lunes, 18 de marzo de 2013

Gobierno sofoca fuegos

Paro de cafeteros


Juan Carlos Domínguez y Rolando Lozano
Redacción de Economía y Negocios


En el último mes, protestas de gremios y otras organizaciones lo obligaron a neutralizar intentonas de paro en los sectores siderúrgico, arrocero y maicero.

La economía colombiana está padeciendo por la revaluación del peso frente al dólar y la debilidad de las exportaciones y el mercado interno.
El año pasado, la producción industrial no creció y las ventas apenas subieron 0,3 por ciento. Además, solo 19 de los 48 subsectores económicos aumentaron respecto al 2011.
No obstante, el PIB cafetero tuvo una leve recuperación luego de cuatro años de caídas, mientras que el del sector agropecuario registró un crecimiento promedio del 3,5 por ciento, con un importante aporte de la ganadería.
Este contexto ha servido de caldo de cultivo para protestas en diferentes sectores y el Gobierno se ha tenido que emplear a fondo para neutralizar intentonas de paro en sectores co mo el siderúrgico, arrocero, maicero y algodonero. Y para ello, ha recurrido a todo tipo de mecanismos, entre ellos, los subsidios.
Ese instrumento fue determinante para levantar el paro cafetero, donde la negociación con la cúpula de la Federación resultó insuficiente para desactivar la protesta, a la que terminaron sumándose los cacaoteros de Santander y Huila.
Con los arroceros La semana pasada, el Gobierno apagó otro conato de ‘incendio’ con los arroceros, dándoles algunas concesiones, mientras que el viernes los algodoneros y maiceros de Córdoba le presentaron, durante 8 horas, su ‘memorial de agravios’ al ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, quien viajó a varias ciudades con el fin de apaciguar los ánimos de otros renglones productivos.
El sector lechero también expresó su malestar por la próxima puesta en marcha del TLC con Europa y por las importaciones masivas de leche en polvo y lactosueros con aranceles reducidos. Igualmente, en la industria se presentaron reclamos y marchas de los trabajadores de las siderúrgicas de Boyacá, cuyos puestos de trabajo, dicen, están en peligro por las importaciones y el ingreso de aceros a bajo costo.
En efecto, unos 1.000 empleados se tomaron el lunes pasado el Puente de Boyacá y bloquearon por varias horas la vía hacia Bogotá, pedir medidas antidumping , control de contrabando y reversar los TLC con Turquía (cuyas negociaciones están suspendidas) y Corea.
Por otra parte, los camioneros protestaron hace 15 días en varios puntos del país por el costos de los combustibles y la sobreoferta de vehículos, que terminan por aplanar las tarifas de la carga, en desmedro de sus ingresos. Los precios del diésel se congelaron.
Además, este mes entró en vigencia el sobrearancel de 5 dólares por kilo de confecciones y por cada par de zapatos originarios de países con los cuales Colombia no tiene TLC, con el fin de proteger estos sectores, medida que fue rechazada por Fenalco (el gremio de los comerciantes) y empresarios como Arturo Calle.