Mostrando entradas con la etiqueta Allende La Paz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Allende La Paz. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de junio de 2013

La Paz, una victoria del pueblo



Allende La Paz, Cambio Total.

Hemos insistido en varias ocasiones que el logro de la Paz en Colombia es un triunfo del pueblo. Lo es porque la oligarquía -de la mano del imperio- ha impuesto desde antes de 1948 una política de guerra, en contra de los deseos de paz del pueblo. Cuando las élites liberal conservadora arreglaron sus diferencias pactaron la “paz” y asesinaron a Guadalupe Salcedo, máximo dirigente -ya desmovilizado- de las guerrillas liberales que combatían a las tropas estatales. Posteriormente en 1964 -en la pretensión gringa de convertir a Colombia en un laboratorio contrainsurgente-, atacan con todo el poder del estado a Marquetalia, lo cual dió origen a las FARC.

Igualmente hemos insistido en que el Estado colombiano cuenta como única política estatal la guerra contra del pueblo a fin de imponerle a sangre y fuego sus políticas. Políticas que pisotean la soberanía nacional, que entregan a cambio de casi nada los recursos naturales -petróleo, minería, productos agropecuarios, y hasta nuestra biodiversidad-, hieren el orgullo nacional, y arrasa todos los derechos humanos. Ello no le importa a la oligarquía porque desde que el capitalismo está en su fase imperialista han entendido que sus fronteras son apenas accidentes geográficos que sólo cuando a los gobiernos llegan personalidades democráticas, de avanzada, progresistas, se les convierten en una talanquera. Ni se diga con los gobiernos populares socialistas.

Por muchas razones, entre las que contamos las señaladas anteriormente, el llegar a Acuerdos de Paz sería un triunfo popular, al igual que el hecho de tener al gobierno sentado en la Mesa de Conversaciones de La Habana. Sentado y amarrado a ella. Mas la guerra sigue siendo la única política estatal para el pueblo. El hecho de las Conversaciones de la Mesa de La Habana se da por la derrota del Plan Colombia, el cual está siendo “remodelado”o en re-ingeniería, similar a la reingeniería que necesitaba el estado para hacer lo mismo con las maltrechas y desmoralizadas tropas producto de los golpes de la insurgencia, y por el fracaso de las “políticas” estatales en materia social y derechos humanos. El hecho de haber publicitado las víctimas del ejército oficial -25.000 dados de baja y 100.000 heridos desde 1964 hasta hoy- habla por sí sola de la intensidad del accionar guerrillero.

Es por eso que el actual proceso de Conversaciones en La Habana ha mostrado -quizás por primera vez- que unos Acuerdos tienen y deben tocar todo el aparato estatal y todas sus políticas. Políticas que según los delegados de la guerrilla de las FARC deben desarrollarse en favor del pueblo. Aceptar una “rendición” como ha sucedido en el pasado con las guerrillas sería más que un inmenso error, una inmensa traición al anhelo del pueblo colombiano de lograr la Paz porque son sus hijos precisamente las víctimas de la guerra, tanto del lado guerrillero como del lado estatal ya que ningún hijo de oligarca cae en la confrontación armada.

El hecho reconocido por todo el mundo del “empate negativo” -comprobado durante las últimas décadas- entre las FARC y el gobierno representación del estado no debe hacernos perder de vista que el Estado está contra su querer sentado en la Mesa de La Habana. Y si el gobierno ha sido obligado por la insurgencia a permanecer sentado en la Mesa es ya de por sí una inmensa ganancia para el pueblo ya que lo que pretenden las fuerzas populares es que el pueblo con su acción política -legal y pacífica- pueda elaborar y desarrollar políticas que lo favorezcan.

La Paz entonces es la primera ganancia política del accionar popular -FARC incluídas- y las ganancias en “especie”, económicas, sociales, políticas, tendrán que ser implementadas por el Estado a fin de pagar la inmensa deuda social que le deben al pueblo por su politica de guerra.
alp

--

Publicado por Blogger en CambioTotalRevista el 6/03/2013

viernes, 10 de mayo de 2013

El triunfo de las guerrillas






 Allende La Paz, Cambio Total.

