Mostrando entradas con la etiqueta Bogota. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bogota. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de mayo de 2013

“Los delirios de María Corina Machado”. La visita de la opositora venezolana a Bogota

No le salió muy bien la visita en Bogota, solo la extrema derecha guerrerista la abrazó.



Por Tony López Rodríguez. (*)

En una delirante declaración a la prensa colombiana, la diputada opositora venezolana Maria Corina Machado pidió solidaridad a los presidentes de la Unión de Naciones Suramericanas y que expresen su apoyo al pueblo venezolano y particularmente al presidente Juan Manuel Santos Calderón. No es una acción política inocente de la oposición venezolana solicitar al mandatario neogradino su acompañamiento en una cruzada tan aviesa como tan provocadora e intencionada.

Los diseñadores de la campaña antichavista no dejan nada al azar, todo está debidamente calculado. De antemano sabían que el presidente Santos no recibiría en el Palacio de Nariño a la delegación que viajó a Bogotá encabezada por la vocera de la ultraderecha venezolana la legisladora Machado. Su atrevida solicitud y la negativa respuesta era lógica y así lo esperaban los ideólogos del plan desestabilizador Roger Noriega, Otto Reich, JJ Rendon y Álvaro Uribe Vélez.

El objetivo era dejar claro ante la opinión pública colombiana la definición política del presidente Santos y en su imaginario poner a la defensiva al mandatario colombiano. Esa negativa presidencial es de hecho un respaldo a los resultados electorales venezolanos y deslegitima a la oposición antichavista, esa correcta posición del presidente Santos será utilizada por sus enemigos, los del presidente Nicolás Maduro y obviamente contra el proceso de Paz que adelantan guerrilla y gobierno en la Habana.

También llevaba la maquiavélica intención de provocar la división en el seno de UNASUR, un objetivo importante que desde hace muchos años forma parte de la agenda del gobierno estadounidense. La digna actitud del inquilino del Palacio de Nariño, ha dado de narices contra estos intentos, respaldado por el acuerdo que acaba de formalizar el Parlamento Latinoamericano y los mandatarios latinos y caribeños que forma parten parte de Petrocaribe reunidos el pasado 4 de mayo en Caracas, Venezuela.

Este insensato intento de la ultraderecha venezolana de procurar la ilegitimación del evento electoral del pasado 14 abril donde resultó ganador el candidato chavista Nicolás Maduro es la demostración palpable de que sectores de la derecha y la ultraderecha latinoamericana no se acostumbran a ser derrotadas en las urnas. Cerrarle la puerta a los sectores democráticos, progresistas y de izquierda de alcanzar el poder por la vía electoral y poner en practica programas sociales, contrario a los modelos neoliberales y de democracias tuteladas y representativas que ha sembrado de miseria y pobreza a nuestros países, abre la compuertas a los pueblos y no le dejaran otra opción que empuñar nuevamente la espada liberadora de Simón Bolívar.

María Corina y su combo se retiraron de Colombia con sus fracasas intenciones, sólo  recibieron el apoyo de la cuestionada bancada de legisladores uribista, algunos de ellos, bajo la sospecha de sus vínculos con los narcoparamilitares, aliados estratégicos del ex presidente Álvaro Uribe Vélez, hoy convertido en el contrincante más feroz de los diálogos de paz que se desarrollan en La Habana, el señor de la guerra no cesa en sus ataques a los gobiernos santista y venezolano, no esconde sus apetencias de poder, cuyo objetivo fundamental es lograrlo y continuar recibiendo el apoyo de los segmentos mas reaccionarios del Partido Republicano y estos le ayuden a evitar en algún momento su extradición a Estados Unidos o impidan sea juzgado por crímenes de guerra, cometidos durante su Gobierno y seguir gozando de impunidad.

Hay un dicho que dice, dios los cría y el diablo los junta, la unión de Uribe Vélez con María Corina, presentada en la prensa colombiana como una dulce y amorosa victima del chavismo, no es más que la loba que se disfraza como la abuelita de caperucita, pero debajo de ese ropaje está la loba feroz que financiada por la USAID, y quien fuera dueña de una oscura Fundación para niños pobres, donde según nuestras fuentes escondía el grueso financiamiento de la oposición y dineros cuyos orígenes son desconocidos. Esa es en esencia los principios políticos y filantrópicos que defienden Uribe y la vocera del cuestionado dirigente fascista Henríque Capriles.

