sábado, 27 de octubre de 2012

Derrumbe de cooperativa obrera en Neuquén, Argentina



Silvina Dewey:


Codicia estúpida. Codicia muerte.

Irresponsabilidad cotidiana que destruye cotidianeidades sencillas.

El techo de un supermercado se cae. En 3 meses de obra, nadie escucha un martillo. Nadie teme el riesgo. Nadie piensa en proteger a cada consumidor que ingresa a dejar sus pesos. Pasan niñas, niños, mujeres, trabajadores. Los dueños piensan en el dinero. Los dueños apestan. Los del super. Los de la obra. Nadie sobrevuela el barrio para detectar metros cuadrados ilegales. 
Nadie sigue un expediente de obra ingresado hace años. Nadie vuelve a checkear el lugar desde julio 2012. Nadie sobrevuela sentado frente a una pc. 

La tecnología no se usa. Es mucho. "Eso es imposible" dice el jefe de los que no supervisaron. De hecho, no sabe cuántos son los inspectores del municipio que gobierna. La desfachatez es insondable. Sólo es mover el mouse. Nadie habla de mover el culo. La complicidad apesta. Nadie ve el montacarga en el patio del BPN. Nadie ve ni escucha ni se sorprende por nada. La vida no vale más que las mercaderías que se venden en ese supermercado. La desidia apesta. Apestan los controles que nunca se realizaron. Apestan los responsables de las áreas específicas. Apestan los responsables generales. 

Apesta que ahora lloren y se preocupan. Apesta que recién ahora piensan en esas gentes que estaban en peligro de muerte todos los días . Apesta que recién ahora que tenemos muerte conciben la muerte como una consecuencia posible de su interminable maldad. Ahora dan sus condolencias. Ahora se afligen. Irresponsabilidad extrema. Infernal desapego a la vida. Apego al dinero proporcional a nada. Desaprensiva manera de ser gobierno. Indiferente manera de ser Estado. Solidaridad 0. Nadie vio. Nadie denunció nada.

Debajo de los escombros, l@s herid@s rescatad@s, la vida sin rescatar y la indignación del pueblo neuquino, seguirá clamando porque los que hicieron tanto daño, respondan.