martes, 15 de enero de 2013

¿Cumbia, vallenato o guabina? "Enritmémonos"




José María Carbonell, Cambio Total.

Los delegados de las FARC-EP y del gobierno colombiano quieren ponerle « ritmo » a las conversaciones de Paz. Eso suena casi que a bailar con pareja que no sabe bailar. O que baila a otro ritmo. Al final, se termina todo enredado y con un rubor en las mejillas por no haber podido acompañarla(o) en sus cadencias.

Es que, desde luego, las FARC y el gobierno bailan ritmos diferentes. No por los ritmos diferentes que viven sus propias vidas y dinámicas, sino porque los intereses de uno y otro son diferentes. De ésta manera, el ritmo va a depender de cuán dispuesto está uno u otro a entrar a « enritmarse » con el otro. Me explico. Los intereses del gobierno –intereses oligárquicos- son, visibles hasta ahora, « vencer a la guerrilla en la Mesa » y « ganar la re-elección ». Los intereses de las FARC-EP –intereses populares- son lograr abordar la solución de las causas políticas, económicas, sociales, que dieron origen –y mantienen- el conflicto interno colombiano.

Para « enritmarse »tocaría que los Acuerdos definan de qué manera y cómo el gobierno nacional va a entrar a solucionar esas causas y a pagar la inmensa deuda política, económica y social que le deben al pueblo colombiano. Y ahí si es tu tía... Le tocaría al gobierno dejar de bailar guabina para bailar otro ritmo más acelerado y cadencioso, como las caderas de nuestras hermosas y deliciosas morenas y mulatas. Está el gobierno dispuesto a pagar esa deuda ?

Se imaginan ustedes ver a De la Calle dando pasos turuletos, inseguros, tratando de « capturar »el ritmo de la cumbia ? Épale ! Tendrá el gobierno sentido musical ? Tendrá oído musical para « atrapar » la melodiosa y frenética música de la cumbia o el vallenato o la salsa ? Hmmm. Mas a pesar de las falencias del equipo gubernamental les abonamos que han intentado « enritmarse »,no sabemos si a instancias de la Casa de Nari, la cual, esa sí, está frenético tratando de aprender a bailar para alcanzar la re-elección.

« Enritmarse »entonces es abordar las causas que han originado el conflicto interno con sinceridad, con claridad, y no solamente con celeridad. Además de hacerlo con un enorme sentido autocrítico. Podrá hacerlo el equipo gubernamental ? Dudas, muchas dudas dejan. El equipo gubernamental, como todos los funcionarios estatales, se creen los dioses bajados del olimpo para resolver los problemas de los « pobres mortales » y se regresan a Bogotá con la creeencia de haberlo hecho y vamos a ver sus realizaciones y la solución nada que aparece. Nunca. Asi sucedió, por ejemplo, con los damnificados de dos inviernos consecutivos, unos pegados a los otros, y las promesas de JMSantos quedaron en eso: promesas, como siempre. 3 millones de damnificados que van tirando de la informalidad para subsistir y cada uno de ellos desaparece de las estadísticas porque ya (le) solucionaron su problema.

Así ha sucedido con la pobreza. Los pobres en Colombia rondan el 70%, no el mentiroso 37% que dice el DANE. Y ese porcentaje padece hambre, física hambre ! Y así todo. Por ello insistimos, hay que « enritmarse » con sinceridad, claridad, y con celeridad. Así quizá la pareja gubernamental le cogerá el paso al ritmo frenético de la cumbia, el vallenato, la salsa, que bailan los delegados de las FARC-EP y podrán bailar, bien acaramelados, para bien de toda la familia colombiana.

Si así fuera, todos los colombianos bailaríamos, ahí sí, felices !!!


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Publicado por cambio total en CambioTotalRevista el 1/15/2013 01:47:00 a.m.