(*) Politólogo, Periodista cubano y Analista Temas Internacionales)


miércoles, 16 de enero de 2013

Preparan otro 9 de abril en Bogotá, esta vez a la hondureña

La campaña mediática no ha tenido y no tiene límites.
Detrás la campaña esta un grupúsculo de altos empresarios&políticos.



Por Horacio Duque

Bogotá ha sido a lo largo de su historia, epicentro de acontecimientos trascendentales para la vida de Colombia. 

Fue en la plaza de Bolívar donde ocurrió en 1810 el famoso incidente del florero de Llorente que dio inicio a las movilizaciones populares contra la monarquía española de Fernando VII y por la independencia nacional. Para esa época, de cruentas guerras civiles, se dio la batalla de San Victorino en la que salió vencedor Antonio Nariño, el líder de los derechos humanos y la autonomía republicana.

En Bogotá, el 17 de mayo de 1854, los artesanos de Ambrosio López acompañaron al general socialista José María Melo en una acción político-militar contra los comerciantes libre cambistas que en asocio con los mercaderes ingleses utilizaban el incipiente Estado para favorecer sus intereses oligárquicos.

En la capital de Colombia, el 9 de abril de 1948, ocurrió el Bogotazo, una sangrienta acción orquestada por la derecha anticomunista y pro gringa, que acabó con la vida del caudillo revolucionario Jorge Eliécer Gaitán, cabeza de un gigantesco poder constituyente que daba pasos para establecer un poder popular socialista en nuestra nación.

En noviembre de 1986 sucedieron los hechos del Palacio de Justicia, verdadero golpe de estado del militarismo en complicidad con los políticos tradicionalistas del bipartidismo liberal conservador, que descabezó y exterminó la vanguardia revolucionaria urbana comprometida en la lucha por la democracia y las libertades, contra la corrupción de la élite política tradicional.

Hoy, 2013, una conjura de los grupos más reaccionarios de la sociedad ha perfilado un “golpe de estado” contra el gobierno progresista de Gustavo Petro para impedir y sabotear sus planes en favor de los más pobres y miserables de la ciudad.

Es un golpe político similar al que ocurrió con el Presidente Chávez en el año 2002, al que ocurrió en Honduras contra el presidente Zelaya, ejecutado con las formalidades de la Corte Suprema, la Procuraduría y la Fiscalía, obviamente con la manipulación de los grandes medios de comunicación, y al que se dio recientemente contra el Presidente Lugo de Paraguay desde el Senado de dicho Estado.

El golpe de Estado contra Gustavo Petro es un golpe que deriva contra la paz en Colombia.

La movilización de las masas y la ciudadanía es la herramienta democrática para derrotar a la ultraderecha golpista que quiere impedir los cambios en Bogotá y en Colombia.

Impidamos otro “Bogotazo” en el siglo XXI. La gran oligarquía mafiosa no puede seguir haciendo de las suyas.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Periodismo basura sabotea nuevo modelo de aseo en Bogota




Por Horacio Duque

Bogota y su administración hacen un gran esfuerzo para erradicar un esquema obsoleto y perjudicial al medio ambiente en la recolección, transporte y disposición final de las basuras y residuos sólidos.
Desde el 18 de diciembre entró a funcionar un nuevo modelo de aseo que incluye otra cultura de separación en la fuente, el trabajo digno de miles de recicladores y la participación de las entidades pública en el manejo directo de más de 7000 mil toneladas de residuos, que hasta la fecha era un negocio de operadores privados con mafias paramilitares infiltradas, como ya está demostrado ampliamente. Situación que es normal en el resto de entidades del Estado colombiano, en todos sus niveles, desde el largo periodo del señor Uribe Vélez, que significo la captura absoluta del estado por la parapolítica y el narcotráfico.
El esquema de aseo de las mafias ha opuesto una potente resistencia a las medidas adoptadas. Parte de su arsenal es la manipulación y la guerra de los medios de comunicación pagados por poderosos capos de cuello blanco.
En este episodio ha salido a relucir un periodismo basura, que al margen de todo profesionalismo y ética, ha mostrado un comportamiento sucio, no cívico y delincuencial, por decir lo menos.
Grandes medios de comunicación, pertenecientes a reconocidos conglomerados financieros y bancarios, han orquestado por estos días una turbia campaña para desinformar y desacreditar los componentes del nuevo modelo ambientalista y comunal para el manejo de las basuras de la Capital. En nombre de una fementida libertad de prensa, que opera cual ley del embudo, los directores y periodistas de Caracol, El Tiempo, El Espectador, Semana, RCN, Blue Radio, la W y otros, han promovido una acción publicitaria para generar pánico y sobredimensionar problemas normales en la implementación de la estrategia de aseo “basuras cero”. Todo con el fin de satanizar el Alcalde Gustavo Petro y obligar el regreso de los operadores mafiosos.
La pregunta que surge aquí es ¿Quién investiga este oscuro e ilegal proceder de los medios de comunicación que afecta el bienestar comunal de más de 8 millones de personas? ¿Qué autoridad judicial, disciplinaria y de la justicia debe proteger nuestro derecho a estar informados de manera objetiva y transparente?
Lo digo porque parte de la manipulación de las maquinas comunicacionales hegemónicas es inducir un desempeño no pertinente de ciertas autoridades públicas respecto de quienes desde la administración distrital adelantan sus labores en los términos de la ley y del interés público comunal.
¿Quién le pone el cascabel al gato?, es la pregunta a propósito de este periodismo basura que no respeta a la ciudadanía y se da la licencia de omitir normas y leyes mínimas de convivencia ciudadana.
Similar comportamiento tienen con el proceso de paz que se adelanta en La Habana. Mienten y mienten porque de la mentira algo queda. Es fascismo mediático.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Guerra mediática de “baja intensidad” contra el Alcalde de Bogota, Gustavo Petro