Los teórico-prácticos de la guerra de guerrilla, es decir, partidos comunistas (2a Guerra Mundial), Vietnamitas (venció 2 imperios, francés y gringo), Mao Tse Tung (triunfó en China) y el "Ché" Guevara (asesinado por la CÌA), siempre han sido extremadamente claros que el primer triunfo de una guerrilla es su sobrevivencia, es decir, su permanencia en el tiempo ya que no es cualquier cosa luchar contra los ejércitos oficiales que cuentan con todos los recursos. Siguen después otros triunfos sobre las fuerzas militares oficiales. Crecimiento y desarrollo de la estructura guerrillera, constante dominio sobre el terreno, movilidad en ciertas zonas, guerra de posiciones en otras, hasta constituirse en un ejército irregular capaz de planificar, atacar y copar importantes bases del ejército oficial.

Mas quizá el mayor triunfo de una guerrilla en el momento actual, en medio de la guerra asimétrica que se desarrolla, es llegar a una Mesa de Diálogos ya que ella significa que la guerrilla tiene suficiente fuerza para obligar al estado a llegar a la Mesa de Diálogo en donde se disutirá la firma de un Acuerdo de Paz que lleve al país hacia adelante. Evidentemente que el triunfo total sobre el enemigo de clase es el objetivo mayor, pero debe tenerse en cuenta que ante unos detentadores del poder con todos los recursos, apoyados militar y financieramente por el imperio actual, no es cualquier triunfo llegar a la Mesa de Diálogos. Llegar a la Mesa de Diálogos significa la incapacidad de las fuerzas estatales para vencer las guerrillas. Ello es diáfanamente claro en los casos como el de Colombia. Con una diferencia fundamental con otros procesos dados en latinoamérica. En Colombia es el pueblo el que está jalonando el proceso de diálogos para llegar a una Paz duradera.

Triunfo mucho mayor en la medida en que han vencido el "más grande esfuerzo" contrainsurgente, el Plan Colombia, el cual languidece y tal vez reciba un "boca a boca" del imperio, a todas luces insuficiente. El Plan Colombia ha utilizado la tecnología de punta conque cuenta el imperio gringo -drones, aviones espías, bombas "inteligentes", bombas "racimo", etc- al tiempo del aumento del pié de fuerza que ha convertido las fuerzas militares en una descomunal fuerza que todo lo engulle y atropella, no sólo a los campesinos e indígenas, sino también a quien ose denunciar sus apetitos desmedidos -caso Calderon, por ejemplo- y su violaciones del propio ordenamiento burgués.

El Plan Colombia fue entregado al presidente Andrés Pastrana -después de más de 10 golpes contundentes de las FARC-EP en el gobierno Samper (no debemos olvidarlo)- y estaba contemplado para 6 años. Pasó el tiempo y aún hoy el Plan Colombia no ha podido ser desplegado en su totalidad producto de la contención que hicieron las FARC-EP en las zonas del Bloque Oriental, Sur y Occidental. Hoy no saben como "quitarse el muerto de encima" y ya casi ni lo mencionan. Prefieren hablar de "otras políticas" -otros nombres- ya que la "política" es la misma: "guerra". Pastrana, Uribhitler -elegido por la oligarquía a pesar de ser mafia mafia con la promesa de "vencer la far"- en sus dos períodos y lo que va del gobierno Santos, en total más de 12 años, que muestra el enorme triunfo de las FARC-EP así dimensionado.

Mas las FARC, al contrario del Estado y sus gobiernos, si tenía una política diferente a la guerra para adelantar en el país. Este es un triunfo estratégico ya que se parte de la visión de la posibilidad de construir un Nuevo País entre todos los colombianos. Que el Estado y su gobierno no tenía -ni tiene- claro cuál es el derrotero a seguir en caso alcanzar la Paz está demostrado en las estridencias diarias de los ministros del despacho e, incluso, del propio presidente Santos, quien la última "perla" que soltó fue decirle a los militares que el "triunfo es tener las armas". Decir eso en un país armado como Colombia es una perogrullada. Tener claro qué se quiere construir, cómo y hacia dónde ir es el triunfo de las FARC-EP, máxime cuando el "contendor" en la Mesa de Diálogos adolece de una nueva visión de país y se aferra a su "modelo" y a sus políticas: guerra, Terrorismo de Estado, desempleo, pobreza, carencia de salud, carencia de educación, etc, etc.

