sábado, 30 de marzo de 2013

A la cárcel 7 presuntos terroristas del Ejército por asesinatos a sangre fría



En cualquier lugar del mundo donde existan genocidas...




Por: Camilo Raigozo

La Fiscalía informó que uno de sus funcionarios del área de derechos humanos dictó medida de aseguramiento contra 7 presuntos bandidos pertenecientes al Ejército Nacional acusados de varios asesinatos a sangre fría.

Tres de los posibles criminales del régimen que padece Colombia son: el sargento segundo Edwin Darío Polo Granados y los soldados profesionales Ferney Antonio Osorno Álvarez y Ober José Madrid Vásquez, quienes habrían asesinado a los jóvenes Jhonsnin Darío Hernández y Juan Alexánder Palma Martínez.

La Fiscalía pudo establecer que los “héroes de la patria” perpetraron los crímenes en febrero de 2007, cuando en inmediaciones del barrio Montes, de la ciudad de Barranquilla, hombres les ofrecieron a un grupo de personas trabajo en fincas del departamento de Córdoba, donde devengarían un salario de $800 mil mensuales.

Las víctimas cayeron en la coartada y accedieron a la propuesta laboral pero algunas horas después los militares los mataron y los presentaron como guerrilleros “abatidos en combates en el marco de la Operación Támesis”.

La orden judicial también fue impuesta contra el supuesto bandido profesional Osacar Antonio Ferraro Cura, soldado profesional del Ejército, quién habría asesinado al ciudadano Humberto Alonso Márquez, presentándolo luego como “guerrillero abatido en combate en la Misión Táctica Támesis 5”.

Otros bandidos de la misma institución cobijados con medida de aseguramiento fueron el sargento segundo Edwin Darío Polo Granados y los soldados profesionales Benito Ramón Moreno Díaz y Luis Felipe Pastrana Bravo, por los asesinatos a sangre fría de Juan Carlos Maestre Dávila y Juan Diego Vergara de Ávila, a quienes presentaron como “muertos en combate en desarrollo de la Misión Táctica Támesis 7”.

Previamente por los mismos crímenes fue condenado a 21 años y 9 meses de prisión Robinson Manuel Ruiz Blanco, cómplice de los uniformados quién conocía a las víctimas y por eso fue el encargado de engañarlas.

En diciembre anterior el presidente Santos, su ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón y la cúpula militar, entre otros, en complicidad con congresistas inescrupulosos, aprobaron la ampliación del fuero militar que garantiza la impunidad para los crímenes cometidos por miembros del Ejército y la Policía.