El Poder Fáctico de Colombia, que también son los dueños de los medios corporativos,
no ha descansado un solo minuto para desestabilizar el trabajo del alcalde popular.




Por Horacio Duque


Lamento tener que decirlo. Hay guerra mediática de “baja intensidad” contra el Alcalde progresista de Bogota. 

Los dueños de las potentes maquinas de comunicación de masas (los grandes cacaos del mundo financiero, económico, político, inmobiliario, contractual, multinacional y mafioso) han puesto en movimiento una estrategia para aplastar la actual administración de Bogotá. No gusta su política en favor de los más débiles de la ciudad. 

Caracol, El Tiempo, El Espectador, RCN, BlumRadio, La W, Semana y otra infinidad de medios en la Red, han hecho sentir su artillería pesada, mediante la manipulación, la distorsión y el mensaje amañado, falto de ética y objetividad, para desacreditar y estigmatizar la administración de la Capital y sus planes de gobierno. 

Se ha intensificado a propósito de la implementación del nuevo modelo de aseo que busca resolver graves problemas ambientales (reciclaje, relleno sanitario y lixiviados), sociales (derechos de los recicladores) y políticos (la defensa del interés público frente a la infiltración de las mafias parapolíticas). 

Sin embargo, la campaña viene desde antes de la posesión de Petro y no cede, no da tregua. Por el contrario, se ha ido escalando a propósito de cualquier circunstancia. Es guerra de “baja intensidad”, análoga a la que utilizan los gringos desde 1985, que consiste en mezclar métodos convencionales con otros que son de guerra sucia, con violación de los derechos humanos fundamentales, en este caso el derecho ciudadano a una información objetiva y critica. 

De eso no sabe el periodismo mercenario predominante aquí.


Va mal encaminado el plan del Presidente Santos de mostrar que en Colombia si hay una democracia a plenitud porque acoge con generosidad a quienes han dejado las armas revolucionarias y asumen los procedimientos liberales en la lucha por el poder. Supuestamente el Alcalde Gustavo Petro es el ejemplo perfecto del disidente que abandona la lucha armada (del M19) como camino para acceder al poder y se encarrila en los procedimientos constitucionales establecidos para competir por los cargos de elección popular, porque goza de todas las garantías del sistema. Mamola.

Santos y el discurso oficial no se cansan de ponderar ante el Mundo (ver abundantes entrevistas a El País de España) las virtudes democráticas del sistema gubernamental colombiano para inferir que la lucha armada de los guerrilleros no tiene fundamento como método de lucha política. Es algo obsoleto. Ese es el contenido del discurso reiterado de Humberto de la Calle en La Habana, para demostrarle al mundo y a las Farc que en Colombia hay plenas garantías y una democracia viva y en pleno funcionamiento. Pura paja greco caldense.

Pero la realidad es todo lo contrario. Lo estamos viendo a propósito del gobierno progresista de Bogotá y sus planes de reformas sociales y administrativas. Los hechos, como dijera Gil Blas de Santillana, hablan, son tozudos.

