martes, 21 de mayo de 2013

La derecha en ofensiva para revocar el mandato del alcalde Petro

La campaña mediática contra el alcalde Petro ha sido y es intensiva.



Revocatoria contra la democracia, la paz y la ética pública



Por Horacio Duque

La revocatoria del mandato de los funcionarios públicos es un mecanismo de la democracia participativa consagrado en el actual texto constitucional cuya aplicación no ha sido exitosa en las dos décadas de vigencia.

Su utilización debería permitir corregir errores y desviaciones en el funcionamiento del régimen político democrático.

En la actual coyuntura ha cobrado relieve a raíz de la campaña adelantada por sectores de la ultraderecha tradicional para promover la caída del Alcalde de Bogotá, Doctor Gustavo Petro, quien ya completa cerca de año y medio como jefe de la administración distrital.

Petro es un destacado lider progresista contra quien se han coaligado mafias políticas, empresariales y grupos ultraconservadores, que en el pasado dominaron las instituciones públicas de la Capital con consecuencias devastadoras por los elevados niveles de corrupción y despojo de los bienes públicos.

Justamente, el nuevo burgomaestre recibió el apoyo electoral mayoritario de la ciudadanía como un reconocimiento a su valiente posición para desenmascarar las mafias delincuenciales que se apropiaron de millones de dolares durante el gobierno del señor Samuel Moreno Rojas, mediante contratos fraudulentos y amañados que favorecieron a los clanes apalancados por la clase política clientelar que prevalece en el Cabildo de la ciudad.

Adicionalmente tanto el Programa de gobierno como el Plan de Desarrollo proyectado hasta el año 2016, se convirtieron en una audaz apuesta contra la pobreza, la segregación social, la defensa del medio ambiente, la ampliación de la democracia y la erradicación de la violencia mediante el impulso a la paz y la convivencia ciudadana.

El pueblo, la multitud y las masas mayoritarias de Bogota han alcanzado, durante el tiempo del gobierno progresista, la condición de una subjetividad política transformadora, superando la pasividad, subalternidad y postración que derivo de la dominación oligárquica del bipartidismo liberal-conservador, existente desde hace dos centurias.

Hay una conjura de las élites burguesas dominantes en la formación social contra el Alcalde Gustavo Petro. Contra él se ha orquestado una maquinación diabólica que utiliza recursos mediáticos, vulgarmente manipulados, al igual que intrigas politiqueras, disciplinarias y judiciales. 

El ataque ha sido ha fondo y traicionero.

La estrategia más visible en estos momentos es la revocatoria de su mandato promovido por un gamonal de estirpe fascista y violenta. Se trata del Legislador Miguel Gomez Martinez, quien recogió un enorme caudal financiero entre la delincuencia que atraco el presupuesto público, para la compra de miles de firmas, muchas de las cuales, según su propia confesión, son "chimbas".

La revocatoria que se impulsa es una acto contra la democracia porque no corresponde a un ejercicio transparente de los mecanismos de participación ciudadana. 

Es tal la cantidad de artimañas que incorpora que ya un prestigioso jurista, el Doctor LUIS FONTALVO PRIETO, ha entregado pruebas a la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia para que se investigue a Gomez Martinez por inducir un fraude procesal tanto con las firmas espureas aportadas, como con los fundamentos que dan pie a la petición de la revocatoria al desconocer que los verdaderos responsables del boicot sanitario, el pasado 18 de diciembre, fueron los operadores del servicio que inundaron las calles y avenidas con basuras que debieron ser depositadas en el correspondiente relleno sanitario, según contundentes pronunciamientos de dos Juzgados Administrativos.

Es, obviamente, una arremetida contra la paz y la concordia que busca toda la nación. Lo que se pretende es negar los derechos de quienes participan de la vida política en términos alternativos y pacíficos.

Es, por supuesto, un golpe a la moral pública porque sirve claramente a la retaliación de las redes delincuenciales que fueron desplazados de los puntos centrales del poder político distrital.

Hay que denunciar con toda la fuerza este grotesco y retardatario plan contra Bogotá y su Alcalde.

La movilización ciudadana en todos los ámbitos en defensa del Alcalde Gustavo Petro y sus políticas avanzadas es la tarea central de todo el movimiento popular y democrático bogotano. No nos crucemos de brazos.

No permitamos que Cadenas radiales y mediáticas como Caracol, mientan descaradamente a la ciudadanía con datos completamente adulterados. 

Es increíble que los periodistas pagados por narcoempresarios como William Velez, nos quieran hacer creer que el malo es el actual Alcalde que destapo el carrusel de los Nule y sus socios del Concejo y no las camarillas criminales que arruinaron a Bogotá.