jueves, 13 de septiembre de 2012

Petras sobre 9/11, Obama, Amlo, Hollande, Santos-FARC



Barak Obama
“Obama, decía que iba a cambiar cosas y en vez de cambiar lo que pasó con Bush, las cárceles secretas, la tortura, el rapto de personas; sigue igual, e incluso se profundizó esa política. Hay un continuismo estructural en Estados Unidos para justificar el enorme presupuesto, para justificar las agresiones tiene que cocinar el cuento de que todavía hay terrorismo, amenazas terroristas, que están luchando contra el terrorismo, etc.; mientras están practicando el más amplio y profundo terrorismo, incluso contra la población interna”, afirmó este lunes 10 de setiembre, el sociólogo norteamericano James Petras (*), en su columna en español para CX36 Radio Centenario, que transcribimos a continuación.
9/11, Obama, Amlo, Hollande, Santos-FARC
Efraín Chury Iribarne: Estamos saludando a James Petras a quien tenemos en contacto telefónico desde Estados Unidos. Buen día, ¿cómo estás?
James Petras: Estamos muy bien aquí, con varios temas para considerar, entre los cuales elijo para empezar el 9/11 después de 10 años y más.
EChI: Muy bien, te escuchamos.
JP: Debemos tomar en cuenta las consecuencias del 9/11, pero en primera instancia el cuestionamiento sobre el informe de lo que ocurrió ese día. Hay muchas preguntas sin contestar por el gobierno, incluso han ocultado muchas pruebas que demostrarían que fue algo provocado por el gobierno. Incluso informes de la Policía Federal respecto a que hubo un esfuerzo de ubicar a los terroristas que falló por la falta de interés en las cúpulas de los grupos de Inteligencia interna.
Una hipótesis es que el gobierno permitió los actos terroristas para usarlos para lanzar una serie de guerras subsecuentes. Otra teoría es que incluso el atentado fue hecho por el gobierno a partir de detonaciones dentro de los mismos edificios que provocó la caída de los mismos. Otra hipótesis, habla del Estado de Israel involucrado porque en el momento de tumbar los edificios, media docena de agentes del Mossad estaban haciendo un video y luego, saltando y bailando o sea festejando el acontecimiento; todavía no se explica como los israelitas estaban enterados de que iban a ocurrir esos hechos y por qué lo celebraron.
Ahora, el legado de todo esto es que a partir del 9/11 el gobierno lanzó una enorme red de Inteligencia, llamada La Seguridad de la Patria - Homeland Security- con más de 800 mil funcionarios, montando un control sobre todos los medios de comunicación, encarcelando a miles de supuestos sospechosos musulmanes. Y más allá del problema policíaco interno, el montaje de un Estado Policial con la violación de todos los derechos constitucionales, han montado una serie de guerras usando el pretexto de ‘guerra contra el terrorismo’, que empezó en Afganistán dejando  miles de muertos y millones de desplazados; después Irak con más de un millón de muertos y siguen hoy las consecuencias con el asesinato ayer de 80 personas y 400 heridos, producto de la manipulación de grupos sectarios por parte del imperialismo. Y siguen con las agresiones contra Somalia, Yemen, Pakistán; así como invadiendo países como Libia, Siria.
Del 9/11 en si mismo, los 3000 muertos son insignificantes frente a los millones de musulmanes muertos en la ‘guerra contra el terrorismo’, la guerra contra el mundo musulmán, y ahora tenemos todo un aparato policíaco aquí, sin protección constitucional.
Pero en la actualidad, casi nadie presta atención al 9/11. Es más, el problema de ‘terrorismo’ ha caído al 1.5% de la población como ‘preocupación’.Incluso los oficiales, que los primeros años montaban un show teatral con grandes discursos, han dejado de tratar de manipular con fines políticos este tema porque nadie les da bola, nadie los toma enserio. Los problemas provocados por la crisis económica, la quiebra del sector financiero, del sector de hipotecas, es lo que domina la noticia, la campaña electoral, y todos los grandes temas para el pueblo están enfocados por fuera del 9/11.
Este tema ha dejado de tener significado para la gente, aparte de 1as declaraciones formales del Presidente, los Congresistas. Casi nadie va a las ceremonias que se realizan cada tanto.

EChI: El presidente Barack Obama destaca como ‘logro’ en su campaña electoral que mataron a Osama Bin Laden y al mencionar a Al Qaeda lo hace como enemigo del mundo, cuando en muchos lugares Al Qaeda funciona aliado a los Estados Unidos.