Duran Arizmendi, Elida Fontalvo, Olga Ospina, Aliana Córdoba etc., etc, han enfilado su mortal dotación bélica postmoderna: el micrófono, la imagen y la multimedia, para aplastar el gobierno soberano y popular de Gustavo Petro. Y parece que lo están logrando.

¿Cuál “guerra”? Es el Gran Capital oligarca que ha declarado la guerra
contra el alcalde elegido por el pueblo de la capital y en esa guerra
reciben todo el respaldo de los medios corporativos.

La advertencia es clara. Se queda quieto y deja las cosas como están o prepárese que vamos con todo para fulminarlo. 

Quedan notificados en La Habana para que vayan sabiendo como es que funciona esta maravillosa “democracia” del señor Santos, a la que los están invitando a participar con discursos llenos de salamerias.

No está lejana la experiencia de la Unión Patriótica y sus más de 5000 mil militantes acribillados por los cuerpos de seguridad del Estado y los grupos paramilitares organizados desde las brigadas militares y los comandos de la policía.

Eso dizque no se debe repetir, ha dicho Carrillo. Están dispuestos a dar garantías a quien quiera hacer política por medios pacíficos. Pero lo de Bogotá y su Alcalde esta indicando todo lo contrario. Lo están masacrando de manera miserable. Que lo sepa el mundo.

viernes, 21 de diciembre de 2012

El “viraje” de Petro con la crisis de las basuras


Gustavo Petro
Por Horacio Duque

Los enemigos políticos y empresariales del Alcalde Mayor de Bogota, doctor Gustavo Petro, están felices y celebrando porque el burgomaestre dio un “viraje” en su estrategia frente al tema de las basuras y su nuevo modelo de aseo ecológico para la ciudad. Victoria pírrica la de estos haraganes de la politiquería que se empeñan en obstaculizar la materialización del programa progresista por una Bogota humana Ya. 
Pero están muy equivocados. No conocen el estilo y el pensamiento estratégico del Jefe de Bogota. 
La crisis, como toda crisis, de las basuras en Bogota que se ha visibilizado desde el 18 de diciembre a raíz de la implementación del nuevo modelo ambientalista del manejo de los residuos sólidos con la inclusión de miles de recicladores ha sido un suceso positivo, una oportunidad para todos. Es lo que el filosofo francés Alain Badiou denomina un “acontecimiento-verdad” porque su enorme capacidad para sacudir el curso de la vida de las personas o las sociedades sumidas en el letargo y la modorra aunque se estén hundiendo en el pantano.
La humanidad está viviendo un grave problema con el calentamiento global y la destrucción de la biosfera como consecuencia del modelo capitalista de “progreso” sustentado en los combustibles fósiles. La sociedad post moderna crece en su sensibilidad frente a la naturaleza y sus derechos. Por eso cuida el agua, la flora, la fauna porque es parte sustancial de su condición ontológica. 
Dicho tema fue incorporado por Gustavo Petro en su propuesta programática y quedó en el Plan de Desarrollo. El cuidado del agua y la naturaleza es un elemento central de su gestión político administrativa. Las basuras, su recolección, transporte y depósito tal como lo venían haciendo las empresas encargadas no eran compatibles con el cuidado del medio ambiente bogotano. Además, sus costos afectaban los ingresos de las familias y las rentas obtenidas servían a grupos violentos y antidemocráticos como los que suelen acompañar a William Vélez, el paraempresario que tiene muchos contratos con el Estado nacional, conseguidos a punta de pistola y presión de los grupos paramilitares. Vélez es una ficha muy importante de la “seguridad democrática” de Uribe Vélez. Es la estrella empresarial del ochenio nefasto.