El mayor triunfo de las guerrillas de las FARC sería lograr la concreción de los Acuerdos en la Mesa de La Habana que signifiquen comenzar la construcción de un Nuevo País, sin Terrorismo de Estado, sin víctimas, sin desapareciones, sin masacres, sin ejecuciones extrajudiciales, sin desplazamiento, con empleo, con educación, con vivienda. Evidentemente que lograrlo es producto de la lucha adelantada por las FARC y el pueblo colombiano y por ello es mayor su significación, ya que es muestra de lo que se puede lograr a través de la acción civilizada, política, de los contendientes. Desde luego que no es con discursos altisonantes y declaraciones incendiarias como se aclimata la Paz. Es mostrando lo que estamos logrando en La Habana, -mientras los campos y ciudades colombianos siguen viviendo el horror de la guerra-, como debemos enseñarnos, re-enseñarnos, re-educarnos para vivir en Paz, es decir, reconciliarnos en la reconstrucción de Colombia.

jueves, 9 de mayo de 2013

Con tantas reformas necesarias e inaplazables es imprescindible una Asamblea Constituyente




Allende La Paz, Cambio Total.

El Foro Agrario produjo sus propuestas. Necesarias para realizar una Reforma Agraria que le entregue la tierra a quien la trabaja y así asegurar la soberanía alimentaria del país. El Foro de Participación Política también produjo sus importantísimas propuestas. Que llaman a "reformar" todo el sistema electoral, es decir, crear uno nuevo porque no se puede reformar un sistema corrupto so pena de caer inmerso en la histórica corrupción del sistema electoral (constricción del voto, constreñimiento de jurados, compra de votos (Names), compra-venta de votos (Robertico Gerlein), adulteración de resultados electorales (Jorge Noguera y Uribhitler en el Magdalena, etc.).

Apenas van 2 temas abordados y las propuestas que han salido de ellos hace pensar que es necesario fundar un Nuevo País. Un país en donde haya Paz con Justicia Social. Un país en donde no se vuelva una mera consigna o mera ley lo propuesto por los colombianos de todas las clases. Porque si algo ha demostrado la enorme trascendencia del Proceso de Paz es haber mostrado que podemos ejercer el poder todos los colombianos. No de una ínfima minoría como hasta ahora. Esos laboratorios de Paz que son los Foros citados por la Mesa de Conversaciones de La Habana ya han trascendido los propósitos de la Mesa y apunta y se dirige mucho más allá: La imperiosa necesidad de una Nueva Institucionalidad, de Nuevos actores en la institucionalidad, de construir una verdadera democracia -revolucionaria- y no el remedo que presenta una cara "democrática" con acciones de hecho del Terrorismo de Estado, construir entre todos una Nueva Colombia en Paz con justicia social y soberanía nacional.

Las propuestas que saldrán de los otros temas reafirmarán lo aquí expuesto. Por ello debemos hacer las discusiones con los piés sobre la tierra, con pasos seguros, sin caer en las provocaciones de los "enemigos de la Paz", pero denunciando con todo rigor y firmeza esos intentos desestabilizadores de la Mesa, que es en últimas lo que buscan y quieren los "enemigos de la Paz", los "amigos de la guerra". Cuando se llegue el momento de firmar los Acuerdos -si se llega a ellos- son tantos y variados los temas que se verá diáfanamente la imperiosa necesidad de derrumbar el antiguo orden de cosas y construir un Nuevo Orden.

Imperiosamente necesitamos un Nuevo País
. Tenemos que construirlo entre todos si no queremos hundirnos en el pozo sin fondo de la barbarie a la que quieren conducirnos. Un país en donde quepamos todos, en donde vivamos todos, en donde luchemos todos por la felicidad nuestra, de nuestras familias y de nuestras colectividades. Para ello debemos recuperar nuestra memoria histórica y societal. Sabemos que nadie más que los sectores que han pelechado a la sombra del Estado, es decir, la oligarquía y los terratenientes-ganaderos, muestran su resistencia a la Paz y a un Nuevo País. Si cuando se firmen los Acuerdos -si se firman- no han entendido la grandeza del momento que viviremos los colombianos serán dejados de lado por la "rueda de la historia", la cual aplastará a todo aquel que ose ponerse en su camino triunfal.

En el momento actual nuestro llamamiento es por seguir construyendo ese Nuevo País. Con seriedad. Con alegría. Con optimismo. El  futuro es nuestro. No podemos dejar que los cavernarios, los retardatarios, los que han sumido a los colombianos en la "noche oscura" del Terrorismo de Estado sigan definiendo políticas que afectan nuestras vidas. Luchemos todos juntos. Reconstruyamos nuestro tejido social roto por el Terrorismo de Estado. Reconstruyamos nuestras organizaciones. Fundemos otras nuevas. Así, de esa manera, alcanzaremos la Nueva Colombia.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

¿Con quién se hace la paz?