JP: Es evidente que los Estados Unidos hace mucho tiempo trabajan con Al Qaeda y con Bin Laden en particular. Financiaron a Al Qaeda y a Bin Laden en la guerra contra Afganistán, cuando éste era un aliado soviético; luego utilizaron a Bin Laden en la lucha para la división de Yugoslavia, incluso armándolos y trayéndolos desde el exterior para luchar en Kosovo; actualmente usan a Al Qaeda como grupo terrorista contra Irak, Irán, Siria, Libia. Al mismo tiempo matan a los de Al Qaeda en Líbano, Arabia Saudí, y los países del Golfo.
Es decir, cuando quieren tumbar un gobierno independiente, crítico y antiimperialista, usan a Al Qaeda; y cuando defienden una monarquía absolutista, un gobierno pronorteamericano, los mata. Tiene una doble política, como la tiene también en relación a otras fuerzas por ejemplo los narcotraficantes en Colombia entre los banqueros. Por un lado toleran el narcotráfico y por otro buscan encarcelarlos.
Es un doble juego que utilizan en muchos lugares, un doble discurso, por una parte antiterrorista y por otra pro terrorista, depende del criterio político y clasista.
Narcotraficantes y fundamentalistas que son funcionales al imperio están tolerados incluso respaldados, cuando están en contra de un personaje proimperialista los mata.
EChI: Estados Unidos traspasó hoy al gobierno afgano el control del centro de detención de Bagram, llamada el "Guantánamo afgano", pero en realidad Estados Unidos se queda con más de 650 presos bajo su control en ese centro de detención.
JP: Si, es que es como todas las políticas de Obama, decía que iba a cambiar cosas y en vez de cambiar lo que pasó con Bush, las cárceles secretas, la tortura, el rapto de personas; sigue igual, e incluso se profundizó esa política. Hay un continuismo estructural en Estados Unidos para justificar el enorme presupuesto militar y policial, para justificar las agresiones tiene que cocinar el cuento de que todavía hay terrorismo, amenazas terroristas, que están luchando contra el terrorismo. Mientras están practicando el más amplio y profundo terrorismo, incluso contra la población interna.
Tenemos últimamente aquí grupos de derechos civiles, grandes asociaciones de abogados que fueron a juicio sobre el uso de espías en todas las iglesias musulmanas y el Juez dijo que es cierto que el gobierno monta ese espionaje, que es ilegal pero por razones de Estado no puede implicar al gobierno porque puede poner en peligro la Seguridad Nacional.
Incluso el Poder Judicial ha declarado que los secretos del Estado tienen prioridad sobre los derechos constitucionales de los ciudadanos. Lo que permite cualquier violación de los derechos constitucionales aquí y afuera, o sea, no sólo en Estados Unidos. Por tanto Estados Unidos declara que sus intervenciones son legales en cualquier parte del mundo, de acuerdo a la Seguridad Nacional de los Estados Unidos. Es la nueva doctrina del imperialismo.
EChI: Cómo se entiende el alejamiento de Andrés Manuel López Obrador del movimiento progresista que apoyó su candidatura a la Presidencia de México.
JP: Es que una parte importante de los partidos electorales que lo respaldaron, decidieron aceptar el resultado a pesar de que era un fraude, porque querían entraren el Parlamento, en las negociaciones políticas.
Mientras López Obrador tenía enorme respaldo más allá de los partidos, que exigen justicia, que no confían más en un sistema parlamentario corrupto ni en un Presidente que ganó por fraude.
Entonces, en una forma muy amable, muy amigable, López Obrador decidió separarse de su partido y de los aliados, para lanzar un nuevo movimiento y tratar de crear una dinámica movimientista que pudiera seguir el proceso afuera del Parlamento, a partir de la desobediencia civil, con acciones directas. Para ver si puede -de alguna forma- mantener la dinámica de su campaña electoral, con los movimientos sociales que realmente movilizan las grandes masas en las grandes plazas.  
Es un rechazo a las transacciones y negociaciones típicas de la izquierda parlamentaria, y la búsqueda de otro camino frente a este continuo fraude. Porque no es la primera vez que pasa ni va a ser la última; tenemos que recordar el fraude en 2006, donde ganaba López Obrador hasta último momento; y el fraude de 1988 cuando robaron otra elección.
Es constante en México este tipo de fraude y los medios de comunicación niegan los hechos. Por esa razón López Obrador decide que hay que buscar de otra forma el cambio en México.
EChI: En el marco de la crisis del euro, el presidente francés François Hollande, anuncia el mayor ajuste de las últimas tres décadas.
JP: Francia está en crisis y Hollande no ha demostrado iniciativa ni capacidad de solucionar los problemas. Hay mucha angustia, mucha frustración entre el electorado que votó por Hollande. Tanto es así que el apoyo cayó por debajo del 50%.
En ese marco anunció el domingo un programa para cortar el déficit y estimular la economía; pero el déficit que él maneja para el futuro, va a eliminar  la posibilidad de grandes estímulos para la economía. No ha cambiado nada en relación con los grandes temas económicos, sólo busca ajustarse con los planes de Alemania sobre el déficit.
