trabajo de información y estamos bien al tanto de lo que ocurre en Colombia, la dificultad está en tocar los grandes medios de difusión, pero la solidaridad suiza hace un gran trabajo así sea para denunciar las actividades de las multinacionales, de los paramilitares en Colombia y explicar lo que hoy está pasando con la esperanza del proceso de paz debe ser ayudado por los países europeos, pero es verdad que el movimiento social globalmente en Suiza y Europa se interesa poco por lo que está ocurriendo en Colombia y es una pena porque es una situación importante, es un país importante que vive una guerra muy larga y que necesita de nuestra solidaridad” .



Referente a los diálogos de la Habana entre el gobierno y las FARC-EP, el periodista de Le Courrier, Benito Pérez dijo que se mostraba más optimista que nunca, “jamás pensé o había imaginado que las cosas se pondrían tan favorables en poco tiempo, no estoy minimizando, se que los problemas son muy grandes, la visión que tiene la insurgencia y gran parte de los colombianos y la visión que tiene la burguesía colombiana no es la misma, los intereses no son los mismos y que hay experiencias pasadas muy complicadas de cómo acabar una confrontación armada interna y que no fueron muy favorables como en América Central, sé que hay dificultades, pero hay un contexto internacional y nacional también con un movimiento social que parece más fuerte que desde los años 90s. Por lo que hay elementos que parecen enseñar que hay un camino posible de cara a la paz y que ahora va depender bastante de cómo la población colombiana se vuelque o no con el proceso de paz”. El analista insistió en que “la presión internacional es muy importante, pero lo primero son los colombianos, si los colombianos apoyan el proceso, el proceso de paz irá al final”



El comunicador suizo Benito Pérez, director de redacción del diario ginebrino de izquierda Le Courrier, sin atreverse a dar una recomendación a los delegados de paz de las FARC-EP en La Habana, expresó que” ellos las FARC-EP lo están haciendo muy bien, tomando el tiempo de tratar las cosas a fondo y con buena voluntad, pero lo que querríamos todos aquí en Europa es tener más información sobre lo que se está discutiendo, sabemos de las complicaciones de informar, el secreto y hasta el bloqueo que hace difícil la comunicación, pero es necesario que sepan de lo importante de dar a conocer a los europeos lo que ocurre allá, para no olvidar”.



Finalmente y como resultado de esta entrevista el Diario Le Courrier y el capitulo Europa del Observatorio de DDHH Paz y Conflicto “Alfredo Correa D’ Andreis” Universidad Distrital de Bogotá realizará a mediados de septiembre en Ginebra, Suiza, un conversatorio sobre Las Luchas sociales y los diálogos de paz en Colombia con participación de todos los interesados en el tema. 

*Observatorio de Derechos Humanos Paz y Conflicto “Alfredo Correa D’ Andreis” Universidad Distrital de Bogotá-Capitulo Europa –Suiza.




La rebelión de las periferias: Guapi afro alza su voz. Por Horacio Duque.




La periferia colombiana está que arde. Las poblaciones marginadas están agotadas de tanta mentira y engaño de los políticos liberales y conservadores. Viven en el abandono total y las instituciones centrales del Estado se encuentran de espaldas a su drama permanente. Y eso que hablan de Prosperidad Democrática y paraísos sociales que solo existen en la imaginación del Príncipe de Anapoima, el señor Santos
No hay vias. El Estado no funciona. Las basuras asfixian a los pobladores. Los sueldos no se cancelan a los empleados públicos. Los maestros no reciben su paga. Los hospitales están abandonados. los Alcaldes se encuentran ausentes porque se dan la gran vida en las ciudades capitales y la violencia es una plaga cotidiana, con las consecuencias sabidas de desplazados, muertos y desaparecidos, que golpean a los más pobres y vulnerables.
Es exactamente el cuadro social, político y humano del municipio de Guapi, en el departamento del Cauca, Costa Pacifica central, donde viven 33 mil colombianos, la mayoría afrodescendientes que han trabajado por años en las minas, la pesca y la agricultura.
Guapi, milenario asiento de los indios Guapies, es escenario de una importante protesta de 1200 habitantes que se cansaron de la negligencia de las autoridades centrales y de la violencia que afecta su zona rural y urbana.
Desde hace 10 días se realiza allí un paro que exige arreglo de las vías, renuncia del Alcalde Yarley Ocoro, un politiquero que abandonó su ciudad porque se la pasa todo el tiempo en pachangas y frivolidades en Cali, departamento del Valle del Cauca, desatendiendo las demandas y necesidades de los habitantes del municipio. Ademas, los integrantes de la Asociación Coconuco, que reúne a los Consejos Comunitarios de la región, demandan la construcción de las obras de saneamiento y el manejo adecuado de las basuras.
También denuncian la feroz violencia que asola las veredas y los barrios de la localidad.
Se alza la voz olvidada de los afrodescendientes del Pacífico colombiano que tomaron la determinación de organizarse para luchar por sus derechos fundamentales y por la paz.
Así que no es solo el periférico Catatumbo el que se moviliza con su justo pliego de peticiones. Crece la audiencia.

