miércoles, 20 de marzo de 2013

Masacre de Mondoñedo: acusan a policías


Dos de las víctimas en una tierra donde la justicia no parece existir


Revista Semana

 CASO. Se ordenó asegurar a un oficial y cinco suboficiales retirados por la muerte de seis personas en 1996.

Casi 16 años después que seis personas fueron asesinadas dentro de la llamada masacre de Mondoñedo, en Cundinamarca, un fiscal de la Unidad Nacional de Derechos Humanos le dictó medida de aseguramiento a seis policías en retiro, que estarían involucrados en los hechos.

La decisión judicial incluye al capitán retirado Carlos Alberto Niño Flórez, y a los suboficiales Filemón Fabara Zúñiga, Milton Marino Mora Polanco, Néstor Gabriel Barrera Ortiz, Hernando Villaba Tovar y Pablo Salazar Piñeros.

Según el ente acusador, estas personas son responsables como coautores de los delitos de secuestro extorsivo agravado y homicidio agravado.

Los hechos se remontan al 7 de septiembre de 1996 cuando Vladimir Zambrano Pinzón, Jenner Alfonso Mora, Juan Carlos Palacios y Arquímedes Moreno, fueron encontrados muertos en la hacienda Fute, ubicada en el cruce de la vía que comunica al municipio de Mosquera con Soacha y La Mesa, lugar conocido como el alto de Mondoñedo.

En el sitio al encontrar las personas asesinadas, las autoridades pudieron evidenciar que estaban atadas e incineradas, esto después de haber sido ultimadas con un disparo en la cabeza.

Para la misma fecha, pero Bogotá, fueron hallados muertos Federico Quesada y Martín Alonso Valdivieso Barrera, el primero asesinado por hombres que se movilizaban en una motocicleta en el barrio Argelia -localidad de Kennedy- al sur de Bogotá, y el segundo, en la localidad Fontibón.

Según lo ha dicho la Fiscalía, Zambrano, Mora, Palacios y Moreno, salieron de sus residencias en la capital del país con la intención de reunirse con las personas que le prestaban la seguridad personal, puesto que creían que estaban siendo seguidos por algunos integrantes de las fuerzas del Estado, que pretendía atentar contra sus vidas.

Aunque las seis víctimas murieron en tres episodios diferentes, la Fiscalía determinó que los crímenes debían ser investigados de manera conjunta, puesto que los occisos pertenecían a la red urbana del frente Antonio Nariño de las FARC.

El origen de la masacre de acuerdo a la investigación, sería una toma guerrillera ordenada por el jefe de la red urbana de la guerrilla y perpetrada por miembros de las FARC en 1995, a la estación de la Policía de Kennedy, en Bogotá