La administración expidió el decreto 546 del 10 de diciembre y echo a rodar, desde el día 18 del mismo mes, la nueva estrategia de gestión. Por supuesto las dificultades no demoraron en presentarse y los enemigos saltaron a sobredimensionarlas en los medios de comunicación con el fin de orquestar el sabotaje mafioso, como lo hizo el señor Arizmendi en Paracol, por cuenta de Vélez. El escenario que proyectaron fue el del fin del mundo, el de caos con desmadre. Tanto que a Roy Barreras, el Presidente del Senado, casi le da un infarto y aprovechó la ocasión para meter las patas y cargar contra el progresismo bogotano. 
Pero tacan burro. Se equivocan con el método de Petro. Este tenía que resolver los problemas de la basura y se fue con todo. Ahora el saldo neto (social económico y cultural) es muy favorable para la ciudad. Con tres días de modelo, los expertos han registrado que de cada 100 ciudadanos por lo menos 37 ya están utilizando las dos bolsas, la blanca y negra.
La primera para los reciclables que deben manejar, por Auto de la Corte Constitucional, los trabajadores encargados del asunto y las negras para los orgánicos que se deben utilizar en la elaboración del compostaje y abonos. Este 37% se encargará de arrastrar gradualmente al resto de los despistados para que entren a la nueva cultura ambientalista. Es que los cambios culturales, como esta comprobado por diversos estudios, no se dan de la noche a la mañana, ocurren durante prolongados periodos. Así que por este lado, la ganancia es enorme.
Haber decretado la urgencia manifiesta y firmar contratos de operación por 12 meses con Lime, Ciudad Limpia y Aseo Capital no es un descache ni una tragedia. Era lo obvio, pues disponen de una importante experiencia en la materia y de las infraestructuras correctas para realizar la función correspondiente. Lo que se debe destacar de esta “movida” de Petro, legitima por cierto, y sus competentes asesoras es que fijaron las condiciones, que son la del interés público y comunal. Empezando porque excluyeron a la empresa más sucia de todas, la del “señor” Vélez. Quedamos en un modelo mixto. Aguas de Bogota seguirá con el 52% del servicio y las contratadas harán el 48% restante. Es lo que dio la correlación de fuerzas. Como dice el Alcalde se retrocedió un paso pero se avanzaron 20. Así es la política y esa es su racionalidad.
Es el método y el estilo con el que gobierna Petro. El mismo que seguramente veremos en otros escenarios donde hay que resolver problemas más graves para el bien público/comunal, como el de Transmilenio convertido en un aberrante monopolio de 12 familias operadoras que se tragan una monstruosidad de renta social por cuenta de unos contratos fraudulentos firmados en administraciones pasadas de la Capital.
Ese asunto está pendiente porque lo tienen refundido en los laberintos kafkaianos del Consejo de Estado, por donde corre mucha plata, ya que los pulpos del transporte y sus agentes políticos no quieren perder esté gran negocio que afecta el derecho a la movilidad de millones de personas.
Igual debe ocurrir con el asunto de la renta del suelo urbano que monopolizan las constructoras de Vargas Lleras. El trámite del nuevo Plan de Ordenamiento territorial será convertido por las constructoras en otra guerra civil para impedir que el ordenamiento urbano se haga pensando en los intereses populares, en el derecho a una vivienda digan de millones de ciudadanos y en la lucha contra la segregación social mediante los avances necesarios en la concreción de la hipótesis del centro ampliado y la ciudad compacta.
No quiero ahondar en el contencioso con la camarilla politiquera del Concejo (de uribistas, Vargaslleristas, liberales, conservadores, verdes y neomisticos homofóbicos), que le declaró la guerra al Alcalde desde mucho antes de su posesión. Petro va administrando este litigio en el “día a día” y el último forcejeo corrió por cuenta de la expedición del presupuesto/2013, aprobado con infinidad de micos y puñales traidores para conservar las jurisdicciones clientelares de caciques inveterados. Lo importante es que la Fiscalía acelere las instrucciones judiciales frente a 17 concejales implicados en el carrusel de los Nule. Es lo mínimo que se le debe pedir a este ente acusador para proteger los bienes comunales de Bogota frente al peligro público que representan ciertos ediles expertos en argucias y alteración de pruebas penales
Los opositores del actual gobierno Distrital no dan pie con bola. Están perdidos en sus cálculos y planes de revocatoria. Su argumento de que el Alcalde fracasó porque dio un “viraje” en el tema de las basuras es de un simplismo absoluto, no pueden dar más porque intelectualmente son unos tarados.
Si sus tesis son tan válidas deberían también aplicarlas, y desde hace rato, a su jefe supremo, el Presidente Santos, un mago de la voltereta y la versatilidad. Suficiente con el episodio de las relaciones con Hugo Chávez, a quien se le declaró el “mejor amigo”, luego de años de insultos y ultrajes desde el Ministerio de Defensa en el gobierno de Uribe Vélez. Fue patético ver a Santos en Caracas pidiéndole a Chávez fuera su mejor amigo. Pero así es la política. Es un arte complejo y sabio, necesario en la compleja tarea de construir consensos que coagulan en instituciones sociales. Necesario en la construcción de ciudadanos virtuosos. Que es lo que se propone Gustavo Petro con su Plan de Desarrollo al que todavía le faltan 45 meses de ejecución.
Como vamos, vamos bien.