¿Con quién se hace la paz?

Allende La Paz, Cambio Total.

En estos momentos parece que reina confusión en ciertos sectores sobre la pregunta que titula nuestro artículo. Si. Los sectores afectos al establecimiento olvidan que una ”negociación” o un diálogo es entre dos o más partes y éstas partes son las que tienen que ponerse de acuerdo para buscar la solución del conflicto en cuestión. Ese ”olvido” -a lo que es adicto el régimen- lleva a sus funcionarios a ”meter la pata” cuando hablan de la Paz.

Así fue en Oslo -Noruega-. El señor de la Calle -y no es que se gane la vida en la décima de Bogotá- lanzó una diatriba que ni pa’qué les cuento. Y, claro, le llovió garrote hasta desde las filas gubernamento-estatales. Incluso ya algunos plantean que se le acabó ”el cuarto de hora” y ya están pensando en ”patear la Mesa”.

Mas si por allá llueve, por las filas populares no escampa. Clarifiquemos con quién se hace la Paz. Naturalmente que con el enemigo de clase del pueblo, representado en nuestro caso, por el Estado burgués narcoparamilitar que existe en Colombia, a su vez representante de las clases o la clase que está en el poder. Sólo hay una clase en el poder: la oligarquía. Esa ”oligarquía” tiene sus sub-sectores: En primer lugar, los empresarios quienes se han lucrado con las políticas adelantadas desde el gobierno -son muchos los gobiernos con los que ha tenido que enfrentarse las FARC-EP. Vienen después los financistas, los terratenientes, etc, etc.

Esa clase manda sus representantes para que le manejen el Estado, del cual el gobierno es una de sus partes, pero no la única. Hay otros ”poderes”: Judicial, el Congreso, los militares, la Iglesia, los Narcotraficantes, etc. Es entonces cuando en el proceso de Paz las dos partes, Guerrilla y Gobierno, deben escuchar a todos las clases. No sólo a la oligárquica, no sólo a los jueces y magistrados, no solamente a Representantes y Senadores, no sólo a los Militares, no sólo a los Narcotraficantes, sino también y especialmente a todo el pueblo, en representación del cual las FARC-EP están sentadas en la Mesa de Conversaciones.

Las FARC-EP no pueden dejar fuera del diálogo a ningún sector de la vida nacional. A ninguno! Y de hecho sus llamamientos así lo delinean. Las FARC quieren hablar no solo con el gobierno, sino también con los militares -sus enemigos ”naturales”- para de militar a guerrillero y de guerrillero a militar decirse las verdades en la cara sin tener que recurrir a las armas y los plomazos. Las FARC quieren hablar con los amigos y con los enemigos de la Paz.

Los amigos ya sabemos quiénes son. Los enemigos también se sabe quiénes son. Militares, empresarios, financistas, terratenientes, y, claro está, los enemigos que están haciendo ”política” en representación de la oligarquía: Congresistas, diputados, concejales. En ese espectro supercorrompido habrá que taparse la nariz para no sentir la enorme corrupción que los acompaña, pero son esos corrompidos y asesinos los que están en el gobierno y los que aprueban las leyes, los presupuestos de guerra, etc, etc. Las FARC tendrán que soportar a un general Montoya, por ejemplo, o a un Roy Barreras -para citar sólo uno-, o a un Uribhitler que representa a todos los enemigos de la Paz.

Ese es el enorme sacrificio que el pueblo le ha asignado a las FARC-EP. Menudo compromiso! No se puede excluir a un sector porque es ”corrompido” porque si aplicamos ese rasero las FARC-EP no podrá hacer la paz en Colombia. No se puede exluir a Uribhitler o a otro que los enemigos de la Paz deleguen porque la Paz se va a construir con lo que tenemos en Colombia, y definitivamente los sectores que tienen el poder estatal no son ninguna Virgencita de la Caridad, sino asesinos que aplican gustosamente el Terrorismo de Estado recetado por el imperio. O es que creen ustedes que el señor Santos es el ”Divino Niño”?

Ello es así ya que sino se involucran a todos los sectores que hemos mencionado nunca habrá una verdadera paz en Colombia. El proceso de Paz con las FARC-EP es por ello que es inédito en Colombia. El proceso de Paz con las FARC contempla la discusión o el diálogo con toda la sociedad colombiana, en primer lugar con el gobierno, pero a cuya Mesa de Conversaciones deberán ir ciertos sectores de la sociedad colombiana por muy fétidos que sean.