La rebelión de la periferia: Arauca reclama se cumplan pactos. Por Horacio Duque.


Río Arauquita, río fronterizo entre Venezuela y Colombia


En el departamento de Arauca, fronterizo con Venezuela, donde viven casi 400 mil colombianos, una de las principales regiones petroleras del país, se adelanta un bloqueo de carreteras por miles de campesinos y trabajadores.

El detonante es el incumplimiento, por parte del gobierno del señor Santos, de los pactos firmados el pasado mes de febrero, a raíz de otro paro cívico departamental, ocasionado por múltiples problemas sociales, económicos y en las carreteras de la zona.

Santos se comprometió a realizar una inversión cercana al billón 700 mil millones de pesos que se ejecutaría mediante un contrato/plan anunciado con bombos y platillos por la prensa oficialista.

Pero al día de hoy las cosas siguen igual y empeorando.

Desde ayer se bloquean carreteras en Tame, Saravena y Fortul, ubicados en el centro de la región.

De igual manera, los huelguistas están expresando su solidaridad con el Catatumbo, afectado por una gravisima situación sociopolitica a raíz de la arremetida violenta gubernamental y sus fuerzas policiales que han matado, herido y desaparecido campesinos integrantes de la protesta que exige la legalización de la Zona de Reserva Campesina, el respeto a los Derechos Humanos y el control de la locomotora minera que destruye la naturaleza.

Se propaga la insurgencia en la periferia del Estado nacional y su eco ya se siente en el Centro del país, pues Bogotá está preparando una gigantesca movilización para finales de Julio, con Asambleas ciudadanas en las 20 localidades en que se encuentra dividida la ciudad, para llegar a una huelga general que exija el respeto por el programa de la Bogota Humana que se ejecuta por el gobierno distrital, para superar la segregación social y la defensa del patrimonio público asediado por mafias criminales del neoliberalismo.




domingo, 7 de julio de 2013

Catatumbo: Estigmatización, criminalización y muerte. Por Horacio Duque.

Catatumbo, una región totalmente militarizada




Ante la contundente movilización del campesinado del Catatumbo, el cual protagoniza una amplia acción social desde hace ya casi un mes, sustentada en un justo y adecuado pliego de peticiones sociales, económicas, políticas, culturales y ambientales, la respuesta del gobierno nacional en cabeza del señor Santos ha sido un desatino absoluto.

La actitud de la Casa de Nariño no es diferente a la clásica postura de todos los gobiernos de la oligarquía frente a la movilización social y popular. Menudean las mentiras, el desgaste, la manipulación, la represión y la más descarada violencia contra los campesinos. Ya van 4 muertes a manos de la policía, muchos heridos y encarcelados.

Sin duda, esta movilización campesina en el Catatumbo es un hecho social y político extraordinario. Histórico, se podrá afirmar, sin exageración.

Que 12 mil campesinos, hombres, mujeres y jóvenes,  de una población de casi 200 mil habitantes realicen un despliegue de las proporciones vistas, no tiene muchos antecedentes en la historia colombiana y latinoamericana  Basta hacer la comparación con las recientes manifestaciones del Brasil, una nación de casi 200 millones de habitantes, que despegaron con pequeñas concentraciones de 2000 personas, hasta llegar al millón registrado en los eventos más cercanos.