Aumenta los impuestos a las empresas, a los ricos, pero al mismo tiempo anuncia recortes sociales que van a afectar a el pueblo.
Está haciendo un balance que ni gana la derecha mientras pierda la izquierda, y se va a caer entre las dos sillas porque no quiere definirse. Trata de hacer una política equilibrada, donde hay poco margen de maniobra. Encima de eso, quiere profundizar la guerra contra Siria, canalizando dinero supuestamente humanitario a los grupos terroristas.
Es un fracaso en ambos lados. Primero los grandes capitales se están quejando del programa de altos impuestos, mientras que los sindicatos también están criticando porque siguen los despidos en las empresas. Y esto, me parece, va a terminar en una situación muy grave para Hollande, por su incapacidad de situarse política y socialmente con alguna coherencia.
EChI: Para finalizar, Petras, no se si quieres referirte a algún otro tema en el que estés trabajando.
JP: Estoy trabajando mucho sobre el diálogo entre las FARC y Santos, el presidente de Colombia. Que analizándolo cuidadosamente, podemos decir que no somos muy optimistas y voy a explicar porqué.
Primero, el rechazo del gobierno de cualquier cese del fuego es un indicador de que Santos va intensificando la guerra mientras habla de paz.
Segundo, el anuncio inicial de Santos ocurre en una cámara  llena de militares, policías y capitalistas, sin la presencia de ninguna organización popular, y eso indica que excluye la justicia social en cualquier arreglo de paz. Está actuando con la concurrencia de policías, militares y capitalistas.
Y uno tiene que analizar qué propone la agenda del señor Santos como punto de análisis. Dice primero que “tenemos que excluir cualquier cambio en el modelo económico”, dice que las 40 millones de hectáreas de tierra que están en manos de la gran minería  y de las grandes empresas petroleras, están excluidos de cualquier debate. Eso significa que los millones de desplazados por la guerra, que son de los territorios donde operan las mineras y petroleras, no pueden volver a sus casas.
El cambio agrario que propone Santos y la reforma agraria que él supuestamente está organizando, es para territorios afuera de los mercados, tierras no fértiles, tierras de frontera que no son aptas para generar vida.
En segundo lugar, ha nombrado negociadores implicados en la represión y le terrorismo de Estado.  Y en tercer lugar, excluye al sector económico que concentra toda la riqueza, todo lo que han desplazado a los campesinos.
El gran tema de la desigualdad queda afuera. El tema de la riqueza mineral, la explotación de materias primas, está excluido. La presencia de grandes multinacionales y banqueros está excluida. Entonces ¿qué queda?
Según esto, queda para Santos que los guerrilleros dejen las armas para insertarse en el sistema político bipartidario existente, donde pueden gritar pero no tienen ninguna capacidad de influir políticamente.
La pregunta es por qué Santos, que declara que está ganando la guerra, que está avanzando en el programa, pide un diálogo. ¿Por qué? Si asegura que han desplazado a las FARC y que éstas han bajado sus fuerzas, que supuestamente las están debilitando para facilitar la entrega. Pero no discute el hecho de que las FARC tiene su mayor fuerza precisamente  en los territorios donde está concentrado el modelo mineral petrolero. Es decir, las FARC controlan el territorio donde están los sectores más dinámicos del modelo Santos y han mostrado en los últimos seis meses una enorme capacidad de acción, creando riesgos para el gran capital, que no entra en territorios donde la guerrilla está fuerte.
Entonces, por esta razón y sólo por esta razón, Santos quiere bajar el conflicto, eliminar a las FARC para aumentar el flujo de grandes capitales en estos territorios. Por eso habla de las dos cosas, de paz sin cambio económico, porque justamente la razón de la paz es disminuir el riesgo para el gran capital.
Ahora, ¿cómo entendemos este proceso?
Existe la posibilidad de que las FARC crean que pueden obtener concesiones de este diálogo. Y hay algunos sectores que van a decir que cualquiera que critique el proceso de paz está haciendo el juego del imperialismo. Pero este tipo de imbecilidades limita la capacidad de negociar porque hay que tomar en cuenta que significa la paz frente a los grandes temas de reforma agraria, reforma minera. Pro lo menos hay que renegociar los contratos mineros, que en Colombia son los mejores para las multinacionales de toda las Américas. El pago de royalties, el no pago de impuestos, son los más beneficiosos de todo el continente y es por eso que atrae al gran capital.
Por lo tanto, si no se va a hablar de nacionalización, se puede plantear por lo menos una renegociación de los contratos, para que se les pueda subir los impuestos y financiar programas sociales. Pero dejarlos fuera de cualquier agenda me parece que es algo inaceptable. 
EChI: Bien Petras, estupendo análisis que te agradecemos mucho. Hasta la semana próxima.
JP: Gracias y el lunes continuamos.