Desde luego que ésta construcción de Paz se realizará de acuerdo con las etapas que se acuerden en la Mesa de Conversaciones. Una vez logrados los acuerdos viene la otra fase del proceso de Paz, la Reconciliación entre los colombianos. Reconciliarnos es re-ligarnos todos en la certeza de que entre todos haremos un gran país. Un país en donde nos soportemos entre todos y a nadie se discrimine por razones políticas, de raza o credo religioso. Un país en donde no sea necesario el uso de las armas para hacer política y en el centro de la vida nacional estará el respeto al Derecho a la Vida. Al tiempo podremos ir reconstruyendo el país y desde el lado popular luchando para acceder al poder para construir un Nuevo Edificio, la Nueva Colombia, en paz con justicia social, libertad, independencia y soberanía nacional.

Naturalmente que para ello tenemos que des-aprender lo aprendido hasta ahora -la guerra- y re-apre(he)nderemos lo nuevo -la Paz-, transitando el camino de Paz que quiere el pueblo colombiano.


--
Publicado por cambio total en CambioTotalRevista el 11/07/2012 11:05:00 a.m.


domingo, 14 de octubre de 2012

El triunfo popular. Por Allende la Paz

Ver el desarrollo

Allende la Paz, Revista Cambio Total.
Cada vez que arranca un período de diálogo entre las fuerzas guerrilleras –FARC-EP- y el gobierno de la oligarquía colombiana sentimos que « nos corre un fresquito por todo el cuerpo ». Ello es así porque nos reconforta como luchadores civiles populares que las FARC haya impuesto al gobierno su postura de alcanzar una salida política al conflicto interno colombiano.
Por mucho que se desgañite el « pesista » y todos los voceros del estado, la verdad es que el hecho de que se sienten –obligados por las circunstancias- en la Mesa de Conversaciones los delegados del gobierno es un tremendo triunfo popular ya que es el triunfo de la vida sobre la muerte, es decir, es el triunfo de la Paz sobre la guerra. Y es de sobra un triunfo popular porque el gobierno no se sienta -ni se siente- a gusto en la Mesa de Diálogos. Por ello, con inemnsa sapiencia popular el comandante de las FARC, Alfonso Cano, le dijo a JMSantos : « Sentémonos, hombre... ».
Y por el contrario, prueba de ello fue la declaración del presidente JMSantos que dijo que en el momento más inesperado « se levanta de la mesa y se va ...». Ello refleja que no llega muy convencido sobre la conveniencia de la Paz y si está allí es forzado por las circunstancias. Circunstancias que son muchas, entre las cuales queremos mencionar apenas dos : La oligarquía colombiana no tiene más dinero para dilapidar en una guerra de antemano perdida y porque tienen miedo de una explosión popular.
235 billones le costará al gobierno nacional, o sea, al pueblo colombiano, la guerra en los próximos 10 años. Como los ricos de Colombia ya no tienen de dónde sacar más centavos, seguirán esculcándole los bolsillos a los pobres pobres colombianos. Le raponearán dineros a la salud, la educación, la construcción de vivienda, etc, etc, para malgastarla en la guerra que se produce porque ellos, los oligarcas, así lo quieren.
Y como no hay « mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista », el pueblo terminará cansado, mamado, que los sucesivos gobiernos oligárquicos no satisfagan sus necesidades básicas primarias y explotará. Explotará como explotó en Venezuela, Argentina, Brasil, Ecuador, etc. Es que un pueblo que vive en la miseria, en la carencia absoluta de la insatisfacción de sus necesidades, más si tiene un vecino como Venezuela en donde se está pagando la enorme deuda social dejada por los gobiernos oligárquicos y el pueblo se mira en el espejo del vecino, pues sencillamente ese pueblo explotá porque explota, de eso no hay duda.
Estas dos razones explican por qué el gobierno de JMSantos se ve obligado a sentarse en la Mesa de Diálogos. No es porque estén « ganando la guerra ». No es porque tienen todos los millones para dilapidar en la guerra. Es por lo contrario, porque « no hay plata » como dice Vargas Lleras y porque temen una explosión popular. Y como ellos le teman más al pueblo que al mismísimo Satanás, ellos no quieren vivir una explosión popular como la vivida en el « Bogotazo », por ejemplo.
La oligarquía sabe que en una explosión popular –y hacia allá se encamina la cosa si no se solucionan los problemas de los colombianos pobres- no dejará « piedra sobre piedra » de su poder. Ahí cobraría el pueblo el asesinato de sus más de 500.000 víctimas. Allí cobraría las víctimas de las más de 4.000 masacres cometidas por las fuerzas militares-narcoparamilitares. Allí cobraría los más de 60.000 desaparecidos. Las más de 6,5 millones de hectáreas robadas. Y, ah !, los miles de ejecutados extrajudicialmente, especialmente los más de 3.500 ejecutados en el gobierno anterior-actual.
El pueblo colombiano sabe con sapiencia popular que en la Mesa de Diálogos las FARC hará valer el reclamo popular de la solución a sus problemas largamente aplazados por la oligarquía. Las causas que originaron el conflicto interno son las mismas que lo mantienen vivo. Por ello, el pueblo con su sapiencia se moviliza en favor de la Paz, en « contra del querer de los guerreristas que andan ladrándole a la Luna ».
Increíblemente en estos días « siento un inmenso fresquito que recorre todo mi cuerpo... ».
--
Publicado por cambio total en CambioTotalRevista el 10/14/2012

