lunes, 24 de diciembre de 2012

Saludo de finales y comienzo. Por Nechi Dorado



Se aleja el 2012 y nos encuentra parados sobre la misma esfera. No se terminó el mundo como vaticinaron algunos. Hasta eso hubo, como si fuera poco con la carga de culpas que nos han inculcado desde siempre, de pronto comenzaron a implantar el terror.
-¡Se termina el mundo! decían, dando por inminente la hecatombe.

Mientras corrían las teorías proféticas  este mundo era desangrado por el hombre.
Mejor dicho, por algunos hombres.  Guerras, amenazas de nuevas guerras, hambre, miseria, exclusión, crisis en el primer mundo.
Y en el “mundo de cuarta”, patio trasero de los genios de la barbarie aunque esto parezca una situación naturalizada.

Colapso económico y moral lastimando las conciencias.
Los prisioneros y prisioneras políticas siguieron prisioneros. Hacinados en catacumbas de odios aggiornados  al siglo XXI.
Los genocidas siguieron asesinando.
Los explotadores siguieron explotando.
No faltó desmemoria ni fracasos.
Tampoco faltaron traiciones y eso es lo que más duele.

Pero hubo algo que nadie pudo apagar en medio de semejante revoltijo  y fue la resistencia de los luchadores y luchadoras de la vida que no enmudecieron.

Que siguieron cobijando la esperanza aún en los momentos en  que la desesperanza parecía ir ganando una batalla pírrica.
Y ese fuego ardió aquí, allá y acullá.
Pirro seguirá volviendo a casa, solo. Y estará cada vez más solo.

A horas del nuevo año que llega galopando por el horizonte del calendario, llegue a mis amigos y amigas, a mis   compañeras y compañeros de sueños, el más cálido saludo y los más sinceros deseos de felicidad.
Que juntas y juntos podamos, en este 2013, seguir transitando los caminos en pos de la utopía.
¡Qué no nos falten las fuerzas para seguir adelante aún pese a montones de dificultades que habrá!
¡Que nos sobren las fuerzas para alimentar la Memoria y el Compromiso, valores que hoy nos unen y habrán de unirnos siempre!


                              FELIZ 2013