La organización y la potencia de este movimiento reside en la justeza de sus exigencias. Desde luego, en el alto nivel de conciencia de dicha subjetividad agraria y democrática, conformada en la lucha y el trabajo heroico de líderes muy probados.

Son diversos los aspectos de este movimiento sociopolítico que deben ser analizados. Por ahora solo me interesa destacar la posición del gobierno del señor Santos frente al mismo.

En principio, prevaleció el desconocimiento y el menosprecio por la lucha campesina. Se jugó al desgaste y a la muerte de la acción rural.

Pero dada la envergadura de la protesta, de las manifestaciones y de la eficacia de las formas de lucha utilizadas, se recurrió a una feroz carga de violencia con grupos especiales de la policía, del ESMAD (Escuadrón antidisturbios) para masacrar la protesta. Fruto de tal acción terrorista policíaca fue la muerte de varios campesinos, ultimados por tiros de gracia de francotiradores apostados en lugares estratégicos de Ocaña y Tibú.

Como quiera que este escenario desnudó la naturaleza del régimen colombiano ante los ojos del mundo, a renglón seguido se adoptó un tono de conciliación y se improvisó una comisión de altos funcionarios de Bogotá, que derivaron en un fiasco por la frivolidad y cinismo de su Coordinador, un Consejero Social acostumbrado a banalizar los reclamos sociales por la evidente degradación de su comportamiento social y político, luego de haber sido por cierto tiempo un reconocido líder sindical, ahora emblema del transformismo político promovido por la élite dominante.

Todo fue un fracaso y a renglón seguido se dio un salto "metodológico" para acudir a los servicios de un "experto" en solución negociada de conflictos que sirvió de antesala del nuevo y tenebroso capitulo. 

Me refiero al que hemos visto en los últimos tres días.

El nuevo escenario mezcla guerra mediática,  estigmatización, amenazas y criminalización.

El primer paso consistió en difundir un infame reporte periodístico sobre Cesar Jerez, uno de los líderes de los campesinos, para endilgarle vínculos con grupos guerrilleros y asociarlo con planes diabólicos para sabotear el Estado.

La movida siguiente consistió en apurar el despliegue de organismos judiciales para precipitar la penalización y captura de los dirigentes que encabezan la protesta.

Ahora estamos, por cuenta del "experto" negociador de conflictos, abocados a una clásica jugada de estos "técnicos", que consiste en emplazar a una de las partes a que renuncie a sus recursos ofensivos para derivar en la destrucción y fracaso de la movilización.

Obviamente, nada de esto va a doblegar el formidable alzamiento rural del Catatumbo. Este potente movimiento social muestra otros niveles de desarrollo dado que constituye una subjetividad política surgida en un largo proceso de luchas y educación.

Adicionalmente, las condiciones políticas del gobierno Santos están en su peor momento dado el enorme desprestigio de su administración.

Los campesinos del Catatumbo tendrán que avanzar en su protesta dado que no existe la menor intención de Santos de  atender sus demandas.

A la vista están nuevas acciones campesinas que regresaran a las manifestaciones para exigir el cumplimiento de recientes acuerdos después de grandes huelgas y bloqueos de vías para exigir subsidios para los cafeteros, arroceros, paperos, paneleros, camioneros y ganaderos lecheros. Santos no ha cumplido lo pactado y tendrá que vérselas con la indignación de millones de labriegos y conductores de tractomulas.

Es grotesca y brutal la posición gubernamental de estigmatizar, criminalizar y asesinar en el Catatumbo. Nada coherente con las conversaciones de paz que se adelantan en La Habana para resolver el prolongado conflicto social y armado. Queda al desnudo la demagogia y mentira del régimen de la denominada Prosperidad Democrática. Estamos notificados de su "paz".

Al tiempo con la protesta campesina del Catatumbo ha ocurrido una amplia solidaridad nacional con las reivindicaciones agrarias y democráticas proclamadas. Es el apoyo generoso del movimiento social nacional sensible con la heroica batalla campesina e indígena/Bari.