viernes, 7 de septiembre de 2012

¿Por qué ahora sí Santos quiere la Paz?




Presidente Juan Manuel Santos

Allende La Paz, Revista  Cambio Total.

Las acciones políticas siempre tienen una motivación y un o unos objetivos. La paz, como sumum de la política, no podía ser la excepción. Por ello, en este momento más de una persona se ha preguntado por qué ahora JMSantos sí quiere la Paz, y por qué no la quiso antes?

Intentaremos interiorizanos en el pensamiento político de Santos para tratar de dar una respuesta.

La motivación de JMSantos para buscar la paz está en que sabe que es la única garantía para zafarse de la espada de Damocles que pende sobre su cabeza por cuenta de las ejecuciones extrajudiciales cometidas durante el tiempo que fungió como Ministro de Defensa y por la Masacre de Angostura, Ecuador, cuando violando la soberanía del país hermano atacó un campamento en donde pernoctaban Raúl Reyes y otros guerrilleros a fin de charlar con ciertas personalidades (Crímenes de Lesa Humanidad).

Los objetivos a lograr son un poco más simples a primera vista. En primer lugar, JMSantos fue llevado a la presidencia por la clase empresarial colombiana, la misma que le pidió arreglar los problemas con Venezuela que le tenía enmochilados casi 1.000 millones de dólares, aún a sabiendas de su reconocido y  nunca ocultado anti-chavismo, es decir, el odio a la Revolución Bolivariana corporizado en el odio a Chávez como dirigente de la revolución venezolana.

Esa misma clase oligárquica desde hace años viene rumiando que el sector financiero es el más favorecido con las políticas adelantadas desde el Estado en favor de los ricos del país y es uno de los grandes damnificados con la guerra que adelanta el estado contra el pueblo colombiano y contra las FARC-EP. Son ellos los que desde el Caguán han comprendido que seían ellos los que más perderían porque de darse un triunfo de las guerrillas ya que el capital financiero es un capital tránsfuga y rápidamente sacarían lo poco que tienen depositado en los bancos colombianos.

Entre los cálculos de JMSantos está el de querer convertirse no sólo en el ”salvador” de su clase, sino quedar registrado en la historia como el presidente que ”pacificó Colombia”. Evidentemente es un cálculo supremamente egoísta y no ha tomado en cuenta que por los mismos cálculos han pasado los anteriores presidentes -hasta Uribhitller!-, a los cuales su inconsecuencia los condujo al fracaso de los anteriores procesos.

Está por verse -hechos concretos- si la subclase financiera, la militarista, y los mafiosos oligarcas permiten concretar en la realidad lo que se aprueba en la Mesa de Negociaciones. Además, el pueblo colombiano y las FARC mismas conocen el ”almendrón conque están tratando”. Esa oligarquía -y sus politiqueros corrompidos- acostumbrada a la trapisonda, a la trampa, a la ”fullería” de tahúr de póker, tratará por todos los medios de ”ganar en la mesa” lo que no ha podido en el campo de batalla, ”vencer a las FARC”.

Sabemos las capacidades y debilidades de los delegados gubernamentales y su pensamiento profundamente reaccionario. Sabemos que son especialistas en las ”cartas marcadas” y la manipulación de lo aprobado. Mas sabemos de la calidad de los delegados por parte de las FARC. Sabemos y hemos visto las capacidades de Iván Márquez. Conocemos a Jesús Santrich y su enorme e inaudita inteligencia. Conocemos el talante de los otros compañeros
de las FARC.

Todo ello nos lleva a la necesidad de contar con el respaldo popular al proceso de Paz y a sus Acuerdos, convirtiéndolos en suyos porque ese es el objetivo central de las FARC como Ejército del Pueblo. Las FARC así lo han entendido y lo han planteado en sus discursos y anuncios.

De nuestra parte, desde la Revista Cambio Total iremos publicando análisis de nuestros periodistas y reproduciremos aquellos otras de otros medios que mejor esclarezcan las situaciones confusas cuando se presenten, si es que se presentan.

La Paz merece todo nuestros esfuerzos. Nuestro modesto trabajo se pone al servicio -como siempre-, de la causa popular.


--
Publicado por cambio total en CambioTotalRevista el 9/06/2012

lunes, 3 de septiembre de 2012

¿Qué significa la Paz para los revolucionarios?



Este artículo escrito hace ya un tiempo el Blog de Allende, Desde la Izquierda, cobra nueva actualidad en estos precisos momentos. Iremos publicando los artículos de nuestros analistas de acuerdo con el momento concreto.
Por Allende La Paz, NotiColombia Press. 
La paz es un tema recurrente en la vida nacional. La existencia de un conflicto armado desde cuando en 1964 el gobierno de Guillermo León Valencia puso en marcha el gringo Plan LASO, hasta el día de hoy, habla de la necesidad de buscar la paz. Mas no es de cualquier paz. La paz que pretendemos los revolucionarios colombianos es una paz con justicia social.
No es la pax romana que han pretendido los diferentes gobiernos oligárquicos. Es la Paz viva, dinámica, si se quiere alebestrada, que irá encontrando nuevos caminos y encontrándose y reencontrándose en nuevas formas y colores, la que queremos.
Una paz que necesita del concurso manifiesto, solidario, movilizador, de todos los colombianos. Por ello surge la pregunta de ”qué es la paz para los revolucionarios”? La paz es una etapa en la vida de los pueblos en los cuales la política no se hace a través de los fusiles y brinda la oportunidad de que el poder del estado pase a manos del pueblo que entonces dirige sus propias políticas para satisfacer sus reivindicaciones largamente aplazadas. Ello significaría oportunidades iguales para todos.
Ello de por sí excluye la guerra, como escenario de la vida de los pueblos. Las guerras modernas demuestran la lógica del modelo enonómico capitalista que vé ”normal” que los pueblos sean destrozados por la maquinaria militar del país invasor o del nativo y, dentro de aparente irracionalidad, sacrifican el bienestar y la vida auténtica de las grandes mayorías de un país (El jóven Carlos Marx y los desafíos de la construcción de los ideales. Lic. Blanco Rivera, Juan Alberto. Lic. Pita, Liván http://www.cubasocialista.cu/texto/cmii/cmii13.htm).
Las víctimas en las guerras se convierten en desechables, en ”simples datos estadísticos”, y en el caso colombiano ello está demostrado en el manejo perverso de las cifras de ”guerrilleros abatidos o dados de baja” en los informes de cada año del ministerio de defensa, cifras por demás manipuladas y mentirosas. Ese manejo perverso nos pone de cara a la defensa del bien primordial de los pueblos: la vida. Por ello, la defensa de la vida del ser humano deviene en el primero y fundamental derecho humano porque ”sin vida es imposible vivir y al no poder vivir no se pueden disfrutar los otros derechos humanos”.
Y es que bajo la excusa de ”estamos en guerra” es que el estado colombiano comete toda clase de tropelías contra sus conciudadanos, así después diga que no hay ninguna guerra ni conflicto y lo que hay es una ”amenaza terrorista”. La guerra está más que demostrado ha sido ejecutada, desarrollada desde el estado, contra el pueblo. La guerra ha sido además el instrumento de que se han valido las oligarquías para adelantar el ”reparto de la riqueza” despojando, expoliando, a los campesinos e indígenas dueños de la tierra, riqueza que va a parar a muy poquitas manos (10% del total de población).
La Paz con Justicia Social significa entonces paz con respeto de todos y cada uno de los derechos humanos. Ni una violación de derechos humanos es la consigna. No es la disminución de las tasas de violaciones, no hay paz si se viola el derecho a la vida de 10, 20, 50 seres humanos. Tampoco habrá paz si se violan sus otros derechos humanos. Si hay paz se hace innecesario la ”necesidad” de violar los derechos humanos de una o unas personas.
Desde luego que, además, no es solamente conseguir el respeto a los derechos humanos y políticos, sino que haya el abordaje de las causas sociales que han generado el conflicto. Causas sociales que se han vuelto profundas y dramáticas por la desidia estatal que ha echado en el olvido la situación de vida del pueblo colombiano, mientras se dedica a hacer la guerra para hacer más ricos a los ricos, más capitalistas a los capitalistas, más terratenientes a los terratenientes.
La paz entonces deviene en el más bello homenaje que le hace el pueblo al pueblo mismo. Esa paz con justicia total encarará la aculturación producida por años y años de diversionismo cultural, de aculturación, de implantación de la cultura de la violencia en la vida del pueblo.
Esta paz no nos la van a regalar. La oligarquía y el imperialismo hacen la guerra de variadas maneras y están preparados para hacaerla porque es su única forma de arrebatarle al pueblo sus riquezas. Contra ellos debemos y seguiremos luchando hasta alcanzar el objetivo. Habrá cansancio en algunos. Habrá acomodamiento en otros. Habrá traiciones y falencias. Pero debemos persistir en la lucha. Conquistar la paz es el mejor homenaje que le podemos hacer a nuestros muertos.
Debemos estar entendidos de que alcanzar la paz es apenas un escalón en el camino de la lucha por la Nueva Colombia. Y lo estamos transitando con optimismo en el futuro.
--------------------------------
Publicado por cambio total en CambioTotalRevista el 9/02/2012

domingo, 29 de julio de 2012

OPINIÓN: La Paz, sin voluntad y sin hechos concretos




 
Allende La Paz, NotiColombia Press

Cada cierto tiempo, cuando el gobierno tiene apretadas las clavijas por el movimiento popular, los medios en poder de la oligarquía santafesina-mafiosa hablan de ”paz”. Y lo más increíble es que sus malos ”razonamientos” los adornan con ”adivinanzas”.

Que si Sergio Jaramillo, que si Frank Pearl -que en el anterior gobierno demostró su total incapacidad-, que si fulanito, que si el ”traidor” Villalobos”, que si patatín, que si patatán.
 
 Esos anuncios propagandísticos -a alguien le están buscando ”puesto” o quieren ”atornillarlo” en la burocracia- los aderezan con que las FARC hizo el anuncio de ”no más secuestros”, cuando las FARC desde las conversaciones de Caracas y Tlaxcala (1992) están hablando del tema y los que se han hecho los oídos sordos son los sucesivos gobiernos oligárquicos-mafiosos.

Colegimos que ahora es igual que antes. Como los indígenas y campesinos del cauca, como los campesinos y trabajadores de Putumayo, como los maestros, como la gente sencilla que pide salud -ni siquiera más salud-, sino salud simplemente, como los estudiantes que piden educación. Y claro, ahí siempre presente están los campesinos del Magdalena Medio, de los Andes, de las Costas, luchando contra la expoliación de sus tierras por parte del Terrorismo de Estado militar-narcoparamilitar.

  
Evidentemente que las ”acciones de paz” del gobierno JM Santos -y los anteriores- son la misma receta recetada desde los centros de poder imperiales: ”Mas plomo!”. Y como la insurgencia armada nació por condiciones histórico-concretas -agresión, terrorismo de estado, exclusión política, exclusión social, etc-, el pueblo les da ”más plomo” a las fuerzas invasoras militares-narcoparamilitares del estado.
Todo ello para ratificar que el gobierno Santos no tiene ninguna ”llave de paz” ya que tenerla significaría tener la soberanía popular. Y esa jamás la ha tenido la oligarquía santafesina-mafiosa. ”No hay supuestos diálogos de Paz en la Agenda del gobierno”, dijo Riverita actuando de ventrílocuo de Santos. Y Santos jamás ha desmentido esa frase, entre otras cosas porque él sabe que quienes deciden en cuestiones de toda la vida del país son los funcionarios de Washington.
 
 
La Paz debemos construirla al tiempo de la construcción de la Nueva Colombia. No hay de otra. Ello lo han demostrado las comunidades ejerciendo su soberanía popular en el Putumayo, en el Cauca, en Norte de Santander, en Bogotá, en toda Colombia. Construyamos una Nueva Colombia en paz con justicia social, libertad, democracia, independencia y soberanía nacional. Para ello debemos fortalecer todas las organizaciones populares, todas!, sin descartar ninguna.

Publicado por cambio total en CambioTotalRevista el 7/29/2012